Agujero blanco es el término propuesto para definir una solución de las ecuaciones del campo gravitatorio de Einstein, cuya existencia se cree imposible, debido a las condiciones tan especiales que requiere.

Se trata de una región finita del espacio-tiempo, visible como objeto celeste con una densidad tal que deforma el espacio pero que, a diferencia del agujero negro, deja escapar materia y energía en lugar de absorberla.

De hecho ningún objeto puede permanecer en el interior de dicha región durante un tiempo infinito. Por ello se define un agujero blanco como el reverso temporal de un agujero negro: el agujero negro absorbe a su interior a la materia en cambio el agujero blanco la expulsa.

El agujero negro de Schwarzschild es descrito como una singularidad en la cual una geodésica puede sólo ingresar.
Geodésica es la línea de mínima longitud que une dos puntos en una superficie dada, y está contenida en esta superficie. El plano osculador de la geodésica es perpendicular en cualquier punto al plano tangente a la superficie. Las geodésicas de una superficie son las líneas "más rectas" posibles (con menor curvatura) fijado un punto y una dirección dada sobre dicha superficie.


Tal tipo de agujero negro incluye dos tipos de horizonte: un horizonte "futuro" (es decir, una región de la cual no se puede salir una vez que se ha ingresado en ella, y en la cual el tiempo -con el espacio- son curvados hacia el futuro)

Y un horizonte "pasado", el horizonte pasado tiene por definición la de una región donde es imposible la estancia y de la cual sólo se puede salir; el horizonte futuro entonces ya correspondería a un agujero blanco.

A diferencia de los agujeros negros para los cuales existe un proceso físico bien estudiado, el colapso gravitatorio (que da lugar a agujeros negros cuando una estrella algo más masiva que el sol agota su "combustible" nuclear)
No hay un proceso análogo claro que lleve con seguridad a producir agujeros blancos. Aunque se han apuntado algunas hipótesis:
En principio se ha supuesto a los agujeros blancos como una especie de "salida" de los agujeros negros, ambos tipos de singularidades probablemente estarían conectadas por un agujero de gusano (notar que, como los agujeros blancos, los agujeros de gusano aún no han sido encontrados hasta ahora); cuando se descubrieron los cuásares se supuso que estos eran los buscados agujeros blancos pero en la actualidad tal supuesto ha sido descartado.

Otra idea generalizada en la actualidad es que los agujeros blancos serían muy inestables, durarían muy poco tiempo e incluso tras formarse podrían colapsar y transformarse en agujeros negros.

También se ha llegado a conjeturar que la singularidad inicial del Big Bang pudo haber sido una especie de agujero blanco en sus momentos iniciales.

Los agujeros blancos pertenecen al mundo de lo teórico, así que han sido considerados siempre una rareza matemática y no son tan tenidos en cuenta por los científicos como sus hermanos oscuros, ya que no parece haber procesos naturales que conduzcan a su formación.
Sin embargo, en 2006 se recibió una explosión de rayos gamma que no se correspondía con la idea de su procedencia. La duración (102 segundos) indicaba que tenía que haberse formado en una supernova, mas no había tales objetos en el lugar de origen. Actualmente se sugiere que el fenómeno puede estar relacionado con un agujero blanco eyectando materia y colapsando velozmente bajo su propia gravedad.
Lamentablemente la propuesta de los agujeros blancos sigue estando en el terreno de las especulaciones científicas, y solo tras sucesivas explosiones y nuevas investigaciones se podrá llegar a afirmar la existencia objetiva de tan enigmáticos objetos espacio-temporales: los agujeros blancos.
