La Rebelión de Satsuma (西南戦争 Seinan Sensō, "Guerra del Suroeste"
fue una revuelta de ex samuráis de la provincia de Satsuma en Japón en contra el gobierno Meiji, liderada por Saigō Takamori y que tuvo lugar del 29 de enero al 24 de septiembre de 1877, once años después del inicio de la era Meiji. Fue la última y más importante de una serie de levantamientos armados contra el nuevo gobierno, la cual significó prácticamente la desaparición de los samuráis en un país que, debido a los rápidos cambios culturales y políticos que sufría, ya no tenía cabida para ellos en la nueva sociedad.
Motivos de la modernización
Alrededor del año 1850,Japón estaba nominalmente regida por un emperador,Aunque el poder real estaba en mano de los Shogun

fue una revuelta de ex samuráis de la provincia de Satsuma en Japón en contra el gobierno Meiji, liderada por Saigō Takamori y que tuvo lugar del 29 de enero al 24 de septiembre de 1877, once años después del inicio de la era Meiji. Fue la última y más importante de una serie de levantamientos armados contra el nuevo gobierno, la cual significó prácticamente la desaparición de los samuráis en un país que, debido a los rápidos cambios culturales y políticos que sufría, ya no tenía cabida para ellos en la nueva sociedad.
Motivos de la modernización
Alrededor del año 1850,Japón estaba nominalmente regida por un emperador,Aunque el poder real estaba en mano de los Shogun
Bajo la institución del shogunato, y solo responsable ante él, se encontraba el daimyo, el jefe de clan y gobernador provincial por sucesión hereditaria.
Dentro de cada clan, la sociedad estaba perfectamente estratificada y controlada, con los campesinos en la parte más baja de la pirámide. Quien se ocupaba de que esa estructura se mantuviera firme e inamovible era la casta militar que servía directamente a los daimyo: los samurái.
Este sistema social había comenzado a tambalearse en 1854, con la llegada al imperio del sol naciente del comodoro Perry, de la marina estadounidense.
El comodoro Perry y su flota habían entrado en el puerto de Shimoda,en la peninsula de Izumi (isla de Honshu,la mayor del archipielago japones ) y habían demostrado a cañonazos a los japoneses las “ventajas” de unirse al mundo moderno y civilizado.
Para prevenir futuras humillaciones a manos de los más avanzados militarmente occidentales, el shogunato decidió que quería tener un ejercito moderno, armado con las mejores armas que se pudieran comprar o fabricar y entrenado por los mejores soldados de la época, franceses y alemanes. En 1872, el ejército imperial japonés disponía de 45.000 reclutas, pertenecientes a todas las clases sociales. Pero dos millones de samuráis, que habían tenido prácticamente la exclusividad del uso de las armas durante muchos siglos, se veían ahora en la tesitura de no poder formar parte del nuevo ejército nipón. Durante la década de 1860-1870, japon paso por un periodo de gran confusión, con los daimyo y samurái intentando no perder sus antiguos privilegios y volver a la etapa de aislamiento de los siglos anteriores. En 1868, el emperador Mutsuhito alcanzo el poder con el título de Meiji (paz iluminada).Abolió el shogunato,ratifico una constitución mas o menos moderna y movió la capital a Edo, renombrándola como Tokio.
La progresiva industrialización del país bajo estadistas como el príncipe Iwakura convirtió al Japón en una moderna y competitiva maquina de guerra.
Reacción de los Samurai
En 1871, los daimyo perdieron sus antiguos dominos (a cambio de sustanciosas cantidades de dinero) y el sistema de provincias fue reemplazado por las prefecturas. Con este cambio, cientos de miles de samurais quedaron sin trabajo. Ya no podían trabajar para los daimyo, y tampoco ingresaban en el nuevo ejército. Y en el 1876, se prohibió llevar espadas en público. Esto fue considerado un gravísimo insulto por los samurái.
Uno de los más famosos samurái era el Mariscal Takamori Saigo.Nacido en la provincia de Satsuma in 1827, habia servido al emperador honorablemente.
