Robledo Puch: el ángel negro
Con apenas 20 años, consumó el espeluznante récord de once muertes en un año. Cuando fue detenido, en 1972, sorprendió al país con su cara de niño y su falta total de arrepentimiento. Hoy cumple condena en Sierra Chica
Desde Retiro hasta San Fernando, a lo largo de 15 kilómetros, se extiende una aglomeración urbana que las guías de turismo de la ciudad de Buenos Aires llaman "la ribera norte". Viven allí millones de personas, pero el lugar no es importante por los números: alberga lo mejor y lo peor de la gran ciudad. En ella se alzan las residencias más elegantes. Algunas rodeadas por enormes barriadas miserables. La ribera norte es el lugar del poder: en un predio de 14 manzanas situado en Olivos, viven los presidentes de la Argentina. Es también escenario de placeres: restaurantes, clubes, posadas del amor convocan cada noche a multitudes. Y de pasiones populares como el turf (allí tienen sus templos los burreros, en los hipódromos de Palermo y San Isidro), o el fútbol (el Estadio Monumental). La ribera norte es también la ciudad de las artes: en San Isidro, junto a las barrancas, Victoria Ocampo recibió a lo más granado de la cultura del mundo.
El día 15 de marzo de 1971, Puch y su cómplice Jorge Ibáñez ingresaron al boliche Enamor (Espora 3285, Olivos), llevándose 350.000 pesos de la época. Antes de huir, Robledo Puch asesinó al dueño y al sereno del establecimiento con una pistola Ruby calibre 32 mientras dormían.
El 9 de mayo de 1971, a las cuatro de la mañana, Robledo Puch e Ibáñez ingresaron a un negocio de respuestos de automóviles Mercedes-Benz en Vicente López. Al entrar en una de las habitaciones, encontraron a una pareja y a su hijo recién nacido. Robledo Puch asesinó al hombre de un disparo e hirió a la mujer de la misma forma. Ibáñez intentó violar a la mujer herida -quien sobrevivió y posteriormente testificó en el juicio-. Antes de huir con 400.000 pesos, Robledo Puch disparó a la cuna donde lloraba un bebé de pocos meses, quien logró quedar con vida.
El siguiente 24 de mayo asesinaron al sereno de un supermercado en Olivos.
Por lo menos en dos ocasiones, a mediados de junio de ese mismo año, Robledo Puch ejecutó en la ruta a dos jóvenes mujeres que habían sido abusadas sexualmente (una de ellas pudo evitar ser violada) por Ibáñez en el asiento trasero del automóvil de turno.
El día 5 de agosto, en circunstancias bastante dudosas, Ibáñez falleció luego de un accidente automovilístico. Robledo Puch, quien conducía el vehículo, huyó ileso de la escena luego del accidente. Hay quienes sospechan que en realidad se trató de un ajuste de cuentas.
Con la muerte de Ibáñez hubo un receso en la actividad delictiva de Robledo Puch, la cual retomó en noviembre de 1971 junto con su nuevo cómplice, Héctor Somoza. El 15 de ese mismo mes asaltaron un supermercado en Boulogne, acribillando al sereno con una pistola Astra Cádiz calibre 32 que obtuvieron pocos días antes en el robo a una armería. Dos días después de este hecho, el 17 de noviembre, irrumpieron en una concesionaria de autos y asesinaron al cuidador. Pasada una semana, fue el turno de otra concesionaria en Martínez, redujeron al sereno, le quitaron las llaves y robaron un millón de pesos. Robledo Puch lo remató de un disparo en la zona occipital del cráneo.
A los veinte años no se puede andar sin coche y sin plata
A los 11 años robó golosinas en el kiosco de la escuela, pero eso no le costó la libertad. Ocho años después, el 9 de mayo de 1971, comenzaría su vertiginosa ola delictiva. El joven de rizos dorados tiene imputados 19 robos y 11 homicidios -entre ellos el de su cómplice y amigo, Héctor Somoza (se sospecha que también haya asesinado a su socio Jorge Ibáñez, pero no hay pruebas feascientes)-.
Los diarios de la época lo bautizaron de mil maneras: "ángel negro", "ángel de la muerte", "bestia humana", "muñeco maldito", "el unisex", "el chacal". No podían creer que un "niño bien", de clase media y estudiante de piano, inglés y alemán, fuera el autor de tales crímenes. "Es que los veinte años no se puede andar sin coche y sin plata", respondió Carlos en el juicio.
sobre Rodolfo Palacios...
