En 1976 la NASA lanzó la sonda espacial Helios 2 y logró acercarse a 43 millones de km del Sol. Fue lo más cerca que nos acercamos a nuestra estrella para estudiarla, pero la agencia espacial ahora prepara una nueva misión que irá mucho más allá, y además lo hará mucho más rápido.
La Solar Probe Plus (SPP) es una misión en desarrollo que está planificada para su lanzamiento en 2018 y que logrará acercarse a 5,9 millones de kilómetros de la "superficie" del sol, la fotoesfera. Para hacerlo viajará a 725.000 km/h, una velocidad que es tres veces superior a la que logró la sonda Juno.
Descubriendo la magia del Sol
La sonda dispone de un diseño que le permitirá soportar cerca de 1.400 ℃ y que está basado en una construcción en forma de "frisbee" con una espuma de carbono especialmente ligera y en la que de hecho el 97% de su estructura es aire.
El calor extremo generado por el sol a esa distancia podrá ser disipado gracias a ese singular escudo que protegerá los instrumentos para que puedan operar con normalidad y realizar los experimentos que ayuden a explicar diversos fenómenos solares.
La estructura de hecho no solo está preparada para esas altas temperaturas, sino también para variaciones igualmente dramáticas que harán que tenga que soportar cerca de -130 ℃ en sus "pasadas" por Venus para moderar su velocidad de aproximación a nuestra estrella.
La misión tiene como objetivo el estudio de los campos magnéticos, de las partículas de plasma y de la dinámica de los vientos solares, pero ayudará a desvelar otro misterio muy especial. La corona slar (la atmósfera que se ve alrededor del Sol en un eclipse) está a mayor temperatura que la superficie. Eso desafía las leyes de la física, y la SPP podría desvelar las razones por las que esto ocurre. Para los responsables de la misión esta sonda irá a "una región en la que nunca hemos estado antes. Hay magia ocurriendo allí".
La Solar Probe Plus (SPP) es una misión en desarrollo que está planificada para su lanzamiento en 2018 y que logrará acercarse a 5,9 millones de kilómetros de la "superficie" del sol, la fotoesfera. Para hacerlo viajará a 725.000 km/h, una velocidad que es tres veces superior a la que logró la sonda Juno.
Descubriendo la magia del Sol
La sonda dispone de un diseño que le permitirá soportar cerca de 1.400 ℃ y que está basado en una construcción en forma de "frisbee" con una espuma de carbono especialmente ligera y en la que de hecho el 97% de su estructura es aire.
El calor extremo generado por el sol a esa distancia podrá ser disipado gracias a ese singular escudo que protegerá los instrumentos para que puedan operar con normalidad y realizar los experimentos que ayuden a explicar diversos fenómenos solares.
La estructura de hecho no solo está preparada para esas altas temperaturas, sino también para variaciones igualmente dramáticas que harán que tenga que soportar cerca de -130 ℃ en sus "pasadas" por Venus para moderar su velocidad de aproximación a nuestra estrella.
La misión tiene como objetivo el estudio de los campos magnéticos, de las partículas de plasma y de la dinámica de los vientos solares, pero ayudará a desvelar otro misterio muy especial. La corona slar (la atmósfera que se ve alrededor del Sol en un eclipse) está a mayor temperatura que la superficie. Eso desafía las leyes de la física, y la SPP podría desvelar las razones por las que esto ocurre. Para los responsables de la misión esta sonda irá a "una región en la que nunca hemos estado antes. Hay magia ocurriendo allí".