Me pierdo y me reencuentro.
Mis pasillos a veces son oscuros y sus muros altos y viejos.
En otras partes hay bellos jardines donde el tiempo tiene tu nombre.
En el centro un espejo que pocas veces alcanzo porque parto hacia lugares misteriosos.
Me redescubro en vos y acaricio tus tesoros, ahí me veo.
Ya en mi ciudad su bandera tiene tu nombre y sos la dueña de mis laberintos.
Sigo matando monstruos en tu nombre.
Mi ciudad es el lugar que recorro y nunca termino de hacerlo.
Mi laberinto es tu casa, pasea por ella mientras te cuido.