Cuentos de mi autoría: publiqué una selección de ellos en mi librito "Historias para leer en el baño" (2008, la Gota Microediciones).
Éstos son de una segunda selección, y fueron publicados en Dadá Fantastic, http://www.quintadimension.com/televicio/index.php?id=199
- Eh, qué hace, está ocupado.
- Esto no es un baño. Es un ascensor.
- Y por qué tiene un inodoro en el medio.
- El viaje es largo. Esto es terriblemente profundo, ya va a ver.
Sospechó algo raro cuando no vio su reflejo en el baño. Introdujo una mano en el espejo. Luego la otra, luego venció el temor y pasó de cuerpo entero. Del otro lado, alguien estaba detrás de la cortina de la ducha. Sin saber exactamente lo que hacía, corrió la cortina, sólo para encontrarse con su propio cuerpo desnudo, y un puño en plena cara, un terrible y alarmado puñetazo con, extrañamente, la mano izquierda.
- Éste es el baño de hombres. - Le dijo él.
- No. Es el de mujeres.
- Entonces por qué hay mingitorios. - Insistió.
- Yo no los veo. - Porfió ella.
- Mirá.
- Entonces explicame por qué están todas estas mujeres acá, mirándote.
- Yo no las veo. Yo solamente veo a esos tipos, que te miran raro.
- Voy a llamar a la gente de seguridad. ¡Seguridad!
- Es tarde. ¿No ves que te están llevando a rastras?
- Gracias. Detengan a este hombre.
- Llévense a esa loca.
- Menos mal que nos libramos de ese imbécil. - Le dijo una de las chicas.
- Menos mal que nos libramos de esa tarada. - Se rió entre dientes uno de los muchachos.
Se dio cuenta de que el petisito de al lado intentaba mirarlo por encima de esa especie de murito que los separaba; medio se dio vuelta, tanto como le era posible sin dejar de apuntar al mingitorio; todo para advertir que el peladito de lentes del otro lado lo estaba mirando también.
Trató de encorvarse, como para que nadie lo viera, cuando advirtió los dos ojitos que lo miraban desde abajo, el gordo de bigote rubio recostado entre sus piernas, con esa sonrisa tan extraña...
Muchas gracias por haber leído.
Si les gustó, pueden seguir viendo relatos en mi blog: http://www.gonzalogeller.blogspot.com/
o en: http://www.movimiento-noa.blogspot.com/
Éstos son de una segunda selección, y fueron publicados en Dadá Fantastic, http://www.quintadimension.com/televicio/index.php?id=199
Las apariencias y usted
- Eh, qué hace, está ocupado.
- Esto no es un baño. Es un ascensor.
- Y por qué tiene un inodoro en el medio.
- El viaje es largo. Esto es terriblemente profundo, ya va a ver.
Gonzalo Geller
Aquellos buenos reflejos
Sospechó algo raro cuando no vio su reflejo en el baño. Introdujo una mano en el espejo. Luego la otra, luego venció el temor y pasó de cuerpo entero. Del otro lado, alguien estaba detrás de la cortina de la ducha. Sin saber exactamente lo que hacía, corrió la cortina, sólo para encontrarse con su propio cuerpo desnudo, y un puño en plena cara, un terrible y alarmado puñetazo con, extrañamente, la mano izquierda.
Gonzalo Geller
Discusión en el club
- Éste es el baño de hombres. - Le dijo él.
- No. Es el de mujeres.
- Entonces por qué hay mingitorios. - Insistió.
- Yo no los veo. - Porfió ella.
- Mirá.
- Entonces explicame por qué están todas estas mujeres acá, mirándote.
- Yo no las veo. Yo solamente veo a esos tipos, que te miran raro.
- Voy a llamar a la gente de seguridad. ¡Seguridad!
- Es tarde. ¿No ves que te están llevando a rastras?
- Gracias. Detengan a este hombre.
- Llévense a esa loca.
- Menos mal que nos libramos de ese imbécil. - Le dijo una de las chicas.
- Menos mal que nos libramos de esa tarada. - Se rió entre dientes uno de los muchachos.
Gonzalo Geller
La curiosidad
Se dio cuenta de que el petisito de al lado intentaba mirarlo por encima de esa especie de murito que los separaba; medio se dio vuelta, tanto como le era posible sin dejar de apuntar al mingitorio; todo para advertir que el peladito de lentes del otro lado lo estaba mirando también.
Trató de encorvarse, como para que nadie lo viera, cuando advirtió los dos ojitos que lo miraban desde abajo, el gordo de bigote rubio recostado entre sus piernas, con esa sonrisa tan extraña...
Gonzalo Geller
Muchas gracias por haber leído.
Si les gustó, pueden seguir viendo relatos en mi blog: http://www.gonzalogeller.blogspot.com/
o en: http://www.movimiento-noa.blogspot.com/