Cada 8 de mayo se celebra el Día internacional de la Cruz Roja, como una forma de recordar el nacimiento de su fundador, Henry Dunant, quien tras observar las consecuencias de la Batalla de Solferino, desarrollada en Europa en 1859, decidió crear con el apoyo de médicos y habitantes de Castiglione una organización de primeros auxilios.
Aunque la Cruz Roja, para aquella época, atendió a militares y civiles en una iglesia y en un hospital de campaña, nunca imaginaron que ese sería el inicio de una organización que tendría sedes en todas las naciones del mundo, con el fin de socorrer a los heridos de una situación de guerra, accidente o fenómeno natural, sin distinción alguna.
Gracias a una comisión, se creó el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en 1863 y en ese mismo año, se eligió la bandera de campo blanco con una cruz de color rojo para identificar a todas las personas que participarían en esta noble iniciativa.
En África, Europa y Asia, este movimiento humanitario se conoce como la Media Luna Roja. Cuenta con gran cantidad de voluntarios y al igual que la Cruz Roja, presta servicio aéreo, marítimo y terrestre, con el fin de salvar vidas.