He aquí una pieza de repostería que todo cirujano (o aspirante a serlo) apreciaría enormemente. Por la brutal incisión que le hicieron al pobre paciente (de xifoides a pubis) diría que se trata de una laparotomía exploratoria de las de antes, cuando no existía la técnica laparoscópica, mucho menos invasiva.
En todo caso, una obra de arte de la repostería y que incluye hasta algo de instrumental quirúrgico de verdad.