Ciencia semanal
|La Luna se formó gracias a la colisión de muchos asteroides pequeños, según un estudio|
Un nuevo estudio asegura que la Luna no se formó después de la colisión de un gigantesco planeta con la Tierra sino gracias a múltiples colisiones de asteroides y meteoritos. Los investigadores aseguran que por esto es tan difícil encontrar en la Luna rastros químicos del famoso planeta Tea.
A mediados del año pasado investigadores de la Universidad de Harvard y la Universidad de Washington publicaron un estudio en el que aseguraban que la Luna no solo se formó debido a la colisión con un planeta del tamaño de Marte, sino que esta habría sido tan violenta que pulverizó a este otro planeta.
No obstante, investigadores y astrónomos del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel aseguran que es mucho más probable que se lleven a cabo varias colisiones pequeñas que una con un planeta de grandes proporciones.
Esto se debe a que además de que ha sido muy difícil encontrar rastros químicos suficientes de ese planeta en la Luna, este habría tenido que tener un tamaño exacto y chocar con la Tierra a una velocidad y ángulo muy preciso para que se formara nuestro satélite natural.
El nuevo estudio propone consideran que un gran número de asteroides pequeños chocó con la Tierra, los cuales liberaron fragmentos de roca que se fueron uniendo en la órbita hasta formar la Luna hace millones de años. De cualquier forma, intentar demostrar una teoría solamente contrarrestando otra no suele ser suficiente.
|Los científicos creen haber identificado el tercer elemento del núcleo terrestre: silicio|
Los humanos hemos pisado la Luna y enviado robots más allá de Plutón, pero quizá nunca consigamos acercarnos al centro de la Tierra. Eso no ha impedido a los científicos estudiar el núcleo de nuestro planeta de manera indirecta para descifrar viejos enigmas como su composición química.
Desde que fuera descubierto por la sismóloga danesa Inge Lehmann en 1936, la observación de las ondas sísmicas es —junto con el análisis químico de los meteoritos— nuestro principal método para estudiar el núcleo interno de la Tierra. La manera en que las vibraciones de los terremotos atraviesan el núcleo terrestre nos permitió conocer su altísima densidad y deducir que se trata de una bola sólida de metal con un radio de unos 1200 kilómetros.
La composición de esa bola es de un 85% de hierro, un 10% de níquel y al menos un elemento más ligero. ¿Azufre? ¿Oxígeno? Hasta ahora el 5% restante era un misterio, pero un equipo de investigadores japoneses cree haberlo resuelto: silicio. “Creemos que el silicio es un elemento importante del núcleo interno de la Tierra. Alrededor del 5% de su peso podría ser silicio disuelto en las aleaciones de hierro y níquel”, explicó a la BBC Eiji Ohtani —líder del estudio en la Universidad de Tohoku.
Los investigadores partieron de una mezcla de hierro, níquel y silicio, y la sometieron a temperaturas de hasta 5400 ºC y las intensas presiones que se dan en el centro de la Tierra. Los resultados de la recreación coincidieron con observaciones de actividad sísmica cerca del núcleo terrestre. El estudio propone la presencia de silicio, pero no descarta que otros elementos como el oxígeno también estén presentes.
Comprender la composición exacta del centro del planeta nos ayudará a entender mejor cómo se formó la Tierra hace 4.500 millones de años, cuando los elementos más pesados se hundieron hacia el núcleo formando una aleación de metal y los elementos más ligeros salieron a la superficie formando el manto y la corteza terrestre donde vivimos.
Descubren que un nuevo fármaco contra el Alzheimer es capaz de regenerar los dientes con caries
Quizá en el futuro cercano podamos visitar menos al dentista. Un equipo de médicos del Colegio Imperial de Londres ha descubierto un interesante efecto secundario en una droga contra el Alzheimer: hace que los dientes se regeneren.
El fármaco se llama tideglusib, y acaba de recibir luz verde para usarse en ensayos clínicos. Su uso potencial principal es combatir el alzheimer, pero el profesor Paul Sharpe y su equipo estaban buscando otra aplicación. “Todas las personas del planeta experimentan degradación dental en algún momento de sus vidas”, explica Sharpe. “Estábamos buscando de forma deliberada una solución que fuera realmente simple, rápida y barata”.
