Mil veces he visto personas llorando por tener que picar una cebolla.
Pero luego de pasarles mi receta, no se les ha vuelto a caer ni una sola lágrima mas por esto.
Lo que tienen que hacer es poner la cebolla en el refrigerador varias horas antes de picarla. Ésto hace que el jugo de la cebolla se enfríe, y se vuelva menos volátil. Por lo que despedirá mucho menos olor ¡y ya no tendrás que llorar!