Los resultados del experimento pueden servir para comprender algunos de los fenómenos que se producen en el Universo y que aún no tienen explicación precisa.
En contra de lo que establece la segunda ley de Newton –según la cual la aceleración de un objeto es directamente proporcional a la fuerza neta aplicada sobre el mismo e inversamente proporcional a sus masa– un grupo de físicos estadounidenses de la universidad Estatal de Washington han logrado crear la primera materia con masa negativa. Se trata de un fluido que cuando es empujado en una dirección se acelera en dirección opuesta a la del impulso que recibe, informa el portal Phys.org.
Según explican los creadores del fluido, quienes afirman que tienen "el control sobre la naturaleza de esta masa negativa", el hallazgo ha sido posible gracias al uso de unos láseres empleados para enfriar átomos de rubidio hasta una temperatura cercana a la del cero absoluto en un pequeño recipiente de 100 micrometros de diámetro, creando así un condensado conocido como de Bose-Einstein.
El objeto creado desafía la Segunda Ley de Movimiento de Newton.
En este estado, las partículas del fluido se desplazan a una velocidad extremadamente lenta y empiezan a comportarse como ondas, convirtiéndose así en un superfluido que carece por completo de viscosidad, no le afecta la fricción y no pierde energía de forma que sus partículas fluyen interminablemente.
"Cuando los empujas, se aceleran en la dirección contraria. Es como si el rubidio topara con un muro invisible", explican los autores de la investigación. Los átomos de rubidio se empiezan a mover hacia delante y atrás para poder cambiar su orientación y poder salir del recipiente, por lo que una vez fuera se comportan como si su masa fuese negativa.
Los investigadores afirman que este descubrimiento permitirá estudiar y comprender mejor algunos fenómenos que se producen en el cosmos y que aún presentan un desafió para los científicos
Ventana a la masa negativa
La técnica utilizada por los investigadores evita algunos de los defectos subyacentes con los que tropezaron anteriores intentos de obtener masa negativa. »Lo que hemos conseguido aquí -explica el científico- en un exquisito control sobre la naturaleza de esta masa negativa, sin ninguna otra complicación».
El trabajo proporciona a los científicos una herramienta completamente nueva para poder estudiar la masa negativa en el Universo, como por ejemplo en estrellas de neutrones o en fenómenos cosmológicos como agujeros negros o la energía oscura, donde los experimentos directos son imposibles.
En contra de lo que establece la segunda ley de Newton –según la cual la aceleración de un objeto es directamente proporcional a la fuerza neta aplicada sobre el mismo e inversamente proporcional a sus masa– un grupo de físicos estadounidenses de la universidad Estatal de Washington han logrado crear la primera materia con masa negativa. Se trata de un fluido que cuando es empujado en una dirección se acelera en dirección opuesta a la del impulso que recibe, informa el portal Phys.org.
Según explican los creadores del fluido, quienes afirman que tienen "el control sobre la naturaleza de esta masa negativa", el hallazgo ha sido posible gracias al uso de unos láseres empleados para enfriar átomos de rubidio hasta una temperatura cercana a la del cero absoluto en un pequeño recipiente de 100 micrometros de diámetro, creando así un condensado conocido como de Bose-Einstein.
El objeto creado desafía la Segunda Ley de Movimiento de Newton.
En este estado, las partículas del fluido se desplazan a una velocidad extremadamente lenta y empiezan a comportarse como ondas, convirtiéndose así en un superfluido que carece por completo de viscosidad, no le afecta la fricción y no pierde energía de forma que sus partículas fluyen interminablemente.
"Cuando los empujas, se aceleran en la dirección contraria. Es como si el rubidio topara con un muro invisible", explican los autores de la investigación. Los átomos de rubidio se empiezan a mover hacia delante y atrás para poder cambiar su orientación y poder salir del recipiente, por lo que una vez fuera se comportan como si su masa fuese negativa.
Los investigadores afirman que este descubrimiento permitirá estudiar y comprender mejor algunos fenómenos que se producen en el cosmos y que aún presentan un desafió para los científicos
Ventana a la masa negativa
La técnica utilizada por los investigadores evita algunos de los defectos subyacentes con los que tropezaron anteriores intentos de obtener masa negativa. »Lo que hemos conseguido aquí -explica el científico- en un exquisito control sobre la naturaleza de esta masa negativa, sin ninguna otra complicación».
El trabajo proporciona a los científicos una herramienta completamente nueva para poder estudiar la masa negativa en el Universo, como por ejemplo en estrellas de neutrones o en fenómenos cosmológicos como agujeros negros o la energía oscura, donde los experimentos directos son imposibles.