

Sobre las Teorías conspirativas se ha dicho y escrito mucho,...pero mucho de verdad. Y ciertamente las aguas llegaron a dividirse tanto producto de los adelantos tecnológicos en materia de comunicación, que ya no queda nadie sin que en la mesa de su casa o en el Café-bar de su barrio no entable algún sórdido y encendido debate sobre que es verdad o mentira sobre tal o cual importante evento.
Cualquier cosa puede ser una "conspiración" y cualquier cosa puede ser "real", dependiendo de los quienes y sus razonamientos, sentires, intuiciones, dogmatismo, adoctrinamiento y fetichismos.
Mas allá de todos los ejemplos que existen en la historia universal sobre ardides, maquinaciones, artilugios y conjuras para justificar tal o cual acción futura relevante, normalmente de orden sociopolítico y económico, que fueron descubiertas y resueltas a posteriori, siempre hubo quienes siempre se dejaron seducir por los relatos oficiales mentirosos de quienes detentaban el poder. El problema es que siempre esos crédulos incautos conforman las masas, ergo mayorías. ¿El pueblo nunca se equivoca?,...patrañas.-
Desde la misma Guerra de Troya, cuyo relato nos hablaba de una guerra iniciada por un problema estrictamente de polleras (Helena de Troya), pasando por Jesús que nunca escribió nada, pero que dejó en boca de muchos hombres una doctrina masiva con infinidad de enseñanzas atribuidas a él. Hasta llegar a nuestros días donde personajes como los Bush justificaron invasiones, guerras y genocidios en nombre de la defensa contra un terrorismo que ellos mismo financiaron, equiparon y cimentaron, siempre existieron seres con ganas de creer sin pensar.
El cielo o el infierno, el bien o el mal, los buenos y los malos, filosofía maniquea que rige nuestras vidas, alimentando las peores miserias humanas. ¿Amigos a enemigos?,..todo depende de que tanta utilidad tengas para ellos en sus planes hegemónicos de poder y negocios. Hoy ya nadie tiene dudas de que Ben Laden esta muerto (sea que murió en el 2001 o que murió en la Operación Gerónimo) y que Irak nunca tuvo armas de destrucción masiva, no obstante eso, EE.UU sigue en Afganistán y en Irak, haciéndose del petroleo de esas naciones y pueblos. Entonces ¿que debo creer?,...¿en un EE.UU victima o en lo que veo?.

En Argentina tuvimos y tenemos aun muchas "teorías conspirativas", tanto que hasta inventamos las "teorías conspirativas truchas" (o apócrifas). En la década del 70 y 80 la gran mayoría de los argentinos sostenían la versión oficial de los militares en el poder: "los desaparecidos son comunistas que se fueron a Rusia", dando por descartada toda otra posibilidad. Hoy sabemos que muchos argentinos murieron en ejecuciones sumarias, cuanto menos mas de 8.000 personas, según los archivos de la CONADEP,(aunque es voz populi una cifra cercana a los 30.000). Aun hoy hay fachistas apologistas de aquellos tiempos que justifican dichas matanzas. Estas son imágenes de algunas de las "teorías conspirativas de los 70 y 80" en mi país.


Menem en los 90 era presidente de Argentina cuando se produjo la voladura de la Fabrica de armas y municiones de Río Tercero (Córdoba), para tapar las pruebas que relacionaban al gobierno con traficantes de armas, en la causa de "Venta de armas a Croacia y Ecuador". Y si bien murieron varias personas y las pruebas sobre el contrabando son irrefutables, la justicia argentina absolvió a todos (una cosa de locos, pero es real). Cristina Fernandez de Kirchner, quien se vendió ante el mundo como un gobierno completamente distinto al de Menem, aun siendo del mismo partido, y aun habiendo estado juntos en el gobierno en los 90, no solo convenció a las masas de que eso era cierto, sino que ademas hoy lo tiene a Menem como su Senador por la Rioja, como si nada hubiera pasado. ¿ al final el Kirchnerismo es enemigo del Menemismo o no?. En Argentina cualquiera que critique al gobierno es un conspirador o golpista, aunque la haya votado. La verdad poco importa en mi país por estos días, solo importa el relato y la liturgia, pero consuelo de zonzo, lo mismo pasa en muchos otros países, sobre todo en EE.UU.-
CRISTINA APROBANDO LAS PRIVATIZACIONES
En algunas ocasiones, las alegaciones de conspiración particulares resultan fácilmente verificables, como en el encubrimiento intentado por el gobierno francés luego de las acusaciones de Émile Zola en el caso Dreyfus, o en los esfuerzos de la policía secreta del Zar para fomentar el antisemitismo presentando "Los protocolos de los sabios de Sion" como texto auténtico.
Algunos argumentan que la realidad de tales conspiraciones debe advertir sobre cualquier desestimación casual de la teoría conspirativa. Muchos autores y casas editoriales que publican sobre "teoría conspirativa", como Robert Anton Wilson y Disinfo, usan conspiraciones verificadas como evidencia de lo que puede lograr una trama secreta. Con ello buscan responder a la aseveración de que las conspiraciones no existen o que cualquier teoría conspirativa es necesariamente falsa.
Un número de conspiraciones ciertas o posiblemente ciertas se citan siguiendo esas líneas; la mafia, el complot contra Franklin D. Roosevelt en 1933, el programa MKULTRA para el control de la mente, varias participaciones de la CIA en golpes de estado, la operación Northwoods, el testimonio en 1991 de Nayirah ante el congreso de EEUU para conseguir apoyo del público estadounidense para lanzar la Guerra del Golfo, el estudio Tuskegee de sífilis no tratada en el varón negro, la conspiración del tranvía de General Motors, el complot del Servicio Secreto Británico para desestabilizar al primer ministro Harold Wilson y el debate de conocimiento previo sobre Pearl Harbor, entre otros. Conspiraciones que sucumbieron bajo el peso de las pruebas.

