Diego Gvirtz

Diego Gvirtz (Buenos Aires, 7 de noviembre de 1964) es un productor de televisión argentino, dueño de la productora Pensado Para Televisión. Sus productos más conocidos son TVR (Televisión registrada), Duro de domar (antes llamado Indomables) y 6, 7, 8
Diego Gvirtz: el cerebro mediático de los K

El productor de "6,7,8" es clave en el armado del discurso oficialista. Sus frecuentes visitas a Olivos y el anhelo de un canal propio.
"¿Sabés lo que pasa? Estoy harto de trabajar para otros. Yo quiero un canal propio para que nadie me hinche las pelotas y Kirchner es el único que me lo puede dar”. Diego Gvirtz (45) confesaba en 2009 su ambición ante un periodista amigo. Y con pragmatismo feroz y la fe de un converso, en poco tiempo, pasó a ser el principal cerebro del discurso K en su guerra sin retorno contra “el monopolio” del Grupo Clarín, al que hasta entonces el productor le rendía pleitesía.
Con su estilo irreverente y a cambio de cuantiosos flujos de fondos públicos, le aportó a la comunicación K lo que no obtuvo el aparato propagandístico de ningún gobierno anterior: status cool, con repercusión instantánea. Gvirtz logró imprimir eficacia y dinamismo en el relato, al punto de que el Gobierno –con un programa militante como “6,7,8”, en Canal 7 y dos ciclos alineados tras el oficialismo como “ Duro de Domar” y “TVR”, en Canal 9– está logrando pelear la guerra informativa al multimedios.
Una vez por mes, Gvirtz se reúne con el ex presidente en la Quinta de Olivos y, con sorprendente regularidad, recibe mensajes de textos con felicitaciones y sugerencias del líder cuando el ciclo de la televisión estatal está al aire. Su dedicación militante lo autoriza a sugerir slogans que la propia Presidenta luego aplica en sus discursos y que, a su vez, son replicados a modo de compilados en “6,7,8”.
Con la Ley de Medios vigente y su fluida relación con el kirchnerismo, Gvirtz estaría en condiciones de cumplir un viejo anhelo: controlar un canal de tevé abierta, donde él no tenga que rogar por espacios. Fuentes oficialistas especulan con que esta operación podría realizarse gracias a una alianza entre su productora y Electroingeniería, la constructora K que es propietaria de Radio del Plata. ¿Será por eso que Gvirtz dio el volantazo? Su historia demuestra cuán persistente es para superar escollos y cuán obsesivo, para lograr sus metas.
"¿Sabés lo que pasa? Estoy harto de trabajar para otros. Yo quiero un canal propio para que nadie me hinche las pelotas y Kirchner es el único que me lo puede dar”. Diego Gvirtz (45) confesaba en 2009 su ambición ante un periodista amigo. Y con pragmatismo feroz y la fe de un converso, en poco tiempo, pasó a ser el principal cerebro del discurso K en su guerra sin retorno contra “el monopolio” del Grupo Clarín, al que hasta entonces el productor le rendía pleitesía.
Con su estilo irreverente y a cambio de cuantiosos flujos de fondos públicos, le aportó a la comunicación K lo que no obtuvo el aparato propagandístico de ningún gobierno anterior: status cool, con repercusión instantánea. Gvirtz logró imprimir eficacia y dinamismo en el relato, al punto de que el Gobierno –con un programa militante como “6,7,8”, en Canal 7 y dos ciclos alineados tras el oficialismo como “ Duro de Domar” y “TVR”, en Canal 9– está logrando pelear la guerra informativa al multimedios.
Una vez por mes, Gvirtz se reúne con el ex presidente en la Quinta de Olivos y, con sorprendente regularidad, recibe mensajes de textos con felicitaciones y sugerencias del líder cuando el ciclo de la televisión estatal está al aire. Su dedicación militante lo autoriza a sugerir slogans que la propia Presidenta luego aplica en sus discursos y que, a su vez, son replicados a modo de compilados en “6,7,8”.
Con la Ley de Medios vigente y su fluida relación con el kirchnerismo, Gvirtz estaría en condiciones de cumplir un viejo anhelo: controlar un canal de tevé abierta, donde él no tenga que rogar por espacios. Fuentes oficialistas especulan con que esta operación podría realizarse gracias a una alianza entre su productora y Electroingeniería, la constructora K que es propietaria de Radio del Plata. ¿Será por eso que Gvirtz dio el volantazo? Su historia demuestra cuán persistente es para superar escollos y cuán obsesivo, para lograr sus metas.
El pasado de Diego Gvirtz (antes de ser k)
El productor de 6 7 8, el programa ultraoficialista de Canal 7, se llama Diego Gvirtz. El creador de TVR creció con sus críticas al mundo del espectáculo y de la política, nunca en dosis exageradas pero las suficientes para caerle mal a algunos kirchneristas a partir de la crisis del campo. Como el caso de este bloguero k:
Los primeros años de TVR en canal 13, Clarín, estaba más o menos con el Gobierno. Entonces TVR se permitía seguir emitiendo segmentos políticos con una mirada afín. Yo pensaba, qué suerte que este no se vendió, que este chabón aún siga manteniendo su ideología. Otro en su lugar ya se hubiera vendido. Pero sucedió el conflicto del campo, Clarín tomó partido, Clarín miente, TN desinforma y no se podía seguir mucho más en TVR diciendo que los demás eran peores que los K, no se podía seguir estando con el gobierno.
Luego Diego Gvirtz pega la estupenda voltereta de ir de Canal 13 a Canal 7, y en la emisora gubernamental desarrolla es panel surrealista que es 6 7 8, un programa que ofende incluso a muchos oficialistas porque es repugnante tanta genuflexión (vean los comentarios desilusionados que siguen a ese post).
Con mirar una o dos emisiones de 6 7 8, cualquier desprevenido puede creer que Diego Gvirtz es un kirchnerista de la primera hora, que vive en un tupper, o que jamás supo de los manejos pocos claros de los Kirchner. Pero no es así, en este pequeño informe de su "pasado crítico" se muestra que Gvirtz tiene principios para cada ocasión.
Los primeros años de TVR en canal 13, Clarín, estaba más o menos con el Gobierno. Entonces TVR se permitía seguir emitiendo segmentos políticos con una mirada afín. Yo pensaba, qué suerte que este no se vendió, que este chabón aún siga manteniendo su ideología. Otro en su lugar ya se hubiera vendido. Pero sucedió el conflicto del campo, Clarín tomó partido, Clarín miente, TN desinforma y no se podía seguir mucho más en TVR diciendo que los demás eran peores que los K, no se podía seguir estando con el gobierno.
Luego Diego Gvirtz pega la estupenda voltereta de ir de Canal 13 a Canal 7, y en la emisora gubernamental desarrolla es panel surrealista que es 6 7 8, un programa que ofende incluso a muchos oficialistas porque es repugnante tanta genuflexión (vean los comentarios desilusionados que siguen a ese post).
Con mirar una o dos emisiones de 6 7 8, cualquier desprevenido puede creer que Diego Gvirtz es un kirchnerista de la primera hora, que vive en un tupper, o que jamás supo de los manejos pocos claros de los Kirchner. Pero no es así, en este pequeño informe de su "pasado crítico" se muestra que Gvirtz tiene principios para cada ocasión.
FIN