Las economías emergentes siguen deslumbradas y en plena
fiesta consumista mientras las consolidadas se han vuelto exigentes
fiesta consumista mientras las consolidadas se han vuelto exigentes
Un día de compras en un centro comercial de Madrid
Se acabó. Se acabó la fiesta y se acabaron las ganas de ir de fiesta. La sociedad de consumo ha muerto. Por lo menos tal y como la conocemos ahora, por lo que el consumo no nos sacará de la crisis. Lo explica el estudio de los profesores Josep Maria Galí y Guillem Ricarte, realizado para Creafutur y Esade. El informe, presentado esta mañana, señala que la actual crisis de la deuda y consecuentemente del consumo “es un síntoma de un fenómeno de mayor calado, un movimiento más de fondo, una transformación social” de la que las empresas deben tomar nota para enfocar sus negocios. El trabajo se basa en más de 3.500 entrevistas sobre costumbres, entrevistas en grupo y on line realizadas en 10 países. Su conclusión es que “vamos hacia una sociedad en la que las decisiones de los consumidores incorporan consideraciones sociales y colectivas y en las que las decisiones individuales de consumo se tomarán teniendo en cuenta su repercusión social”, ha explicado Josep Maria Galí.
INFORME COMPLETO: