

En pleno auge de la tecnología de reconocimiento facial, un diseño promete resguardar la privacidad personal.
Desde hace algunos años, el empleo de tecnología de reconocimiento facial se está implementando en diversas áreas públicas, como los aeropuertos de muchos países, o también en aplicaciones para hallar personas en redes sociales.
Esta realidad motivó al artista alemán Adam Harvey a desarrollar un proyecto llamado Hyperface. Se trata de una línea de ropa “antivigilancia” cuyo diseño simula rostros humanos que “desvían” la atención de los sistemas, lo que genera una supersaturación, que hace muy difícil detectar el rostro real de la persona. El uso de estas novedosas prendas, permitiría al usuario sortear los sistemas de reconocimiento facial para resguardar su intimidad.

Además, estos motivos pueden ser usados para cubrir el espacio que rodea al individuo en cuestión, por lo que pueden proteger la privacidad de varias personas a la vez. “Se pueden usar para modificar el entorno que nos rodea, ya sea alguien que esté a tu lado o a ti mismo si se lleva sobre la cabeza o de una forma nueva”, según Harvey.
