Los aspectos científicos de los tatuajes, posiblemente sean el único aspecto del mundo de los tatuajes en el que poco o nada nos hemos detenido. En innumerables oportunidades hemos hablado sobre los aspectos artísticos y simbólicos o de los proceso tanto de creación, diseño, cuidado o curación de un tatuaje; pero nunca sobre lo que a nivel celular está sucediendo en el cuerpo.
Así que hoy voy a explicártelo: ¿alguna vez te preguntaste qué pasa con el cuerpo y a nivel celular mientras te haces un tatuaje? ¿Qué tecnologías se deben utilizar y cómo funcionan?
El proceso de los tatuajes
Comencemos por lo más básico y obvio: un tatuaje se hace inyectando tinta en la piel a través de una máquina para tatuajes, de un funcionamiento muy similar al de un taladro dental. Mediante un sistema de engranajes, esta máquina mueve una aguja sólida hacia arriba y abajo a diferentes potencias. Así la aguja, cargada con tinta, perfora la piel (aproximadamente un milímetro de profundidad) y deja allí minúsculas gotas que la piel no pude diluir.
La aguja entra en la piel entre unas 50 y 3000 veces por minuto, dependendiendo de la potencia y cada vez que penetra suelta una de esas gotas de tinta.
Hoy toda máquina de tatuajes posee: una aguja; especialmente esterilizada, un sistema de tubo (que transporta la tinta a través de la máquina), un motor eléctrico (que la hace funcionar) y un pedal, que como en las máquinas de coser regula el movimiento vertical de la aguja.
Tinta y piel
La primera capa de la piel en ser perforda es la epidermis. Las células en la dermis, la segunda capa de la piel, son mucho más estables que las de la epidermis (la capa más externa de la piel) por eso la tinta debe alojarse allí. Al colocar la tinta en la dermis, esta puede quedarse allí por más tiempo sin deteriorarse, dispersarse o decolorarse, siendo el mejor lugar para plasmar el tatuaje.
Ahora, porque exacatamente se quedan ahí? HEs debido a un problema biológico relacionado con los tatuajes, que está relacionado con las defensas de nuestro cuerpo. Cuando introducimos la tinta en la dermis producimos una herida que es detectada por los glóbulos blancos. Estos glóbulos blancos se encargan de atacar absorbiendo las partículas extrañas que puedan encontrar alrededor de la herida, neutralizándolas. El tatuaje es permanente porque las moléculas de tinta que se introducen son demasiado grandes para que puedan ser recogidas por los glóbulos blancos y permanecen en su sitio.
Si el tatuaje se hiciera en la epidermis no sería permanente, ya que sus células se regeneran constantemente.
Otro fenómeno relacionado con los tatuajes es su cambio al envejecer la piel. Con el paso de los años la forma de las capas de piel varía (es el motivo por el cual nos salen arrugas), y las moléculas de tinta se recolocan con estos cambios difuminando el tatuaje y sangrando muy ligeramente.
Entonces, como se pueden quitr los tatuajes con láser?
Para quitar el tatuaje, el láser se aplica sobre las moléculas de tinta para que se rompan y sean lo suficientemente pequeñas como para que puedan ser eliminadas por las defensas del cuerpo. Hasta lograrlo, son necesarias varias sesiones de laser dependiendo del tamaño del tatuaje y de su color. Por otro lado, al ser dañada la piel con el láser, se pueden producir cicatrices. Además, las moléculas que aportan color a la tinta son más resistentes al laser, así que siempre queda una ligera coloración en la piel.
El vídeo que voy a dejarles a continuación se muestra gráfica del proceso y te será de gran ayuda para comprender mejor la ciencia de un tatuaje...
Así que hoy voy a explicártelo: ¿alguna vez te preguntaste qué pasa con el cuerpo y a nivel celular mientras te haces un tatuaje? ¿Qué tecnologías se deben utilizar y cómo funcionan?
El proceso de los tatuajes
Comencemos por lo más básico y obvio: un tatuaje se hace inyectando tinta en la piel a través de una máquina para tatuajes, de un funcionamiento muy similar al de un taladro dental. Mediante un sistema de engranajes, esta máquina mueve una aguja sólida hacia arriba y abajo a diferentes potencias. Así la aguja, cargada con tinta, perfora la piel (aproximadamente un milímetro de profundidad) y deja allí minúsculas gotas que la piel no pude diluir.
La aguja entra en la piel entre unas 50 y 3000 veces por minuto, dependendiendo de la potencia y cada vez que penetra suelta una de esas gotas de tinta.
Hoy toda máquina de tatuajes posee: una aguja; especialmente esterilizada, un sistema de tubo (que transporta la tinta a través de la máquina), un motor eléctrico (que la hace funcionar) y un pedal, que como en las máquinas de coser regula el movimiento vertical de la aguja.
Tinta y piel
La primera capa de la piel en ser perforda es la epidermis. Las células en la dermis, la segunda capa de la piel, son mucho más estables que las de la epidermis (la capa más externa de la piel) por eso la tinta debe alojarse allí. Al colocar la tinta en la dermis, esta puede quedarse allí por más tiempo sin deteriorarse, dispersarse o decolorarse, siendo el mejor lugar para plasmar el tatuaje.
Ahora, porque exacatamente se quedan ahí? HEs debido a un problema biológico relacionado con los tatuajes, que está relacionado con las defensas de nuestro cuerpo. Cuando introducimos la tinta en la dermis producimos una herida que es detectada por los glóbulos blancos. Estos glóbulos blancos se encargan de atacar absorbiendo las partículas extrañas que puedan encontrar alrededor de la herida, neutralizándolas. El tatuaje es permanente porque las moléculas de tinta que se introducen son demasiado grandes para que puedan ser recogidas por los glóbulos blancos y permanecen en su sitio.
Si el tatuaje se hiciera en la epidermis no sería permanente, ya que sus células se regeneran constantemente.
Otro fenómeno relacionado con los tatuajes es su cambio al envejecer la piel. Con el paso de los años la forma de las capas de piel varía (es el motivo por el cual nos salen arrugas), y las moléculas de tinta se recolocan con estos cambios difuminando el tatuaje y sangrando muy ligeramente.
Entonces, como se pueden quitr los tatuajes con láser?
Para quitar el tatuaje, el láser se aplica sobre las moléculas de tinta para que se rompan y sean lo suficientemente pequeñas como para que puedan ser eliminadas por las defensas del cuerpo. Hasta lograrlo, son necesarias varias sesiones de laser dependiendo del tamaño del tatuaje y de su color. Por otro lado, al ser dañada la piel con el láser, se pueden producir cicatrices. Además, las moléculas que aportan color a la tinta son más resistentes al laser, así que siempre queda una ligera coloración en la piel.
El vídeo que voy a dejarles a continuación se muestra gráfica del proceso y te será de gran ayuda para comprender mejor la ciencia de un tatuaje...