Tan grande era su amor por el emperador que en 1871 se presento voluntario para marchar a Corea como embajador. Una vez en Corea, insultaría al gobierno coreano tan gravemente que sin duda se verían forzados a matarle (por cuestiones de honor ), dándole al emperador japonés el cassus belli que buscaba para invadir Corea. Cuando ya se encontraba en el barco de camino a Corea para cumplir su misión, el emperador reconsidero su idea y le hizo regresar.
Aunque privados de gran parte de su poder, Saigo y otros líderes samurái seguían instando al emperador para la creación de un ejército basado exclusivamente en samuraris,pese a la terminante negativa del emperador y la faccion pacifista del gobierno.
Desilusionado, Saigo marcho a Kagoshima, donde se retiro de la vida pública. Fue reclamado por otro jefe samurái, Shimpei Eto, para que le ayudara en la rebelión que llevo a cabo contra el gobierno central en 1874.Saigo se negó a acudir en ayuda de su camarda,seguia siendo leal al emperador. La rebelión fue rápidamente dominada y Eto fue decapitado.
Un gran número de samuráis habían acudido a pedir ayuda a Saigo.Para proporcionarles trabajo, Saigo construyo más de 130 escuelas privadas (shigakko) en la provincia de Satsuma.
En estas escuelas se enseñaba a los jóvenes, además de las asignaturas de una escuela normal, el uso intensivo de armas y táctica y estrategia militar. También se construyo una escuela de artillería. El énfasis educativo se ponía en la enseñanza de la historia de los samurái de Satsuma y el conocimiento del bushido, el código de comportamiento del guerrero japonés.
Preludio de la Rebelión
La noticia de la construcción de estas escuelas causo una gran alarma en Tokio. El gobierno ya había tenido que lidiar con varias pequeñas rebeliones samuráis, y la posibilidad de una rebelión de los samurái de Satsuma (considerados los mejores de todo Japón) bajo mando del mariscal Saigo era muy preocupante. En la época de los clanes, la provincia de Satsuma había sido líder en fabricación y desarrollo de armas. En la zona existían muchas armas almacenadas y muchas armerías dispuestas a fabricar más armas sin descanso. El 30 de enero de 1877, un barco gubernamental llego a Kagoshima y, sin dar ninguna explicación, los soldados gubernamentales comenzó a llevarse toda la munición que pudieron encontrar.Las protestas de los estudiantes shigakko no se hicieron esperar.50 de ellos asaltaron un arsenal y se llevaron todas las armas a su escuela. En los 3 días siguientes,mas de 1.000 estudiantes se hicieron con el control de todas las armas y municiones.
Pronto corrió el rumor de que varios de los agentes gubernamentales habían confesado que habían sido enviados por el gobierno para asesinar a Saigo y provocar una insurreccion, lo que daría una excusa al gobierno para invadir y ocupar Satsuma. Los estudiantes empezaron a clamar por la guerra.Saigo decidió ir a Tokio y entablar conversaciones con el gobierno. Pero un grupo de samurái rebeldes ya había salido de Satsuma hacia Tokio, sin su conocimiento.Los rebeldes sabían que Saigo era un tradicionalista, que nunca abandonaría a sus samurái y que se vería obligado a aceptar el mando de los rebeldes. Pero Saigo trataba de evitar la guerra. Rechazando a gran número de voluntarios que querían unirse a sus filas, marcho a Tokio a la cabeza de 12.000 estudiantes. No pidió ayuda a otros clanes y tampoco dejo una guarnición en Kagoshima para asegurar su base. Y no llevaba sus ropajes samurái, sino su uniforme del ejército imperial.
Guerra del Suroeste
Sitio del Castillo Kumamoto
El 14 de febrero la avanzada arribó a la prefectura de
Kumamoto
. El general Tani Tateki, comandante del
Castillo Kumamoto
, contaba con 3,800 soldados y 600 policías a su disposición. Sin embargo, muchos de sus hombres eran de Kyūshū, muchos a su vez nativos de Kagoshima, por lo que su lealtad estaba en entredicho. En lugar de arriesgarse a deserciones o traiciones, Tani decidió permanecer a la defensiva.
