Bob Dylan: más rescates emotivos para los fanáticos
Disco triple. El cantante editará "Tell tale signs" en octubre y en dos versiones
SEBASTIÁN AUYANET
En el sitio oficial del mítico cantautor de Minnesota puede bajarse la inédita Dreamin` of you como degustación previa de un nuevo disco de rarezas registradas en los últimos veinte años por Robert Zimmerman que saldrá el 7 de octubre.
Esta canción que desde ayer se consigue en bobdylan.com bajo la condición de anotarse en la lista de correos del sitio, es un descarte del álbum Time out of mind (1997), según figura en la lista de temas de este octavo volumen de la serie de rarezas (o "bootlegs" que su sello Columbia edita desde 1991.
Es apenas uno de los tantos temas que quedaron fuera del trabajo que le dio a Dylan su primer premio Grammy (en realidad ganó uno en 1972 por tocar en el disco Concert for Bangladesh). Y también es el primero que se desvela de estos 39 tracks que en su mayoría son descartes de las sesiones de Oh, mercy (1989), World gone wrong (1993) y Modern times (2006). Además, se incluyen versiones en vivo hechas en festivales como el Bonnaroo.
"Bob Dylan debe ser el primer músico en la historia cuyas canciones inéditas no sólo son conocidas, sino que en algunos casos son más populares que su trabajo publicado en forma oficial", explica el periodista Steven Hart en una nota publicada en salon.com en el año 2003.
Y es que a ese recorrido inabarcable que son los 40 títulos oficiales de la carrera de Dylan se le debe sumar un sinfín de discos "piratas" y extrañas grabaciones que los "dylanólogos" suelen clasificar y ordenar después de años de búsqueda y un meticuloso estudio de fechas.
Sería injusto y arrogante pensar que el artista no es el mejor juez para decidir qué se publica y qué no se publica dentro de su producción total, como señala Hart en su artículo. Pero dada la naturaleza prolífica de Dylan, también es cierto que grandes momentos de su carrera no hubieran visto la luz si eso hubiera dependido de las decisiones de su discográfica (o suyas). Si el sello sostiene que no hay mercado para lanzar esas canciones, bien pueden ser un añadido que no irá en detrimento de las ventas de las ediciones oficiales, tal como sostiene Hart.
No es que Bob esté muy contento con tales iniciativas. "Tienen cosas que uno hizo en una cabina telefónica. Si estás de repente tocando en tu casa, o en una habitación, lo estás haciendo sin nadie a tu alrededor. Y luego aparece en un "bootleg", que tiene una foto horrible tuya en la cama con un título que parece de show de strip-tease y te cobran treinta dólares. Entonces ahí te preguntás por qué hay artistas tan paranoicos", reflexionó en el año 1973, mucho antes de que llegara Internet. Hoy, gracias a ese medio hasta se consiguen los capítulos de Theme time radio hour, el programa de radio que grabó entre 2006 y 2007.
De hecho, hasta el año en que Dylan se decidió a contraatacar con una presentación propia de rarezas, el cantautor pasó décadas inmerso en litigios y quejas formales presentadas a aquellos fanáticos compulsivos que hasta osaron revisarle el tacho de basura. Una de las primeras y más populares compilaciones de inéditos que apareció durante su carrera es The basement tapes, un registro doble del año 1967 en el que Bob canta junto a los músicos que luego formarían The Band, grupo que después sería inmortalizado por Martin Scorsese en su película The last waltz, y en la que Dylan también interviene. Cuando el disco vio la luz en forma oficial y se convirtió en un éxito, Bob dijo "No puedo creerlo, pensé que todo el mundo ya lo tenía".
El catálogo clandestino de Dylan está plagado de reliquias que sus seguidores persiguen con obsesión como el New York sessions, conocido como la versión original del Blood on the tracks editado en el año 1975. Según cuenta la leyenda, Bob llevó ese álbum terminado a casa de su hermano. Luego de ese encuentro, descartó todos los temas y volvió al estudio a producir uno de los mejores trabajos de su carrera.
De uno y tres discos con libro
Tell tale signs llegará en dos versiones. La primera constará solamente de los dos primeros discos, mientras que habrá una segunda que incluirá doce canciones más junto a fotos y un libro de tapa dura que tendrá imágenes de varios artes de carátulas de una buena cantidad de simples editados por el artista a lo largo de estas dos décadas de trabajo.
http://www.elpais.com.uy/08/07/30/pespec_360693.asp

