Los humanos tenemos tres cerebros en uno o en un lenguaje propio hablemos de la teoría del cerebro triuno desarrollada por el Dr. Maclean en 1990.
La teoría del cerebro triuno explica que el cerebro humano se divide en tres partes primordiales:
Cerebro réptiliano, es la parte más rudimentaria y básica de todo el contenido dentro del cráneo y se ubica en la base del cerebro; esta parte controla nuestro instinto de supervivencia: huir o luchar esta reacción aun ocurre en nuestro cerebro cuando experimentamos momentos de miedo o de estrés y sistemas de los que no tenemos control voluntario o consiente, tales como el respirar, digestión, circulación.
Sistema límbico, es la parte del cerebro centro de las emociones, el sistema encargado de la memoria a largo plazo y de los deseos de placer.
neocortex, la parte más externa del cerebro y que es la capa que cubre y rodea al sistema límbico y reptiliano es la responsable de los aspectos cognitivos como la toma de decisiones, la atención, la planeación a futuro y cuestiones exclusivas en humanos sobre los animales, además se divide en hemisferio derecho e izquierdo.
Estas tres partes del cerebro, en general, funcionan en forma independiente, pero trabajan e interactúan entre sí.
No podemos decir que uno de estos cerebros es más importante que otro dado que cada uno tiene funciones primordiales para la supervivencia. Sin el cerebro reptiliano no podríamos respirar, digerir nuestra comida, responder ante situaciones de supervivencia, respuestas involuntarias como reflejos o reacciones de defensa. Sin nuestro cerebro límbico sería imposible recordar, sentir miedo, alegría o placer. Sin neocortex no seriamos capaces de procesar información, razonar, procesar imágenes tomar decisiones, hablar, oír, o prestar atención, y actuaríamos por instinto.
Las neurociencias han venido a ayudarnos a dilucidar nuestra configuración cerebral y a responder muchas preguntas que parecían difíciles de explicar, además de poder romper un sin número de mitos y paradigmas.
La teoría del cerebro triuno explica que el cerebro humano se divide en tres partes primordiales:
Cerebro réptiliano, es la parte más rudimentaria y básica de todo el contenido dentro del cráneo y se ubica en la base del cerebro; esta parte controla nuestro instinto de supervivencia: huir o luchar esta reacción aun ocurre en nuestro cerebro cuando experimentamos momentos de miedo o de estrés y sistemas de los que no tenemos control voluntario o consiente, tales como el respirar, digestión, circulación.
Sistema límbico, es la parte del cerebro centro de las emociones, el sistema encargado de la memoria a largo plazo y de los deseos de placer.
neocortex, la parte más externa del cerebro y que es la capa que cubre y rodea al sistema límbico y reptiliano es la responsable de los aspectos cognitivos como la toma de decisiones, la atención, la planeación a futuro y cuestiones exclusivas en humanos sobre los animales, además se divide en hemisferio derecho e izquierdo.
Estas tres partes del cerebro, en general, funcionan en forma independiente, pero trabajan e interactúan entre sí.
No podemos decir que uno de estos cerebros es más importante que otro dado que cada uno tiene funciones primordiales para la supervivencia. Sin el cerebro reptiliano no podríamos respirar, digerir nuestra comida, responder ante situaciones de supervivencia, respuestas involuntarias como reflejos o reacciones de defensa. Sin nuestro cerebro límbico sería imposible recordar, sentir miedo, alegría o placer. Sin neocortex no seriamos capaces de procesar información, razonar, procesar imágenes tomar decisiones, hablar, oír, o prestar atención, y actuaríamos por instinto.
Las neurociencias han venido a ayudarnos a dilucidar nuestra configuración cerebral y a responder muchas preguntas que parecían difíciles de explicar, además de poder romper un sin número de mitos y paradigmas.