En este post les voy a dejar unas imágenes sobre construcciones curiosas que tiene Buenos Aires, las cuales probablemente ni les hemos prestado atención al pasar o, en muchos casos, no tenemos idea de su origen.
1º: Chalet en la 9 de Julio

Don Rafael Díaz nunca imaginó que su esfuerzo iba a traducirse en un sueño realizado. Terminaba el siglo XIX. El tenía 15 años, era vendedor en una mercería de la calle Chacabuco y a la noche dormía sobre el mostrador del negocio. Su empleador, ante el empeño de Díaz, le auguró: "Usted va a ir al Paraíso, Rafael, usted tiene un chalecito reservado en el cielo".
Ese fue el origen del chalet que se levanta en la cima del edificio de Sarmiento 1113, que se asoma sobre la 9 de Julio y que tiene como vecina la mismísima punta del Obelisco.
Ahora está casi escondido bajo carteles publicitarios. Son pocos los ángulos desde los que se lo ve.
La idea de tener una casita en el cielo obsesionó a don Rafael. Y no quiso esperar hasta la otra vida. Un día él iba a tener un edificio de diez pisos -en el que sólo se vendieran muebles-, coronado por un chalet normando como uno que había visto en Mar del Plata.
En 1927 terminó de construir su sueño. Inauguró Muebles Díaz, que se convirtió en una de las grandes tiendas de Buenos Aires. Todo el mundo la conocía como la mueblería del chalecito.
Desde esas ventanas, el señor Díaz vio, bloque por bloque, cómo levantaron el Obelisco en 1936. También fue testigo de la apertura de la 9 de Julio. Nada de eso estaba cuando él llegó.

2º: Estatua De Caperucita Roja en Palermo

Quién podría creer que Caperucita Roja haya elegido los bosques de Palermo para llevar su cesta cargada de comida a su abuelita enferma?
Nuestra Caperucita fue cincelada por el escultor francés Carlus cuando viajó a la Argentina en 1937. Tiene una linda cara, largos bucles y lleva una canasta con un frasco de dulce y una torta. El lobo espía por detrás. Primero estuvo en la Plaza Lavalle hasta 1972. Luego la dejaron en el bosque, como en el cuento. Esta obra ilustra el clásico cuento infantil de Charles Perrault, y desde 1972 se ubicó cerca de la Av. Adolfo Berro (Jardines de Palermo).
3º: Edificio Gótico De La Facultad De Ingeniería

El edificio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires sobre la avenida Las Heras, originalmente concebido para sede de la Facultad de Derecho es la única construcción neogótica monumental de carácter no religioso de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto del ingeniero Prins preveía ocupar toda la manzana comprendida por la avenida Las Heras y las calles Cantilo, Melo y Azcuénaga. La volumetría general se estructuraba en un subsuelo, planta baja avanzada formando una terraza alrededor de todo el edificio y tres pisos con patios jardines internos, se coronaba con una torre central de gran altura y torres laterales más bajas y contaba con tres accesos, el principal sobre la Avenida Las Heras y otros dos sobre los frentes laterales.
La construcción del edificio se inició en 1912, habilitándose parcialmente en 1925. Continuaron lentamente las obras hasta 1938, fecha en que se evaluó la conveniencia de terminar la construcción frente s los altos costos y las nuevas necesidades. Se decidió entonces cancelar la continuación los trabajos y al año siguiente se aprobó la construcción de una nueva sede para la Facultad de Derecho, sobre la Av. Figueroa Alcorta. Al dejar dicha Facultad el edificio en 1950 se instaló en el mismo la Facultad de Ingeniería que actualmente la utiliza para el dictado de cursos de posgrado y como sede del Museo de Ciencia y Técnica.
La catedral gótica de la Facultad de Ingeniería oculta historias intrigantes
4: Castillitos De La Ítalo

Según el periodista Daniel Riera en su libro Buenos Aires bizarro, "Nos criamos mirando los castillitos de la Ítalo( Compañía Ítalo Argentina de Electricidad, actual EDESUR), diseminados por toda la ciudad e imaginados por el italiano Juan Chiogna que, en vez de seguir la típica arquitectura industrial para diseñar las usinas, tomó como referencia el estilo lombardo del Palacio Sforza de Milán, que data del siglo XV. Estos castillitos, una construcción de usinas y subusinas de electricidad, fueron creados por un arquitecto que, en lugar de resolver la obra de manera totalmente utilitaria y cuadrada (eran usinas, con que tuvieran un techo y cuatro paredes bastaba), se inspiró en un castillo para construir algo que está lejísimo de un uso suntuoso.”

Bueno, eso fue todo por hoy, espero que les guste, abrazo.