En su trabajo de dos volúmenes: "Las sociedades abiertas y sus enemigos", Popper usó el término "teoría conspirativa" para criticar las ideologías que conducen al fascismo, nazismo y comunismo. Popper argumentó que el totalitarismo estuvo fundado en "teorías conspirativas" que recurrían a complots imaginarios conducidos por escenarios paranoicos predicados en el tribalismo, o racismo. Popper no argumentó contra la existencia de conspiraciones cotidianas (como se sugiere incorrectamente en mucha de la literatura posterior).
Popper incluso usa el término "conspiración" para describir la actividad política ordinaria en la Atenas clásica de Platón (quien fue el principal objetivo de su ataque en "Las sociedades abiertas y sus enemigos"

.
En su crítica a los totalitarios del siglo veinte, Popper escribió, "No deseo implicar que las conspiraciones nunca ocurren. Por el contrario, son fenómenos sociales típicos".
Reiteró su punto, "Las conspiraciones ocurren, hay que admitirlo. Pero el hecho destacado que, a pesar de la ocurrencia de conspiraciones, refutó la teoría conspirativa es que pocas de estas conspiraciones son finalmente exitosas. Los conspiradores rara vez consuman su conspiración". Sin embargo las estadísticas no están de acuerdo con Poper, han sido muchas las conspiraciones exitosas, sino pregúntenle a los neo-conservadores del PENAC.

Popper propuso el término "la teoría conspirativa de la sociedad" para criticar la metodología de los que consideró engañados por el "historicismo" (la reducción de la historia a una evidente e ingenua distorsión a través de un análisis crudamente formulado, predicado en una agenda repleta de suposiciones insensatas).
Karl Popper argumentó que la ciencia se escribe como un conjunto de hipótesis falsables; aquellas teorías y aseveraciones que no admiten ninguna posibilidad de falsación son consideradas metafísicas o no científicas. Críticos de teorías conspirativas argumentan en ocasiones que muchas de ellas no son falsables y entonces no pueden ser científicas. Esta acusación es a menudo correcta, y es una consecuencia necesaria de la estructura lógica de ciertas clases de teorías conspirativas. Éstas toman la forma de aserciones existenciales, alegando la existencia de alguna acción u objeto sin especificar el sitio o momento en el que puede observarse. La falta de observación del fenómeno puede entonces ser siempre el resultado de buscar en el lugar equivocado (esto es, de haber sido engañado por la conspiración). Esto hace imposible cualquier demostración de que la conspiración no existe.
Sin embargo, el uso de la falsabilidad como criterio para distinguir entre ciencia y no ciencia ha sido criticado por un buen número de académicos. Entre ellos están notablemente los una vez estudiantes de Popper: Thomas Kuhn, Paul Feyerabend e Imre Lakatos, que argumentan que ninguna teoría es falsable en el sentido de Popper, y que como consecuencia Popper representa erróneamente el proceso real de descubrimiento científico.
IMÁGENES DE LO QUE HICIERON LAS "TEORÍAS CONSPIRATIVAS"

CREER O NO CREER, SIN DUDA ES UNA ELECCIÓN, PERO DE NINGUNA MANERA ES UNA LIBRE ELECCIÓN. LOS ADOCTRINADOS Y DOGMÁTICOS SON ESCLAVOS DE RÍGIDOS ESQUEMAS COGNITIVOS Y DE SUS DOGMAS.
RECUERDEN QUE LA SANTA INQUISICIÓN TAMBIÉN FUE RESPALDADA POR LAS MAYORÍAS, PERO JAMAS TUVIERON LA JUSTICIA, LA VERDAD NI LA RAZÓN DE SU LADO.
LO MAS GRACIOSO, ES QUE LOS DOGMÁTICOS SON LOS MAS PROPENSOS A CONSIDERAR CONSPIRACIONES A LAS VERSIONES NO OFICIALES Y A CREER LAS MENTIRAS DE SUS GOBERNANTES. LASTIMA QUE SON LOS MISMOS QUE SUFREN DE AMNESIA COLECTIVA AGUDA, LO CUAL LOS LLEVA A OLVIDARSE IRREMEDIABLEMENTE DE LO QUE DIJERON, HICIERON O DEJARON DE HACER
Escrito, recopilado y comentado por: d_peralta2008