Rodolfo Palacios
Nació en 1977 en Mar del Plata. Es periodista desde 1995. Trabajó en el diario La Razón y en las secciones de noticias policiales de los diarios El Atlántico, de Mar del Plata, Perfil y Crítica de la Argentina. También colaboró en el semanario La Maga, en la revista Playboy y en el programa "Cárceles", de Telefé. Fue subeditor de Información General de la revista Noticias. Actualmente es secretario de redacción de la revista El Guardián. Realizó talleres de periodismo, entre ellos el de reportajes dictado por Jon Lee Anderson para la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. En 2001 ganó la beca de perfeccionamiento organizada por la UCA y el diario Clarín, en 2006 y 2007 ganó dos premios Perfil a la Excelencia Periodística por la mejor nota de Sociedad, y en 2009 ganó el Premio Tea en el rubro Periodista de Diario. Es autor de dos de las biografías que integran la colección "200 argentinos, vida, pasión y muerte (1810-2010)", dirigida por Jorge Lanata y Guillermo Alfieri para la Revista 23; de los libros Nora, la vida sobre patines (con Enzo Prestileo, Pablo Vasco y Lorena Costanzo) y El Ángel Negro. Vida de Carlos Robledo Puch, asesino serial (Aguilar, 2010)
Puch 2011:
PEDIDOS RECHAZADOS
A pesar de su extenso prontuario, y de no tener a nadie fuera de prisión con quién ir a vivir, Puch solicitó su libertad en varias ocasiones, y en todas ellas, el pedido fue rechazado por la Justicia.
Sus primeros intentos fueron a mediados de los 80. En esa oportunidad se le denegó la salida porque no había cumplido el plazo mínimo.
En 1994 volvió a insistir, pero la Cámara de San Isidro consideró que su cómputo de detención era de 20 años y 11 meses y debía esperar a llegar a los 30 exigidos por la ley. Robledo Puch solicitó un nuevo cálculo de condena y se le dieron como cumplidos los 25 años en 1995. De esta manera, en el año 2000 quedó en condiciones de pedir su libertad condicional.
Pero recién hizo una nueva solicitud en 2008, cuando Barreda, el cuádruple homicida, logró la prisión domiciliaria. En esa oportunidad, el Tribunal volvió a negarle la salida y solicitó que se lo someta a un tratamiento psicológico y que realice actividades "que hagan a su formación intelectual y laboral, con miras de lograr la evolución que posibilite la concreción de la meta de resocialización".
Los camaristas Oscar Quintana, Ernesto García Maañon y Gustavo Herbel tuvieron en cuenta para esta decisión "la nula capacitación educacional con incidencia en el plano laboral, y el marcado desinterés del interno por acceder a la actividad escolar o educativa", así como "la carencia de contención en el afuera, lo que lleva a que no es visitado en la Unidad" por nadie desde que su madre murió.
comentarios inteligente diferencian a Taringueros de tadingas saludoss
Con apenas 20 años, consumó el espeluznante récord de once muertes en un año. Cuando fue detenido, en 1972, sorprendió al país con su cara de niño y su falta total de arrepentimiento. Hoy cumple condena en Sierra Chica
Desde Retiro hasta San Fernando, a lo largo de 15 kilómetros, se extiende una aglomeración urbana que las guías de turismo de la ciudad de Buenos Aires llaman "la ribera norte". Viven allí millones de personas, pero el lugar no es importante por los números: alberga lo mejor y lo peor de la gran ciudad. En ella se alzan las residencias más elegantes. Algunas rodeadas por enormes barriadas miserables. La ribera norte es el lugar del poder: en un predio de 14 manzanas situado en Olivos, viven los presidentes de la Argentina. Es también escenario de placeres: restaurantes, clubes, posadas del amor convocan cada noche a multitudes. Y de pasiones populares como el turf (allí tienen sus templos los burreros, en los hipódromos de Palermo y San Isidro), o el fútbol (el Estadio Monumental). La ribera norte es también la ciudad de las artes: en San Isidro, junto a las barrancas, Victoria Ocampo recibió a lo más granado de la cultura del mundo.
El día 15 de marzo de 1971, Puch y su cómplice Jorge Ibáñez ingresaron al boliche Enamor (Espora 3285, Olivos), llevándose 350.000 pesos de la época. Antes de huir, Robledo Puch asesinó al dueño y al sereno del establecimiento con una pistola Ruby calibre 32 mientras dormían.
El 9 de mayo de 1971, a las cuatro de la mañana, Robledo Puch e Ibáñez ingresaron a un negocio de respuestos de automóviles Mercedes-Benz en Vicente López. Al entrar en una de las habitaciones, encontraron a una pareja y a su hijo recién nacido. Robledo Puch asesinó al hombre de un disparo e hirió a la mujer de la misma forma. Ibáñez intentó violar a la mujer herida -quien sobrevivió y posteriormente testificó en el juicio-. Antes de huir con 400.000 pesos, Robledo Puch disparó a la cuna donde lloraba un bebé de pocos meses, quien logró quedar con vida.
El siguiente 24 de mayo asesinaron al sereno de un supermercado en Olivos.
Por lo menos en dos ocasiones, a mediados de junio de ese mismo año, Robledo Puch ejecutó en la ruta a dos jóvenes mujeres que habían sido abusadas sexualmente (una de ellas pudo evitar ser violada) por Ibáñez en el asiento trasero del automóvil de turno.
