Siguen siendo las mismas personas de hace 11 años, pero su música ha evolucionado a niveles insospechados. Hoy, gracias a una trayectoria impecable y sin la sombra de los escándalos, hacen música pop diferente que va desde lo electrizante, hasta complejas e inauditas combinaciones con mariachi.
Aseguran ser músicos con una vida común y corriente, lo que los convierte en artistas con un gran apego a su público. Hay muy pocas cosas que le molestan a Belanova como grupo, no obstante, el no ser valorados y respetados como artistas les irrita bastante. Fustigan a aquellos que minimizan lo que hacen y refieren, en este sentido, que a pesar de cantar pop, ellos no son músicos improvisados, ni hicieron casting para formar Belanova. “La gente no puede relacionar el hecho de que somos artistas y hacemos pop”, dice Denisse.
Denisse, Richie y Édgar tienen personalidades diferentes, pero cuando hacen música se conjugan en una sola pieza. Belanova ha conseguido mantener renovado y en constante evolución su música, logrando así la fidelidad de su público.
Ven con desconcierto el incremento de la violencia. “El trabajo de un artista podría servir como una filosofía para el país, de que se tiene que trabajar desde adentro, desde tu manera de pensar, desde tus hijos y a lo mejor nos vamos a tardar muchos años y a lo mejor no nos toca ver un país mejor, pero por lo menos nos quedará la esperanza”, asegura Denisse.
La fama no es algo que les preocupe, a veces –dicen‑ “están demasiado ocupados para pensar en ella”.
Y sobre esto nos platicó Richie: “El hecho de salir en televisión, por ejemplo, lo veo como parte de mi trabajo y no me siento más que nadie, pero sí tengo mucha responsabilidad porque al salir en televisión en un momento dado hay muchos niños y adolescentes que me ven y soy un ejemplo. Y obviamente soy una persona con muchos defectos, una persona normal, pero eso te genera que tengas más compromisos con lo que haces… y a veces estás tan ocupado que ni te das chance de pensar si eres famoso o no lo eres”.
Édgar asegura que en el tema de la fama él está muy apegado a la realidad. “Belanova es un grupo que trabaja mucho y al estar tan apegado a esa realidad hace muy difícil que te eleves y que te despegues y que te sientas que estás en otro nivel.”
Denisse refiere que con el tiempo ha aprendido a darle a todos los aspectos de su vida el espacio y tiempo suficiente. “He aprendido que la música es una parte de mi vida, que no es el 100%, me gusta mucho, me encanta y es mi pasión, pero también está mi familia, están mis amigos.”
Para Denisse, Édgar y Richie, Belanova se ha convertido en una familia y como en cualquier familia cada uno de sus miembros se enfrenta a situaciones personales. Denisse asegura que son excelentes amigos, por lo que entre ellos son muy honestos. “Hay ocasiones en que la vida tiene problemas, tiene situaciones complicadas, es cuando puede haber un bloqueo, porque tenemos vida personal y entones entre nosotros nos apoyamos. Pero creo que algo que nos une muchísimo es el amor por hacer música y el amor por componer juntos, entonces por eso creo que existe esa paciencia”.
Aseguran ser músicos con una vida común y corriente, lo que los convierte en artistas con un gran apego a su público. Hay muy pocas cosas que le molestan a Belanova como grupo, no obstante, el no ser valorados y respetados como artistas les irrita bastante. Fustigan a aquellos que minimizan lo que hacen y refieren, en este sentido, que a pesar de cantar pop, ellos no son músicos improvisados, ni hicieron casting para formar Belanova. “La gente no puede relacionar el hecho de que somos artistas y hacemos pop”, dice Denisse.
Denisse, Richie y Édgar tienen personalidades diferentes, pero cuando hacen música se conjugan en una sola pieza. Belanova ha conseguido mantener renovado y en constante evolución su música, logrando así la fidelidad de su público.
Ven con desconcierto el incremento de la violencia. “El trabajo de un artista podría servir como una filosofía para el país, de que se tiene que trabajar desde adentro, desde tu manera de pensar, desde tus hijos y a lo mejor nos vamos a tardar muchos años y a lo mejor no nos toca ver un país mejor, pero por lo menos nos quedará la esperanza”, asegura Denisse.
La fama no es algo que les preocupe, a veces –dicen‑ “están demasiado ocupados para pensar en ella”.
Y sobre esto nos platicó Richie: “El hecho de salir en televisión, por ejemplo, lo veo como parte de mi trabajo y no me siento más que nadie, pero sí tengo mucha responsabilidad porque al salir en televisión en un momento dado hay muchos niños y adolescentes que me ven y soy un ejemplo. Y obviamente soy una persona con muchos defectos, una persona normal, pero eso te genera que tengas más compromisos con lo que haces… y a veces estás tan ocupado que ni te das chance de pensar si eres famoso o no lo eres”.
Édgar asegura que en el tema de la fama él está muy apegado a la realidad. “Belanova es un grupo que trabaja mucho y al estar tan apegado a esa realidad hace muy difícil que te eleves y que te despegues y que te sientas que estás en otro nivel.”
Denisse refiere que con el tiempo ha aprendido a darle a todos los aspectos de su vida el espacio y tiempo suficiente. “He aprendido que la música es una parte de mi vida, que no es el 100%, me gusta mucho, me encanta y es mi pasión, pero también está mi familia, están mis amigos.”
Para Denisse, Édgar y Richie, Belanova se ha convertido en una familia y como en cualquier familia cada uno de sus miembros se enfrenta a situaciones personales. Denisse asegura que son excelentes amigos, por lo que entre ellos son muy honestos. “Hay ocasiones en que la vida tiene problemas, tiene situaciones complicadas, es cuando puede haber un bloqueo, porque tenemos vida personal y entones entre nosotros nos apoyamos. Pero creo que algo que nos une muchísimo es el amor por hacer música y el amor por componer juntos, entonces por eso creo que existe esa paciencia”.