Durante años persistió una controversia en cuanto a un grupo de estrellas pertenecientes al bulbo galáctico, la región que rodea al núcleo, y la elevada metalicidad de las mismas.
Clásicamente las estrellas se clasifican en población I, las que están presentes en los brazos espirales y que poseen alta metalicidad y las estrellas de población II, las que están presentes en el centro de las galaxias espirales, en los cúmulos globulares y en casi toda la morfología de las galaxias elípticas.
Las estrellas de la población II pertenecen a las primeras generaciones de estrellas de vida larga creadas tras el Big Bang, y por tanto la mayoría con poca abundancia de metales. Resulta poco probable que estas estrellas tengan planetas orbitándolas.
Durante mucho tiempo se pensaba que todas las estrellas de población II eran de baja metalicidad, pero ya se sabe que esto no es cierto. En la galaxia, las estrellas de población II del halo estelar son efectivamente de baja metalicidad. Sin embargo, las estrellas de población II del bulbo tienen metalicidades relativamente altas que pueden llegar a ser tipo solares.
Este era el problema pues se suponía que el núcleo de las galaxias había dejado de generar estrellas hacía mucho tiempo.
Es decir, había que buscar un mecanismo de creación estelar en este ambiente tan hostil como lo es el núcleo galáctico.
Estrellas que nacen en los vientos de agujeros negros supermasivos
Pero ahora el el VLT de ESO detecta un nuevo tipo de formación estelar.
Hace unos días, las Observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, han revelado que hay formación estelar dentro de las poderosas emisiones de material lanzadas desde los agujeros negros supermasivos, presentes, presumiblemente, en los núcleos de todas las galaxias. Estas son las primeras observaciones confirmadas de estrellas formándose en este tipo de ambiente extremo. El descubrimiento tiene muchas consecuencias para la comprensión de las propiedades y la evolución de nuestra galaxia y en particular en lo referente a poblaciones estelares.
¡Gracias por pasar!
Clásicamente las estrellas se clasifican en población I, las que están presentes en los brazos espirales y que poseen alta metalicidad y las estrellas de población II, las que están presentes en el centro de las galaxias espirales, en los cúmulos globulares y en casi toda la morfología de las galaxias elípticas.
Las estrellas de la población II pertenecen a las primeras generaciones de estrellas de vida larga creadas tras el Big Bang, y por tanto la mayoría con poca abundancia de metales. Resulta poco probable que estas estrellas tengan planetas orbitándolas.
Durante mucho tiempo se pensaba que todas las estrellas de población II eran de baja metalicidad, pero ya se sabe que esto no es cierto. En la galaxia, las estrellas de población II del halo estelar son efectivamente de baja metalicidad. Sin embargo, las estrellas de población II del bulbo tienen metalicidades relativamente altas que pueden llegar a ser tipo solares.
Este era el problema pues se suponía que el núcleo de las galaxias había dejado de generar estrellas hacía mucho tiempo.
Es decir, había que buscar un mecanismo de creación estelar en este ambiente tan hostil como lo es el núcleo galáctico.
Estrellas que nacen en los vientos de agujeros negros supermasivos
Pero ahora el el VLT de ESO detecta un nuevo tipo de formación estelar.
Hace unos días, las Observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, han revelado que hay formación estelar dentro de las poderosas emisiones de material lanzadas desde los agujeros negros supermasivos, presentes, presumiblemente, en los núcleos de todas las galaxias. Estas son las primeras observaciones confirmadas de estrellas formándose en este tipo de ambiente extremo. El descubrimiento tiene muchas consecuencias para la comprensión de las propiedades y la evolución de nuestra galaxia y en particular en lo referente a poblaciones estelares.
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