Lo que han encontrado es que el tideglusib activa las células madre en la pulpa del diente (la parte blanda central) y las convierte en odontoblastos. Estas células son las encargadas de producir dentina, el material natural del que están rellenos los dientes.
|Científicos del MIT crean una estructura de grafeno 10 veces más dura que el acero y 20 veces más ligera|
Parece una de esas pruebas de concepto impresas en 3D, pero es capaz de resistir presiones 10 veces superiores a las que destrozarían un bloque de acero. Muy pronto podríamos verlo soportando puentes, sirviendo de aislante o en aplicaciones espaciales.
El material está, de hecho, impreso en 3D, pero en su composición, además del plástico típico de esta técnica, incorpora láminas de grafeno. Sorprendentemente, la clave de su resistencia no está tanto en el material de una molécula de grosor, sino en la estructura, que recuerda un poco al coral o a una especie de colmena.
El ingeniero Zhao Qin y su equipo descubrió que, cuanto más finas son las paredes de la estructura, más difícil es deformarla. Al introducir las dos piezas en una prensa hidráulica, la de paredes más finas se deforma gradualmente, mientras que la otra cede mucho antes y de manera más violenta. Los modelos matemáticos de la pieza indican que podrían crearse aplicaciones muy resistentes en materiales que no tienen por qué tener grafeno en su composición.
|La NASA descubre por qué el polvo “flota” sobre la superficie de la Luna|
Asimismo, tampoco hay gravedad, pero esto no ayudaría de por sí a que el polvo de la Luna levitase sobre la superficie. Sin embargo, desde hace 50 años, los científicos de la NASA saben que las partículas de polvo de nuestro satélite natural levitan. Ahora, sabemos por qué.
Al menos, así se desprende de los resultados publicados por el Centro de Investigación Ames de la NASA (California) en Geophysical Research Letters. Un descubrimiento que no solo explicaría las particularidades del polvo de la Luna, sino también cómo se desplazan las partículas de polvo en otros ambientes sin aire, como los anillos de Saturno.
El curioso resplandor causado por el polvo de la Luna
Ya en la década de 1960, el curioso polvo de la Luna provocó un extraño “resplandor” alrededor de nuestro satélite natural, un fenómeno observado por primera vez por los astronautas del Apolo y las sondas Surveyor de la NASA. Cuando la misión Apolo orbitó alredrdor de la cara oculta de la Luna, vieron un arco brillante de luz en el horizonte justo después de la puesta de Sol.
Posteriormente, en 1994, la nave espacial Clementine de la NASA capturó una imagen del fenómeno.
Curiosamente, este mismo fenómeno originado por el polvo de la Luna también fue presenciado en los anillos de Saturno, e incluso en los cráteres del asteroide Eros. Todos estos ejemplos, como bien puntualiza la misma NASA, se caracterizan por dar lugar a un transporte de polvo en vastas regiones sin viento ni agua como forma de corriente.
Para averiguar la causa de la levitación del polvo de la Luna, los investigadores realizaron un experimento de laboratorio para ver cómo reaccionarían partículas de polvo de tamaño micrométrico cuando se exponen a radiación ultravioleta (UV) o a gases tipo plasma.
Ambos casos provocarían que las partículas de polvo saltasen varios centímetros por encima de la superficie. Además, en la Luna, la luz se dispersaría y las partículas de polvo crearían este fenómeno de “resplandor”.
Curar heridas sin dejar cicatriz ya es posible
Según comentan los investigadores, dirigidos por George Cotsarelis, esencialmente lo que se ha conseguido es manipular la cicatrización de las heridas para lograr una regeneración de la piel normal, en lugar de conducir al tejido cicatricial como es habitual. En este caso, lo que se ha realizado en primer lugar es la regeneración de los folículos pilosos (los cuales dan lugar al pelo), seguido de la regeneración de las células grasas, en respuesta a estos mismos folículos.
