Para complementar mi otro post:
La Evolución no da lugar a piezas óptimas de la nada para generar a sus hijos, tan sólo modifica la materia prima ya existente. Genera pequeños cambios generación tras generación y es chapucera en muchos casos ya que no siempre la materia prima es la más idónea para sus propósitos.
Nos encontramos con estructuras, elementos u órganos enteros sobrantes, mecanismos no optimizados pero que llevan a cabo su función, estructuras afuncionales, vestigiales o deformadas. Pero en conjunto, somos organismos vivos, adaptados de la mejor manera posible al medio. No somos perfectos, tan solo sobrevivimos con lo que disponemos.
Nos encontramos con estructuras, elementos u órganos enteros sobrantes, mecanismos no optimizados pero que llevan a cabo su función, estructuras afuncionales, vestigiales o deformadas. Pero en conjunto, somos organismos vivos, adaptados de la mejor manera posible al medio. No somos perfectos, tan solo sobrevivimos con lo que disponemos.

Tubérculo de Darwin.
Es un engrosamiento cartilaginoso que aparece en el reborde del pabellón auricular. Este pequeño apéndice, sin función aparente, esta presente en otras familias de primates. La explicación más razonable es que tanto esos primates como nosotros compartimos un mismo ancestro común que poseía dicho apéndice.

Músculos de la oreja.En la parte externa del pabellón auricular encontramos una musculatura afuncional y completamente atrofiada que nos permitirá, en un pasado lejano, poder mover las orejas hacia la fuente de sonido. Actualmente no tenemos esa capacidad, sin embargo los músculos siguen ahí.

Costillas cervicales.Estas costillas aparecen en menos de un 1% de la población, sin embargo son comunes en los reptiles. Lejos de tener alguna utilidad nos pueden producir accidentes vasculares o nerviosos al presionar vasos sanguíneos o nervios respectivamente.

Repliegue semilunarTambién llamado tercer parpado. Presente en las aves y en muchas especies de reptiles denominada membrana nictitante. Mientras que en estos grupos de animales tienen una función de protección, en nuestro caso no sirve para nada ya que ha perdido la capacidad para cerrar el ojo. El vestigio de este órgano está situado justo en la zona interior del ojo.

Órgano de Jacobson.También denominado órgano vomeronasal. Presente en todos los reptiles, especialmente en las serpientes. En nuestro caso es un órgano afuncional presente en el interior de las fosas nasales. Posee quimiorreceptores que permiten localizar ciertas sustancias como las feromonas.

Muela del Juicio.
Tenemos 4 en nuestra limitada mandíbula. El crecimiento de dichas muelas, lejos de aportar sabiduría, juicio o serenidad aportan dolores y malformaciones en el resto de la dentadura debido a que no caben. Derivan de nuestros antepasados herbívoros que requerían esas muelas para triturar con mayor eficacia los vegetales de los que se alimentaban.

Músculo subclavio.Enlaza la primera costilla con la clavícula y en los animales cuadrúpedos permite la marcha a 4 patas. Los humanos hace ya algún tiempo que somos bípedos (algo así como unos 5 millones de años) pero aun así hay personas que nacen con 1 o 2 de estos músculos.

Músculo plantar.Ubicado en la planta del pie es el responsable de las famosas “rampas” o contracciones dolorosas involuntarias de esta zona. También sería muy útil si aun tuviésemos la planta del pie articulada, ya que nos permitiría cerrarla como una mano para poder, por ejemplo, trepar más eficazmente.

Músculo palmar.Une el codo con la muñeca y nos proporcionaría una fuerza extra si anduviésemos colgados de alguna rama. Aunque ya no es el caso, el músculo continua en su sitio y al menos 1 persona de cada 10 aun lo presenta. Su importancia es tan mínima que los cirujanos lo aprovechan como materia prima si se ha de reconstruir algún otro músculo.

Músculo horripilador.También llamado músculo erector del pelo, se encuentra unido a los folículos pilosos y se encarga de producir la piel de gallina. Esta función era realmente útil cuando poseíamos mucho pelo ya que nos permitía crear una bolsa de aire caliente entre nuestro cuerpo y el exterior. Ahora hemos perdido esa cantidad de pelo pero no hemos perdido dichos músculos.


Pelo corporal.En su momento fue muy útil ya que nos protegía del frío extremo. En la actualidad, a excepción de las cejas y las pestañas, no tiene ningún sentido.

Mamas masculinas.En el caso de las hembras las mamas abastecerán de leche a las crías durante la lactancia, pero en el caso de los varones carecen de funcionalidad ya que la glándula mamaria no esta desarrollada. Esta regla tiene una excepción si hablamos del Dyacopterus spadiceus, especie frugívora de murciélagos en la que los machos amamantan a las crías.

Dedo meñique del pie.Si bien el dedo gordo del pie nos permite mantener el equilibrio con eficacia, los dedos meñiques apenas intervienen en esta tarea por lo que son prescindibles. De hecho, nuestros pies serian más eficaces si tuvieran forma de “manopla” en lugar de “guante”. La única explicación razonable a la existencia de los dedos en el pie es el quiridio (todos los vertebrados terrestres compartimos una misma estructura interna en las extremidades).

Quiridio.Todos los tetrapodos presentan esta misma estructura en sus extremidades.
Par de costillas numero 13. Aunque la mayoría de los humanos poseemos 12 pares de costillas, unos pocos (1 adulto de cada 10 aproximadamente) poseen 13 pares de costillas. Algo tan inusual en los humanos es sin embargo muy usual en especies muy emparentadas con nosotros como los gorilas.

Cóccix.Nuestros antepasados tenían cola vertebrada, actualmente nos queda este órgano como prueba de ello. El cóccix esta formado por las ultimas 4 o 5 vértebras de la columna y presentan diversos grados de fusión en diferentes personas.

Músculo peroneo anterior.
músculo va desde el peroné al dedo meñique del pie. Participa en la rotación exterior del pie y mucha gente carece de él. Su importancia es tal que sólo se dan cuenta de que no lo tienen tras un examen medico por otras razones.


Branquias embrionarias.Durante el estado embrionario todos los seres humanos desarrollamos hendiduras branquiales afuncionales para perderlas posteriormente. La explicación más aceptada actualmente, siguiendo la biología evolutiva del desarrollo (evo-devo), es que antepasados lejanos poseían branquias y por esa razón aparecen no solo en los humanos, sino en todos los vertebrados durante su fase embrionaria.