Se llama Franco Morata, tiene 24 años y tenía una pierna enyesada el día que fue atropellado Nicolás Sánchez. Posee un auto igual al buscado por la Justicia.
Franco Morata es el nombre del principal sospechoso de haber atropellado con su Mini Cooper azul a Nicolás Sánchez la madrugada del sábado 31 de mayo pasado en una esquina de Nueva Córdoba. El joven de 24 años, cruzó recientemente la frontera con Uruguay, donde se encontraría en un departamento prestado en Colonia o Punta del Este. Es incógnita si el vehículo azul con techo blanco también cruzó hacia el país vecino o si está escondido en Córdoba o Buenos Aires.
Esto coincidiría con la línea investigativa que la semana pasada anticipó a este diario la instructora de la causa, la ayudante fiscal Claudia Palacio, quien ayer mantuvo estricto hermetismo al respecto. Pese a esto, hay optimismo entre los investigadores de Accidentología Vial para llegar a resultados positivos.
No obstante, este diario ayer pudo confirmar con una fuente anónima, cercana al evadido, detalles de su entorno, de lo sucedido dentro del vehículo la madrugada que atropellaron a Nicolás y hasta pormenores de su fuga a Uruguay.
Piloto de motos. Morata nació el 14 de octubre de 1983. Es propietario o tendría acciones en dos bares de Nueva Córdoba, muy próximos al lugar del accidente. Hace varios días que no frecuenta esos lugares que lo tendrían como “dueño” de esos locales.
El muchacho tiene dos domicilios conocidos, uno en barrio San Vicente (sería el de sus padres) y además tendría un departamento también en Nueva Córdoba, en pasaje Hilario Fernández.
Morata es piloto de motos supercross, en la categoría 125 Juniors. Ganó numerosas competencias y, como era de esperar, no ha participado en ninguna posterior al accidente.
El motivo de la fuga. Según registros del Sanatorio Allende, el 5 de mayo Morata fue intervenido de “fractura diafisaria medial de tibia y peroné” colocándosele “elemento de osteosíntesis endomular” (clavo). Quiere decir que Franco Morata, el día que habría atropellado a Sánchez, tenía la pierna izquierda enyesada y no podía frenar con facilidad.
“Por eso el auto se le iba de golpe para adelante, porque lo conducía con un pie”, relató la fuente anónima. Esto coincide con los dichos del taxista que habló con este diario, Gustavo Moreno, testigo privilegiado del caso. “A Franco le gusta correr” y “siempre andaba fuerte”, completó.
Este testimonio indica que esa noche en el Mini Cooper viajaban dos personas (hay quienes dicen que iban más) y que el auto era el mismo que busca la Justicia.
Según el relato privilegiado de la fuente anónima, que recoge testimonios del entorno de Morata, esa noche, tras haber atropellado a Nicolás, habría señalado que huía porque lo iban a “hacer mierda, porque no podía manejar operado y que el seguro no le iba a cubrir nada, que le quitarían todo”.
Luego, sostienen que estuvo escondido varios días y al verse acorralado, huyó. Algunas fuentes de la investigación indicaron que la huida podría haberse dado cerca del 10 de junio pasado.
Pese al hermetismo de parte de Migraciones y de los investigadores, este diario pudo confirmar ayer que Franco Morata cruzó la frontera con Uruguay.
Morata se comunicaría con sus “allegados” a través de una persona. Además, según la misma fuente, dispondría de abundantes recursos económicos que habría llevado desde Córdoba para poder moverse con holgura en el extranjero.
Ante este panorama, en las próximas horas podría haber novedades sobre un pedido de detención a Interpol desde la Justicia de Córdoba.
Franco Morata es el nombre del principal sospechoso de haber atropellado con su Mini Cooper azul a Nicolás Sánchez la madrugada del sábado 31 de mayo pasado en una esquina de Nueva Córdoba. El joven de 24 años, cruzó recientemente la frontera con Uruguay, donde se encontraría en un departamento prestado en Colonia o Punta del Este. Es incógnita si el vehículo azul con techo blanco también cruzó hacia el país vecino o si está escondido en Córdoba o Buenos Aires.
Esto coincidiría con la línea investigativa que la semana pasada anticipó a este diario la instructora de la causa, la ayudante fiscal Claudia Palacio, quien ayer mantuvo estricto hermetismo al respecto. Pese a esto, hay optimismo entre los investigadores de Accidentología Vial para llegar a resultados positivos.
No obstante, este diario ayer pudo confirmar con una fuente anónima, cercana al evadido, detalles de su entorno, de lo sucedido dentro del vehículo la madrugada que atropellaron a Nicolás y hasta pormenores de su fuga a Uruguay.
Piloto de motos. Morata nació el 14 de octubre de 1983. Es propietario o tendría acciones en dos bares de Nueva Córdoba, muy próximos al lugar del accidente. Hace varios días que no frecuenta esos lugares que lo tendrían como “dueño” de esos locales.
El muchacho tiene dos domicilios conocidos, uno en barrio San Vicente (sería el de sus padres) y además tendría un departamento también en Nueva Córdoba, en pasaje Hilario Fernández.
Morata es piloto de motos supercross, en la categoría 125 Juniors. Ganó numerosas competencias y, como era de esperar, no ha participado en ninguna posterior al accidente.
El motivo de la fuga. Según registros del Sanatorio Allende, el 5 de mayo Morata fue intervenido de “fractura diafisaria medial de tibia y peroné” colocándosele “elemento de osteosíntesis endomular” (clavo). Quiere decir que Franco Morata, el día que habría atropellado a Sánchez, tenía la pierna izquierda enyesada y no podía frenar con facilidad.
“Por eso el auto se le iba de golpe para adelante, porque lo conducía con un pie”, relató la fuente anónima. Esto coincide con los dichos del taxista que habló con este diario, Gustavo Moreno, testigo privilegiado del caso. “A Franco le gusta correr” y “siempre andaba fuerte”, completó.
Este testimonio indica que esa noche en el Mini Cooper viajaban dos personas (hay quienes dicen que iban más) y que el auto era el mismo que busca la Justicia.
Según el relato privilegiado de la fuente anónima, que recoge testimonios del entorno de Morata, esa noche, tras haber atropellado a Nicolás, habría señalado que huía porque lo iban a “hacer mierda, porque no podía manejar operado y que el seguro no le iba a cubrir nada, que le quitarían todo”.
Luego, sostienen que estuvo escondido varios días y al verse acorralado, huyó. Algunas fuentes de la investigación indicaron que la huida podría haberse dado cerca del 10 de junio pasado.
Pese al hermetismo de parte de Migraciones y de los investigadores, este diario pudo confirmar ayer que Franco Morata cruzó la frontera con Uruguay.
Morata se comunicaría con sus “allegados” a través de una persona. Además, según la misma fuente, dispondría de abundantes recursos económicos que habría llevado desde Córdoba para poder moverse con holgura en el extranjero.
Ante este panorama, en las próximas horas podría haber novedades sobre un pedido de detención a Interpol desde la Justicia de Córdoba.