Como habréis podido comprobar en alguna ocasión, allí donde tenemos una cicatriz, si anteriormente crecía pelo, ya nunca volverá a crecer. Esto se deje a que el tejido cicatricial no contiene ni folículos pilosos ni células grasas.
Si una herida es pequeña, el hecho de curar heridas sin dejar cicatriz es posible porque no llega a formarse tejido cicatricial; las células grasas (adipocitos) rellenan el hueco superficial. Pero si se forma cicatriz, llegan los miofibroblastos, un tipo de célula cicatricial sin grasa que rodea la herida y la protege, pero no se mezcla con la piel normal, dejando un tejido distinto.
Transformar células para curar heridas sin dejar cicatriz es una realidad
Para lograr curar heridas sin dejar cicatriz, los investigadores de Pennsylvania han convertido estos miofibroblastos cicatriciales en adipocitos o células grasas, algo que solo se creía posible en peces y anfibios.
En investigadores anteriores habían demostrado que los folículos pilosos y las células grasas o adipocitos se desarrollan por separado para regenerar la piel, pero no son independientes. De hecho, los folículos se forman en primer lugar y segregan una proteína que ordena a las células grasas que se desarrollen, una proteína llamada BMP, que puede transformar a los miofibroblastos en adipocitos.
|Descubren un nuevo tipo de galaxia|
Este nuevo tipo de galaxia en anillo, llamada PGC 1000714, se compone de un círculo externo de estrellas más jóvenes que rodean, a su vez, a un núcleo galáctico interior. Bueno, siendo específicos, se trataría de un núcleo rodeado de hasta dos anillos de estrellas. Un fenómeno jamás detectado anteriormente.
Hasta el momento conocíamos galaxias en forma de disco con las estrellas repartidas en forma de espiral (como nuestra Vía Láctea) o en forma elíptica. Incluso conocíamos galaxias en anillo. Pero este nuevo tipo de galaxia es diferente, ya que posee hasta dos anillos alrededor.
|El hundimiento del Titanic no sería culpa de un iceberg como se pensaba|
Desde las supuestas confesiones de tripulantes que decidieron no viajar a última hora por el vaticinio de muerte de una adivina, hasta el anuncio de cómo se desoyeron los avisos que otro barco cercano envió por radio al divisar el iceberg, el inmenso barco de los sueños, el trasatlántico inhundible que acabó siendo pasto de los peces, se ha convertido en una verdadera leyenda que aún, más de un siglo después, sigue causando el interés de decenas de investigadores.
Realmente resulta curioso que un barco que, según sus fabricantes, había sido diseñado para resistir hasta el más duro golpe, no fuese capaz ni siquiera de terminar su viaje inaugural, por lo que, en el fondo, es normal que aún haya personas intentando dilucidar que ocurrió exactamente. Está claro que hubo un iceberg que topó con el flanco estribor del barco, destrozando el casco y provocando el hundimiento; pero, ¿realmente fue eso lo único que ocurrió? Según el documental “Titanic: The New Evidence”, emitido el 1 de enero en Reino Unido, podría ser que la causa real fuese un incendio previo, que debilitara el armazón del navío.
Senan Molony, responsable del documental, inició sus pesquisas después de que en 2004 el profesor Robert Essenhigh hablara en la Geological Society of America sobre la posibilidad de un incendio, que obligara a la tripulación a elevar notablemente la velocidad del barco, con el fin de llegar al puerto más cercano cuanto antes.
Tiene lógica, pues las reservas de carbón contenidas en el Titanic estaban diseñadas para viajar más despacio y, además, los avisos de cercanía de icebergs en mitad de la noche deberían haber sido motivo más que suficiente para reducir la marcha.
Tenía que haber una muy buena razón para navegar tan deprisa y la teoría del incendio cobra sentido después de que Molony recabe una serie de fotografías en las que se puede observar una mancha oscura de 9 metros de largo, situada sobre el casco, en una zona cercana a la que recibió el impacto.
Curiosamente, la foto fue tomada antes de que el barco partiera de Southampton, dónde inició su viaje, por lo que otra teoría podría ser que el incendio se hubiese iniciado durante su construcción, en un astillero de Belfast.