El 19 de febrero a las 13:15 horas se hicieron los primeros disparos por parte de los defensores del Castillo Kumamoto, al momento en que unidades de Satsuma intentaban forzar la entrada al castillo. El Castillo Kumamoto, construido en 1598, era considerado uno de los más resistentes en Japón . Saigō estaba confiado en que su fuerza militar sería suficiente para vencer a los conscriptos de Tani, que estaban desmoralizados por la reciente Rebelión Shinpūren .
El 22 de febrero, el ejército principal de Satsuma arribó y atacó el Castillo Kumamoto en un movimiento de pinzas. La batalla continuó hasta la noche. Las fuerzas Imperiales se retiraron, y el mayor Nogi Maresuke del 14° regimiento de Kokura perdió el lábaro del regimiento durante la feroz batalla. Sin embargo, aun con el triunfo, el ejército de Satsuma no pudo tomar el castillo y se dieron cuenta de que los conscriptos no eran tan ineficientes como habían asumido en un principio. Después de dos días de infructuoso ataque, las fuerzas de Satsuma cavaron alrededor del castillo y trataron de asediarlo. La situación era desesperada para los defensores, pues sus reservas de alimentos y municiones casi se habían consumido en su totalidad debido a un incendio en su almacén casi desde que la rebelión comenzó.
Durante el asedio , muchos de los ex samuráis de Kumamoto desertaron hacia el bando de Saigō, aumentando sus fuerzas alrededor de los 20.000 hombres. Mientras tanto, el 9 de marzo Saigō, Kirino y Shinohara fueron despojados de sus cargos y títulos, mientras que Saigō aseguraba que no era un traidor, sino que sólo buscaba quitarle al emperador de las malas influencias de consejeros equivocados y corruptos.
La noche del 8 de abril, fuerzas del Castillo Kumamoto hicieron una ofensiva, forzando a que se abriera un espacio en las líneas de Satsuma y permitiendo que las tan esperadas provisiones llegaran a la fortaleza. El principal contingente del Ejército Imperial, bajo las órdenes del General Kuroda Kiyotaka con la asistencia del General Yamakawa Hiroshi, arribó a Kumamoto el 12 de abril, haciendo que las tropas de Satsuma, que ahora estaban en completa desventaja numérica, huyeran.
Batalla de Tabaruzaka
El 19 de febrero a las 13:15 horas se hicieron los primeros disparos por parte de los defensores del Castillo Kumamoto, al momento en que unidades de Satsuma intentaban forzar la entrada al castillo. El Castillo Kumamoto, construido en 1598, era considerado uno de los más resistentes en Japón . Saigō estaba confiado en que su fuerza militar sería suficiente para vencer a los conscriptos de Tani, que estaban desmoralizados por la reciente Rebelión Shinpūren .
El 22 de febrero, el ejército principal de Satsuma arribó y atacó el Castillo Kumamoto en un movimiento de pinzas. La batalla continuó hasta la noche. Las fuerzas Imperiales se retiraron, y el mayor Nogi Maresuke del 14° regimiento de Kokura perdió el lábaro del regimiento durante la feroz batalla. Sin embargo, aun con el triunfo, el ejército de Satsuma no pudo tomar el castillo y se dieron cuenta de que los conscriptos no eran tan ineficientes como habían asumido en un principio. Después de dos días de infructuoso ataque, las fuerzas de Satsuma cavaron alrededor del castillo y trataron de asediarlo. La situación era desesperada para los defensores, pues sus reservas de alimentos y municiones casi se habían consumido en su totalidad debido a un incendio en su almacén casi desde que la rebelión comenzó.