El día 5 de agosto, en circunstancias bastante dudosas, Ibáñez falleció luego de un accidente automovilístico. Robledo Puch, quien conducía el vehículo, huyó ileso de la escena luego del accidente. Hay quienes sospechan que en realidad se trató de un ajuste de cuentas.
Con la muerte de Ibáñez hubo un receso en la actividad delictiva de Robledo Puch, la cual retomó en noviembre de 1971 junto con su nuevo cómplice, Héctor Somoza. El 15 de ese mismo mes asaltaron un supermercado en Boulogne, acribillando al sereno con una pistola Astra Cádiz calibre 32 que obtuvieron pocos días antes en el robo a una armería. Dos días después de este hecho, el 17 de noviembre, irrumpieron en una concesionaria de autos y asesinaron al cuidador. Pasada una semana, fue el turno de otra concesionaria en Martínez, redujeron al sereno, le quitaron las llaves y robaron un millón de pesos. Robledo Puch lo remató de un disparo en la zona occipital del cráneo.
A los veinte años no se puede andar sin coche y sin plata
A los 11 años robó golosinas en el kiosco de la escuela, pero eso no le costó la libertad. Ocho años después, el 9 de mayo de 1971, comenzaría su vertiginosa ola delictiva. El joven de rizos dorados tiene imputados 19 robos y 11 homicidios -entre ellos el de su cómplice y amigo, Héctor Somoza (se sospecha que también haya asesinado a su socio Jorge Ibáñez, pero no hay pruebas feascientes)-.
Los diarios de la época lo bautizaron de mil maneras: "ángel negro", "ángel de la muerte", "bestia humana", "muñeco maldito", "el unisex", "el chacal". No podían creer que un "niño bien", de clase media y estudiante de piano, inglés y alemán, fuera el autor de tales crímenes. "Es que los veinte años no se puede andar sin coche y sin plata", respondió Carlos en el juicio.
sobre Rodolfo Palacios...
Rodolfo Palacios
Nació en 1977 en Mar del Plata. Es periodista desde 1995. Trabajó en el diario La Razón y en las secciones de noticias policiales de los diarios El Atlántico, de Mar del Plata, Perfil y Crítica de la Argentina. También colaboró en el semanario La Maga, en la revista Playboy y en el programa "Cárceles", de Telefé. Fue subeditor de Información General de la revista Noticias. Actualmente es secretario de redacción de la revista El Guardián. Realizó talleres de periodismo, entre ellos el de reportajes dictado por Jon Lee Anderson para la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. En 2001 ganó la beca de perfeccionamiento organizada por la UCA y el diario Clarín, en 2006 y 2007 ganó dos premios Perfil a la Excelencia Periodística por la mejor nota de Sociedad, y en 2009 ganó el Premio Tea en el rubro Periodista de Diario. Es autor de dos de las biografías que integran la colección "200 argentinos, vida, pasión y muerte (1810-2010)", dirigida por Jorge Lanata y Guillermo Alfieri para la Revista 23; de los libros Nora, la vida sobre patines (con Enzo Prestileo, Pablo Vasco y Lorena Costanzo) y El Ángel Negro. Vida de Carlos Robledo Puch, asesino serial (Aguilar, 2010)
Puch 2011:
PEDIDOS RECHAZADOS
A pesar de su extenso prontuario, y de no tener a nadie fuera de prisión con quién ir a vivir, Puch solicitó su libertad en varias ocasiones, y en todas ellas, el pedido fue rechazado por la Justicia.
Sus primeros intentos fueron a mediados de los 80. En esa oportunidad se le denegó la salida porque no había cumplido el plazo mínimo.
En 1994 volvió a insistir, pero la Cámara de San Isidro consideró que su cómputo de detención era de 20 años y 11 meses y debía esperar a llegar a los 30 exigidos por la ley. Robledo Puch solicitó un nuevo cálculo de condena y se le dieron como cumplidos los 25 años en 1995. De esta manera, en el año 2000 quedó en condiciones de pedir su libertad condicional.
Pero recién hizo una nueva solicitud en 2008, cuando Barreda, el cuádruple homicida, logró la prisión domiciliaria. En esa oportunidad, el Tribunal volvió a negarle la salida y solicitó que se lo someta a un tratamiento psicológico y que realice actividades "que hagan a su formación intelectual y laboral, con miras de lograr la evolución que posibilite la concreción de la meta de resocialización".
Los camaristas Oscar Quintana, Ernesto García Maañon y Gustavo Herbel tuvieron en cuenta para esta decisión "la nula capacitación educacional con incidencia en el plano laboral, y el marcado desinterés del interno por acceder a la actividad escolar o educativa", así como "la carencia de contención en el afuera, lo que lleva a que no es visitado en la Unidad" por nadie desde que su madre murió.
comentarios inteligente diferencian a Taringueros de tadingas saludoss