Las sustancias cancerígenas
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) es el organismo de la OMS encargado de clasificar diversos elementos, ingredientes y grupos de riesgo como agentes cancerígenos.
Desde hace 28 años, este organismo realiza, actualiza y publica anualmente un listado de agentes carcinógenos divididos en 5 grupos de riesgo. Para ello, realiza una exhaustiva revisión de los estudios científicos publicados y las evidencias causa-efecto entre una sustancia o grupo de riesgo y el desarrollo posterior de un cáncer.[/align]
Clasificación IARC
• Grupo 1: procesos industriales, compuestos químicos o grupos de los mismos que son cancerígenos para el hombre.
• Grupo 2: productos clasificados como probables carcinógenos para el hombre. Este grupo se subdivide en dos:
– 2A alta probabilidad cancerígena
– 2B baja probabilidad cancerígena
• Grupo 3: productos que no pueden considerarse cancerígenos para el hombre.
• Grupo 4: Probablemente no es causa de cáncer.
Grupo 1: Causan cáncer
En el grupo de mayor riesgo encontramos el alcohol y el tabaco, responsables de 1.000.000 y 600.000 casos de cáncer al año. Son también los hábitos más comunes y que menos parecen preocupar a la población.
Grupo 2A: Alta probabilidad de causar cáncer
Entramos en terreno pantanoso, pues la IARC incluyó el consumo excesivo de carne roja y el abuso de embutidos y alimentos procesados en este grupo, como responsables de 50.000 y 34.000 casos al año respectivamente.
En este grupo podemos observar también que existe una correlación causal entre aquellos que consumen alimentos fritos a gran temperatura, esteroides o manejan productos químicos cosméticos como los peluqueros.
Grupo 2B: Baja probabilidad de causar cáncer
Los estudios científicos realizados -que en el caso de los móviles y smartphones son muchos- coinciden en señalar que existe un a baja probabilidad de padecer cáncer por el uso de estos dispositivos. Tan probable como usar Aloevera o consumir café.
Grupo 3: Productos con riesgo no probado
Es decir, aquellas sustancias de las que, pese a todas las pruebas realizadas, no se hallan evidencias de que provoquen cáncer. Aquí podemos encontrar sustancias tan polémicas y con tan mala fama como la sacarina, el paracetamol o los campos magnéticos. Véase también que mientras que el café posee una probabilidad baja, la cafeína está libre de evidencia.
Grupo 4: Probablemente no produzcan cáncer
El último grupo, el grupo 4, recoge aquellos elementos que probablemente no causen cáncer como ciertos tejidos o moléculas que componen el nylon.
Sin evidencias
En el grupo 5, están todos aquellos productos, sustancias o empleos que no han sido investigados. No significa que no puedan causar cáncer, sino que no se han estudiado. Puede ocurrir que un agente del grupo 5 escale hasta el grupo 1 si una investigación demuestra una relación causa efecto, pero este tipo de cosas es poco habitual.
La clasificación es cientifica y exhaustiva, y demuestra que todas aquellas personas tecnofóbicas bien harían en preocuparse más por su alimentación y malos hábitos que por el wifi del vecino. Pero ya sabéis, el ser humano es así.