Durante el asedio , muchos de los ex samuráis de Kumamoto desertaron hacia el bando de Saigō, aumentando sus fuerzas alrededor de los 20.000 hombres. Mientras tanto, el 9 de marzo Saigō, Kirino y Shinohara fueron despojados de sus cargos y títulos, mientras que Saigō aseguraba que no era un traidor, sino que sólo buscaba quitarle al emperador de las malas influencias de consejeros equivocados y corruptos.
La noche del 8 de abril, fuerzas del Castillo Kumamoto hicieron una ofensiva, forzando a que se abriera un espacio en las líneas de Satsuma y permitiendo que las tan esperadas provisiones llegaran a la fortaleza. El principal contingente del Ejército Imperial, bajo las órdenes del General Kuroda Kiyotaka con la asistencia del General Yamakawa Hiroshi, arribó a Kumamoto el 12 de abril, haciendo que las tropas de Satsuma, que ahora estaban en completa desventaja numérica, huyeran.
Batalla de Tabaruzaka
El 4 de marzo el general del Ejército Imperial, Yamagata, ordenó un ataque frontal a Tabaruzaka, cercano a Kumamoto, lo que derivó en una lucha de 8 días de duración. Tabaruzaka estaba retenido por 15.000 samuráis de Satsuma, Kumamoto y Hitoyoshi aproximadamente contra la 9ª brigada de infantería de la Armada Imperial (cerca de 90.000 hombres).
Ya avanzada la batalla, Saigō escribió una carta privada para el príncipe Arisugawa, haciendo énfasis en sus razones para ir a Tokio. Su carta indicaba que no estaba comprometido con la rebelión y trató de llegar a un acuerdo pacífico. Sin embargo, el gobierno se negó a negociar
Para quitar a Saigō su base de operación, una fuerza imperial de tres barcos de guerra, 500 policías y varias compañías de infantería desembarcaron en Kagoshima el 8 de marzo, sitiaron los arsenales y se llevaron al gobernador de Satsuma en custodia.
Yamagata también desembarcó con dos brigadas de infantería y 1,200 policías por detrás de las líneas rebeldes, para que los atacaran desde la retaguardia desde la Bahía de Yatsushiro. Las fuerzas imperiales desembarcaron con pocas bajas y después empujaron hacia el norte, asediando la ciudad de Miyanohara el 19 de marzo. Después de recibir los refuerzos (la fuerza imperial contaba ya con 4.000 hombres), atacaron la retaguardia del ejército de Satsuma y los replegó.
La campaña de Tabaruzaka fue una de las más intensas en toda la guerra. Las fuerzas Imperiales se erigieron victoriosas aunque se contaban con numerosas bajas en ambos bandos. Cada bando contabilizó más de 4.000 muertos o heridos.
Retirada de Kumamoto
Después de fallar en tomar Kumamoto, Saigō lideró a sus hombres en una marcha de siete días a Hitoyoshi. La moral se encontraba en niveles sumamente bajos, y sin ningún tipo de estrategia cavaron para esperar la nueva ofensiva de la Armada Imperial. Sin embargo, la Armada Imperial había sido disminuida y la batalla se suspendió algunas semanas para poder reforzarse. Cuando la ofensiva se reanudó, Saigō se retiró a Miyazaki , dejando en el camino algunos pequeños grupos de samuráis para realizar guerra de guerrillas .
El 24 de julio, la Armada Imperial obligó a Saigō a salir de Miyakonojō seguido por Nobeoka. Las tropas desembarcaron en Ōita y en Saiki al norte del ejército de Saigō, siendo apresado en una operación de pinzas. Sin embargo, el ejército de Satsuma pudo escapar. El 17 de agosto, las tropas de Satsuma habían sido reducidas a 3000 combatientes y la mayoría de sus armas modernas y su artillería había sido perdida.
