El giro de una extremadamente viejas y distantes galaxias muestran que son dominadas por la materia regular en lugar de la sustancia obscura.
Orginal de Cathal O'Connell .
CATHAL O'CONNELL es un escritor sobre ciencia ubicado en Melbourne.
Sabemos que las galaxias se mueven de acuerdo a los deseos de un coreógrafo invisible — la misteriosa materia obscura. Pero quizás no fue siempre así.
Un nuevo trabajo publicado en Nature muestra que hubo un tiempo en que las galaxias danzaban libremente, con casi ninguna influencia de ningún componente invisible. El resultado inesperado es que esto contradice la forma en que los astrónomos creen que se formaron las galaxias.
En la década de los años 1970s, la astrónoma americana Vera Rubin {i} midió la velocidad de rotación de nuestras galaxias vecinas y hallo a estrella en los bordes que se estaban moviendo demasiado rápido para ser mantenidas en sus órbitas solo por la materia visible. Ella concluyó que la mayoría de la masa debe existir en alguna forma que no podemos ver.
Vera Rubin, confirmó la existencia de la materia obscura en la década de los 1970s
“Esta ‘materia obscura’ apuntala ahora mucho de nuestro entendimiento de la estructura en gran escala del Universo, y también define como las galaxias se forman y desarrollan,” escribio Mark Swinbank de la Universidad de Durham en una perspectiva del tema, también Natura.
Tal y como la punta de un tempano en el mar representa solo una pequeña fracción de la inmensidad que está debajo, los discos galácticos son los componentes visibles de unas estructuras mucho más grandes — la enorme nube de materia obscura que las rodea.
El nuevo trabajo parece contradecir este cuadro — estamos descubriendo que las antiguas galaxias parecen estar desnudas, desvestidas del velo de materia obscura. Un equipo liderado por Reinhard Genzel del Instituto de Fisica Extraterrestre Max Planck, quienes usaron el Telescopio muy Grande en Chile (VLA) para mirar seis galaxias de cerca de hace unos 10 mil millones de años cuando el Universo tenía solo un quinto de su edad actual. Los autores escogieron estas galaxias en particular debido a que tenían el indice apropiado de formación de estrellas, y su masa era la apropiada, para eventualmente convertirse en grandes galaxias espirales tal y como La Vía Láctea.
Para observar el giro de las galaxias, el equipo se enfocó en el gas hidrógeno, observando como su bien conocida huella se corría {ii} por las velocidades relativas de las galaxias — un poco de como suena el tono de un carro cuando se aproxima -más agudo- comparado cuando se aleja -más grave-.
El resultado de la información y el nivel de detalle es algo “destacable”, de acuerdo con Swinbank, quien no estaba implicado en el estudio.
Y la información nos dio una respuesta conclusiva: el índice (la rata) de rotación de las galaxias decreció con la distancia del dentro. Esto es lo que usted espera exactamente de un sistema, tal y como nuestro sistema solar lo hace, donde la mayor parte de la masa está localizada en el núcleo central. La Tierra corre alrededor del Sol a 30 kilómetros por segundo, mientras Plutón, en comparación lo hace a menos de cinco.
Esto indica una sorprendente carencia de materia obscura en los alrededores de las galaxias estudiadas. Sin embargo, esto no quiere decir que hubo menos materia obscura en el Universo primigenio.
Sabemos que la materia obscura no contiene muy bien la radiación del fondo cómico de microondas (CMB), el “eco” del Big Bang, el cual nos dice que el 85% de la materia del Universo es materia obscura. Pero el resultado no arroja nueva luz sobre como las galaxias se desarrollaron.
En la medida en que el actual entendimiento de esto, las galaxias, se forman dentro de los halos de materia obscura. La sustancia invisible choca con si mismo en un derby de demolición galáctico, y así esta tiende a acumularse en el relativamente denso núcleo, con una formación gradual de un disco.
Fritz Zwicki, en 1933 fue el primero en identificar la existencia de una materia obscura.
Mientras tanto, la materia obscura, debido a que puede interactuar solo mediante la gravedad (y posiblemente mediante la fuerza débil), pasa a través de todo como un fantasma caminando a través de una pared en un viejo truco de horror, y así forma una nube dispersa.
Para alinear este resultado con este modelo, Genzel y su equipo sugiere que el rápido apilamiento de la materia visible debe estar regida por esos primeros registros. Es también posible que la materia obscura este siendo reclutada desde el espacio extragaláctico — y posteriormente formará un halo dominante.
Mientras el trabajo necesitará confirmación con una muestra más grande de galaxias, Swinbank dijo, el nuevo trabajo es “un importante paso hacía la identificación de los procesos físicos dominantes responsables por la formación de las galaxias.”
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i. En 1933 Fritz Zwicky fue el primero en sugerir la presencia de una materia invisible entre las galaxias, siguiendo sus observaciones en el Observatorio del Monte Wilson siete de ellos en el cúmulo de Coma, pero difícilmente convencerá a sus colegas sobre la importancia de su descubrimiento, que será olvidado por casi cuarenta años.
ii.En física y astronomía, el corrimiento al rojo, acercamiento hacia el rojo o desplazamiento hacia el rojo (en inglés: redshift), ocurre cuando la radiación electromagnética, normalmente la luz visible, que se emite o refleja desde un objeto es desplazada hacia el rojo al final del espectro electromagnético.
