Cierra los ojos y piensa en... una montaña de estiércol, pescado descompuesto y los orines de tu perro. Lamentablemente, si pudieras ir al espacio y empaparte de las fragancias cósmicas, tu nariz quedaría impregnada de estos olores tan desagradables. Pero , que no cunda el pánico, no todo es tan apestoso allá afuera; si escoges bien a donde viajar, podrías sorprenderte con un aroma a limón, naranja o incluso a ¡frambuesa con un toque de ron! Sólo hay que saber a donde dirigirse crack!!!
Olores en el espacio
Los astronautas nos pueden contar de mi primera mano a qué huele allá afuera. Dicen que la Luna huele a pólvora. Esta afirmación, basada en el olor del polvo lunar recogido en las caminatas, es curiosa porque en la Luna no hay nada que huela a pólvora (que esta hecha de nitrato potásico, carbón y azufre).Parece que ese olor a pólvora es consecuencia de las reacciones que sufre el polvo lunar al entrar en contacto con el ambiente húmedo y rico en oxígeno de la estación espacial, porque en la tierra, el polvo lunar no huele a pólvora. Además, los astronautas cuentan que el espacio huele a ''galletas de almendras quemadas'', ''ropa mojada después de un día de nieve'' y ''balatas de frenos''. Esto no es porque hayan olido directamente el espacio ( se desmayarían en unos pocos segundos por la falta de oxígeno) sino por el olor que se impregna en sus trajes al regresar a la estación espacial o por el olor que se percibe cuando se abre la escotilla.
También hay que sumar la variedad de olores que tendrían las nubes moleculares (nebulosas), y entre los que pueden encontrarse desde el dulzón aroma del azúcar hasta el muy desagradable de huevo podrido, dado su alto contenido de azufre. Aunque no todo es tan desagradable en la inmensidad del universo; hay muchos objetos que no huelen. El hidrógeno y el helio, que son elementos más abundantes, no huelen (aunque prueba con inhalar un poco de helio y verás cómo te queda la vos jeje), y el metano, presente en muchas atmósferas estelares planetarias al igual que el sodio, tampoco.
Pensar en los olores del universo es una forma diferente de experimentar nuestro contacto con él.
Olores en el espacio
Los astronautas nos pueden contar de mi primera mano a qué huele allá afuera. Dicen que la Luna huele a pólvora. Esta afirmación, basada en el olor del polvo lunar recogido en las caminatas, es curiosa porque en la Luna no hay nada que huela a pólvora (que esta hecha de nitrato potásico, carbón y azufre).Parece que ese olor a pólvora es consecuencia de las reacciones que sufre el polvo lunar al entrar en contacto con el ambiente húmedo y rico en oxígeno de la estación espacial, porque en la tierra, el polvo lunar no huele a pólvora. Además, los astronautas cuentan que el espacio huele a ''galletas de almendras quemadas'', ''ropa mojada después de un día de nieve'' y ''balatas de frenos''. Esto no es porque hayan olido directamente el espacio ( se desmayarían en unos pocos segundos por la falta de oxígeno) sino por el olor que se impregna en sus trajes al regresar a la estación espacial o por el olor que se percibe cuando se abre la escotilla.
También hay que sumar la variedad de olores que tendrían las nubes moleculares (nebulosas), y entre los que pueden encontrarse desde el dulzón aroma del azúcar hasta el muy desagradable de huevo podrido, dado su alto contenido de azufre. Aunque no todo es tan desagradable en la inmensidad del universo; hay muchos objetos que no huelen. El hidrógeno y el helio, que son elementos más abundantes, no huelen (aunque prueba con inhalar un poco de helio y verás cómo te queda la vos jeje), y el metano, presente en muchas atmósferas estelares planetarias al igual que el sodio, tampoco.
Pensar en los olores del universo es una forma diferente de experimentar nuestro contacto con él.