Los rebeldes supervivientes hicieron frente en la base de la montaña Enodake y pronto fueron sometidos y rendidos. Determinado a no dejar escapar a los rebeldes nuevamente, Yamagata mandó una fuerza que sobrepasaba al ejército de Satsuma 7:1. La mayoría de los combatientes restantes se rindieron o cometieron seppuku . Sin embargo, Saigō quemó sus papeles personales y su uniforme militar el 19 de agosto, y huyó a Kagoshima con los pocos hombres restantes. Aún con los esfuerzos de Yamagata, en los siete días siguientes Saigō y sus 500 hombres restantes alcanzaron Kagoshima el 1 de septiembre y asediaron Shiroyama, tomando el control de la ciudad.
Batalla de Shiroyama
Saigō y sus samuráis restantes fueron empujados de vuelta a Kagoshima, donde se llevaría a cabo la batalla final: La batalla de Shiroyama. Tropas de la Armada Imperial comandadas por el General Yamagata Aritomo y marines al mando del Almirante Kawamura Sumiyoshi sobrepasaban las fuerzas de Saigō 60:1. A pesar de esto, Yamagata estaba determinado en no darles ninguna posibilidad. Las tropas imperiales pasaron siete días construyendo y elaborando sistemas de presas, muros y obstáculos para prevenir que no se escaparan nuevamente. Los cinco barcos de guerra se unieron al poder de la artillería de Yamagata y redujeron las posiciones de los rebeldes. Después de que Saigō rechazara una carta de Yamagata solicitando su rendición, Yamagata ordenó un ataque frontal el 24 de septiembre de 1877. Para las 6 de la mañana, sólo 40 rebeldes estaban aún con vida. Saigō estaba herido severamente. La leyenda cuenta que uno de sus seguidores, Beppu Shinsuke actuó como kaishakunin y ayudó a Saigō a cometer seppuku antes de que pudiera ser capturado. Sin embargo, la evidencia contradice esto, asegurando que Saigō de hecho murió por herida de bala y después su cabeza fue removida por Beppu para preservar su dignidad.
Después de la muerte de Saigō, Beppu y los últimos samuráis en pie alzaron sus espadas y se dirigieron cuesta abajo hacia las posiciones imperiales, hasta que cayó el último por las ametralladoras Gatling . Con estas muertes, la rebelión de Satsuma llegó a su final.
Posterior a la Rebelión
Financieramente, aplastar la rebelión de Satsuma significó un altísimo costo al gobierno, forzando a Japón a dejar el estándar de oro y obligando al gobierno a imprimir papel moneda . La rebelión también resultó efectiva para terminar con la clase samurái, al probar en batalla que la nueva Armada Imperial era efectiva utilizando sólo conscriptos sin ninguna clase social.
Saigō Takamori fue etiquetado como un héroe trágico por la gente el 22 de febrero de 1889. El Emperador Meiji perdonó a Saigō post-mortem en 1891.
Ya avanzada la batalla, Saigō escribió una carta privada para el príncipe Arisugawa, haciendo énfasis en sus razones para ir a Tokio. Su carta indicaba que no estaba comprometido con la rebelión y trató de llegar a un acuerdo pacífico. Sin embargo, el gobierno se negó a negociar
Para quitar a Saigō su base de operación, una fuerza imperial de tres barcos de guerra, 500 policías y varias compañías de infantería desembarcaron en Kagoshima el 8 de marzo, sitiaron los arsenales y se llevaron al gobernador de Satsuma en custodia.
Yamagata también desembarcó con dos brigadas de infantería y 1,200 policías por detrás de las líneas rebeldes, para que los atacaran desde la retaguardia desde la Bahía de Yatsushiro. Las fuerzas imperiales desembarcaron con pocas bajas y después empujaron hacia el norte, asediando la ciudad de Miyanohara el 19 de marzo. Después de recibir los refuerzos (la fuerza imperial contaba ya con 4.000 hombres), atacaron la retaguardia del ejército de Satsuma y los replegó.
La campaña de Tabaruzaka fue una de las más intensas en toda la guerra. Las fuerzas Imperiales se erigieron victoriosas aunque se contaban con numerosas bajas en ambos bandos. Cada bando contabilizó más de 4.000 muertos o heridos.