Orginal de Cathal O'Connell .
CATHAL O'CONNELL es un escritor sobre ciencia ubicado en Melbourne.
Sabemos que las galaxias se mueven de acuerdo a los deseos de un coreógrafo invisible — la misteriosa materia obscura. Pero quizás no fue siempre así.
Un nuevo trabajo publicado en Nature muestra que hubo un tiempo en que las galaxias danzaban libremente, con casi ninguna influencia de ningún componente invisible. El resultado inesperado es que esto contradice la forma en que los astrónomos creen que se formaron las galaxias.
En la década de los años 1970s, la astrónoma americana Vera Rubin {i} midió la velocidad de rotación de nuestras galaxias vecinas y hallo a estrella en los bordes que se estaban moviendo demasiado rápido para ser mantenidas en sus órbitas solo por la materia visible. Ella concluyó que la mayoría de la masa debe existir en alguna forma que no podemos ver.
Vera Rubin, confirmó la existencia de la materia obscura en la década de los 1970s
“Esta ‘materia obscura’ apuntala ahora mucho de nuestro entendimiento de la estructura en gran escala del Universo, y también define como las galaxias se forman y desarrollan,” escribio Mark Swinbank de la Universidad de Durham en una perspectiva del tema, también Natura.
Tal y como la punta de un tempano en el mar representa solo una pequeña fracción de la inmensidad que está debajo, los discos galácticos son los componentes visibles de unas estructuras mucho más grandes — la enorme nube de materia obscura que las rodea.
El nuevo trabajo parece contradecir este cuadro — estamos descubriendo que las antiguas galaxias parecen estar desnudas, desvestidas del velo de materia obscura. Un equipo liderado por Reinhard Genzel del Instituto de Fisica Extraterrestre Max Planck, quienes usaron el Telescopio muy Grande en Chile (VLA) para mirar seis galaxias de cerca de hace unos 10 mil millones de años cuando el Universo tenía solo un quinto de su edad actual. Los autores escogieron estas galaxias en particular debido a que tenían el indice apropiado de formación de estrellas, y su masa era la apropiada, para eventualmente convertirse en grandes galaxias espirales tal y como La Vía Láctea.
Para observar el giro de las galaxias, el equipo se enfocó en el gas hidrógeno, observando como su bien conocida huella se corría {ii} por las velocidades relativas de las galaxias — un poco de como suena el tono de un carro cuando se aproxima -más agudo- comparado cuando se aleja -más grave-.
El resultado de la información y el nivel de detalle es algo “destacable”, de acuerdo con Swinbank, quien no estaba implicado en el estudio.
Y la información nos dio una respuesta conclusiva: el índice (la rata) de rotación de las galaxias decreció con la distancia del dentro. Esto es lo que usted espera exactamente de un sistema, tal y como nuestro sistema solar lo hace, donde la mayor parte de la masa está localizada en el núcleo central. La Tierra corre alrededor del Sol a 30 kilómetros por segundo, mientras Plutón, en comparación lo hace a menos de cinco.
Esto indica una sorprendente carencia de materia obscura en los alrededores de las galaxias estudiadas. Sin embargo, esto no quiere decir que hubo menos materia obscura en el Universo primigenio.
Sabemos que la materia obscura no contiene muy bien la radiación del fondo cómico de microondas (CMB), el “eco” del Big Bang, el cual nos dice que el 85% de la materia del Universo es materia obscura. Pero el resultado no arroja nueva luz sobre como las galaxias se desarrollaron.
En la medida en que el actual entendimiento de esto, las galaxias, se forman dentro de los halos de materia obscura. La sustancia invisible choca con si mismo en un derby de demolición galáctico, y así esta tiende a acumularse en el relativamente denso núcleo, con una formación gradual de un disco.
Fritz Zwicki, en 1933 fue el primero en identificar la existencia de una materia obscura.
Mientras tanto, la materia obscura, debido a que puede interactuar solo mediante la gravedad (y posiblemente mediante la fuerza débil), pasa a través de todo como un fantasma caminando a través de una pared en un viejo truco de horror, y así forma una nube dispersa.
Para alinear este resultado con este modelo, Genzel y su equipo sugiere que el rápido apilamiento de la materia visible debe estar regida por esos primeros registros. Es también posible que la materia obscura este siendo reclutada desde el espacio extragaláctico — y posteriormente formará un halo dominante.
Mientras el trabajo necesitará confirmación con una muestra más grande de galaxias, Swinbank dijo, el nuevo trabajo es “un importante paso hacía la identificación de los procesos físicos dominantes responsables por la formación de las galaxias.”
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i. En 1933 Fritz Zwicky fue el primero en sugerir la presencia de una materia invisible entre las galaxias, siguiendo sus observaciones en el Observatorio del Monte Wilson siete de ellos en el cúmulo de Coma, pero difícilmente convencerá a sus colegas sobre la importancia de su descubrimiento, que será olvidado por casi cuarenta años.
ii.En física y astronomía, el corrimiento al rojo, acercamiento hacia el rojo o desplazamiento hacia el rojo (en inglés: redshift), ocurre cuando la radiación electromagnética, normalmente la luz visible, que se emite o refleja desde un objeto es desplazada hacia el rojo al final del espectro electromagnético.