Ser enterrado vivo es una forma de tortura en muchos países pero en muchos casos puede ser por accidentes involuntarios o bien por una defunción mal diagnosticada que devuelve a la vida a las pobres víctimas dentro del ataúd.
En los siglos XVII y XVIII, todavía en la Rusia feudal, este método también era utilizado, y sólo se aplicaba contra las mujeres que fueron condenadas a muerte por sus propios maridos. Bien es cierto que hay otros muchos casos donde las catásfrofes naturales pueden dejar enterradas a muchas personas.
Hay varios informes que hablan de que una persona con una salud normal podría tardar de 10 minutos a una hora en morir ahogado si fuera enterrado; otros, creen que de seis a 36 horas. Los científicos no se ponen de acuerdo, pero una cosa es segura: no tardarías demasiado en fallecer.
Todo se reduce a la cantidad de aire disponible en el ataúd. Cuanto más pequeño seas, más tiempo podrás sobrevivir, ya que ocupas menos espacio y dejas más lugar a que haya oxígeno. Cuando éste se agote, llegó el final. Los nadadores o corredores (o cualquier persona con una mejor capacidad pulmonar), podrían arañar unos cuantos minutos más.
Supongamos que un ataúd promedio mide 2,14x71x58, por lo que su volumen total es de 886 litros aproximadamente. Teniendo en cuenta que el volumen medio de un cuerpo humano es de 66 litros, esto deja 820 litros de aire, una quinta parte de los cuales (164 litros) es oxígeno. Si una persona atrapada consume 0,5 litros de oxígeno por minuto, se necesitarían casi cinco horas y media antes de que se consuma todo el oxígeno del ataúd.
Incluso si pudieras salir del ataúd sin agotar tu suministro de aire, te encontrarías en una situación similar a la de ser enterrado en un alud o una avalancha; la tierra sería tan densa y pesada que tu pecho no sería capaz de expandirse. Si fueras capaz de moverte, la tierra podría entrar en tu boca y en tu nariz y obstruir tus vías respiratorias.
Pero hay un lado positivo. A medida que el dióxido de carbono se acumula te iría entrando sueño y finalmente caerías en coma antes de que tu corazón se detuviera.
¿Como sobrevivir?
1. Conserve su suministro de aire. Si usted está enterrado en un ataúd normal, tendrá suficiente aire para sobrevivir durante una hora o dos como máximo. Respire profundo, a continuación, mantenga durante el mayor tiempo posible antes de exhalar. No respirar y tragar, lo que conducirá a la hiperventilación.
No encienda fósforos o un encendedor. Por la combustión estaría usando el oxígeno disponible. Si puede usar una linterna (si tienen la suerte de ser enterrado con una). No grite. Gritar llevará a entrar en pánico, lo que aumentará su ritmo cardíaco y provocar una respiración rápida que rápidamente se va a consumir su suministro de aire.
---------- . ----------
2. Presione hacia arriba sobre la tapa del ataúd con las manos. Un ataúd de bajo costo aglomerado o un ataúd de cartón reciclado, son relativamente fácil de romper. Un ataúd de metal revestido de madera dura será imposible de penetrar.
En este caso, su única esperanza es que alguien venga a en su rescate. Utilice un objeto de metal para indicar que estás vivo. Toque SOS, la señal internacional de socorro, en la tapa del ataúd: tres golpes rápidos, seguidos por tres golpes más lento, seguido de tres golpes rápidos. Continúe repitiendo la llamada de socorro hasta que alguien te escucha (si te llegan a escuchar).
---------- . ----------
3. Quítese la camisa. Cruce los brazos sobre el pecho, a continuación, descruzar los brazos de manera que los codos estén doblados y las manos sobre los hombros. Tire de su camisa y saquela de la cabeza desde los hombros.
---------- . ----------
4. Ate la parte inferior de la camisa en un nudo. La camisa debe tener sólo una gran abertura en el cuello, al igual que una bolsa.
---------- . ----------
5. Coloque la cabeza por el orificio del cuello. El nudo debe estar en la parte superior de su cabeza. La camisa le impedirá sofocarse con la tierra suelta.
---------- . ----------
6. Romper el ataúd. Use los pies, empiece pateando la tapa del ataúd. Un ataúd barato puede fisurarse con la ayuda del peso de la tierra, haciendo su trabajo más fácil.
---------- . ----------
7. Utilice sus manos para empujar la tierra hacia los pies. Debe haber algo de espacio en el extremo inferior de la caja, debajo de sus pies. A medida que la tierra se apresura, trabajar con rapidez pero con calma para llenar el espacio a sus pies. Cuando este espacio se llena, empuje la tierra a los lados. Respire lenta y regularmente.
---------- . ----------
8. Siéntese. A medida que se incorpora, la tierra suelta encima se moverá para llenar el espacio que acaba de desocupar. A medida que la tierra cae, siga empujándola hacia el ataúd hasta que pueda ponerse de pie.
---------- . ----------
9. Levántese. Una vez que esta de pie, debe ser capaz de empujar la tierra por encima de usted y de la tumba. Una vez que haya limpiado toda la tierra por encima de usted, es hora de salir.