Retirada de Kumamoto
Después de fallar en tomar Kumamoto, Saigō lideró a sus hombres en una marcha de siete días a Hitoyoshi. La moral se encontraba en niveles sumamente bajos, y sin ningún tipo de estrategia cavaron para esperar la nueva ofensiva de la Armada Imperial. Sin embargo, la Armada Imperial había sido disminuida y la batalla se suspendió algunas semanas para poder reforzarse. Cuando la ofensiva se reanudó, Saigō se retiró a Miyazaki , dejando en el camino algunos pequeños grupos de samuráis para realizar guerra de guerrillas .
El 24 de julio, la Armada Imperial obligó a Saigō a salir de Miyakonojō seguido por Nobeoka. Las tropas desembarcaron en Ōita y en Saiki al norte del ejército de Saigō, siendo apresado en una operación de pinzas. Sin embargo, el ejército de Satsuma pudo escapar. El 17 de agosto, las tropas de Satsuma habían sido reducidas a 3000 combatientes y la mayoría de sus armas modernas y su artillería había sido perdida.
Los rebeldes supervivientes hicieron frente en la base de la montaña Enodake y pronto fueron sometidos y rendidos. Determinado a no dejar escapar a los rebeldes nuevamente, Yamagata mandó una fuerza que sobrepasaba al ejército de Satsuma 7:1. La mayoría de los combatientes restantes se rindieron o cometieron seppuku . Sin embargo, Saigō quemó sus papeles personales y su uniforme militar el 19 de agosto, y huyó a Kagoshima con los pocos hombres restantes. Aún con los esfuerzos de Yamagata, en los siete días siguientes Saigō y sus 500 hombres restantes alcanzaron Kagoshima el 1 de septiembre y asediaron Shiroyama, tomando el control de la ciudad.
Batalla de Shiroyama
Saigō y sus samuráis restantes fueron empujados de vuelta a Kagoshima, donde se llevaría a cabo la batalla final: La batalla de Shiroyama. Tropas de la Armada Imperial comandadas por el General Yamagata Aritomo y marines al mando del Almirante Kawamura Sumiyoshi sobrepasaban las fuerzas de Saigō 60:1. A pesar de esto, Yamagata estaba determinado en no darles ninguna posibilidad. Las tropas imperiales pasaron siete días construyendo y elaborando sistemas de presas, muros y obstáculos para prevenir que no se escaparan nuevamente. Los cinco barcos de guerra se unieron al poder de la artillería de Yamagata y redujeron las posiciones de los rebeldes. Después de que Saigō rechazara una carta de Yamagata solicitando su rendición, Yamagata ordenó un ataque frontal el 24 de septiembre de 1877. Para las 6 de la mañana, sólo 40 rebeldes estaban aún con vida. Saigō estaba herido severamente. La leyenda cuenta que uno de sus seguidores, Beppu Shinsuke actuó como kaishakunin y ayudó a Saigō a cometer seppuku antes de que pudiera ser capturado. Sin embargo, la evidencia contradice esto, asegurando que Saigō de hecho murió por herida de bala y después su cabeza fue removida por Beppu para preservar su dignidad.
Después de la muerte de Saigō, Beppu y los últimos samuráis en pie alzaron sus espadas y se dirigieron cuesta abajo hacia las posiciones imperiales, hasta que cayó el último por las ametralladoras Gatling . Con estas muertes, la rebelión de Satsuma llegó a su final.
Posterior a la Rebelión
Financieramente, aplastar la rebelión de Satsuma significó un altísimo costo al gobierno, forzando a Japón a dejar el estándar de oro y obligando al gobierno a imprimir papel moneda . La rebelión también resultó efectiva para terminar con la clase samurái, al probar en batalla que la nueva Armada Imperial era efectiva utilizando sólo conscriptos sin ninguna clase social.
Saigō Takamori fue etiquetado como un héroe trágico por la gente el 22 de febrero de 1889. El Emperador Meiji perdonó a Saigō post-mortem en 1891.