Todo comenzó con un hábito, solitario y Genuino...
Wanda, Residente de la Commisdale, Desaparece en los alrededores del pueblo, en una noche de Celebración sin dejar rastros ni testigos.
Vivía con su abuela, ya que sus padres habían fallecido al nacer ella. Su abuela, una persona humilde, trabajadora, considerada, con compasión por los otros, hacía todo lo posible para que wanda viviera la vida de una adolescente normal. A pesar del cariño la atención y las comodidades que lo ofrecía su abuela, Wanda siempre prefería cosas distintas a los demas jovenes de su entorno; le gustaba tocar flauta, pintar y meditar; a pesar de ser una chica muy inteligente, iba muy mal en los estudios, no le gustaba estudiar, ni ir a la escuela, era una muchacha solitaria y tímida, en el pueblo muchos la tomaban como una joven Ereje, a pesar de esto, el sacerdote no tomaba medidas del asunto por conocerla desde su concepción, el solo decía que era una muchacha distinta a las demás, Wanda era todo lo contrario a Gloria, una joven que vivía con ella, Su abuela la había adoptado de muy pequeña, al ser hija de una sirvienta, la cual tuvo problemas en el parto y falleció al tenerla, nunca se supo del progenitor, así que, como era una señora solitaria, la tomó como suya y la crió como a una hija; a gloria le gustaba salir con sus amigos, le gustaba ir a la escuela y festejar en grande las cosas maravillosas que le había ofrecido la vida, estaba completamente agradecía con ella, alardeaba todo el tiempo. Gloria era lo mas cercano que tenía Wanda como una hermana y amiga, a pesar de su poca comunicación.
Wanda pasaba mucho rato en las orillas de la laguna, allí se inspiraba y pintaba aquellos hermosos paisajes de los que llenaba su creativo cuaderno de dibujos. Le inspiraba el aroma, el sonido, el clima... Le gustaba al atardecer, iba a diario a contemplar aquel cielo, aquel sol ocultandose y aquella luna asomándose; Nunca se metía a nadar en el, ya que no sabía nadar y desconocía la profundidad que podía tener esa laguna.
Por alguna extraña Razón los peces solo salían de noche y por ende, los pescadores tambien; muchos sabios decían que esa laguna ocultaba algo, tenía un secreto, tenía algo especial.
Vivía con su abuela, ya que sus padres habían fallecido al nacer ella. Su abuela, una persona humilde, trabajadora, considerada, con compasión por los otros, hacía todo lo posible para que wanda viviera la vida de una adolescente normal. A pesar del cariño la atención y las comodidades que lo ofrecía su abuela, Wanda siempre prefería cosas distintas a los demas jovenes de su entorno; le gustaba tocar flauta, pintar y meditar; a pesar de ser una chica muy inteligente, iba muy mal en los estudios, no le gustaba estudiar, ni ir a la escuela, era una muchacha solitaria y tímida, en el pueblo muchos la tomaban como una joven Ereje, a pesar de esto, el sacerdote no tomaba medidas del asunto por conocerla desde su concepción, el solo decía que era una muchacha distinta a las demás, Wanda era todo lo contrario a Gloria, una joven que vivía con ella, Su abuela la había adoptado de muy pequeña, al ser hija de una sirvienta, la cual tuvo problemas en el parto y falleció al tenerla, nunca se supo del progenitor, así que, como era una señora solitaria, la tomó como suya y la crió como a una hija; a gloria le gustaba salir con sus amigos, le gustaba ir a la escuela y festejar en grande las cosas maravillosas que le había ofrecido la vida, estaba completamente agradecía con ella, alardeaba todo el tiempo. Gloria era lo mas cercano que tenía Wanda como una hermana y amiga, a pesar de su poca comunicación.
Wanda pasaba mucho rato en las orillas de la laguna, allí se inspiraba y pintaba aquellos hermosos paisajes de los que llenaba su creativo cuaderno de dibujos. Le inspiraba el aroma, el sonido, el clima... Le gustaba al atardecer, iba a diario a contemplar aquel cielo, aquel sol ocultandose y aquella luna asomándose; Nunca se metía a nadar en el, ya que no sabía nadar y desconocía la profundidad que podía tener esa laguna.
Por alguna extraña Razón los peces solo salían de noche y por ende, los pescadores tambien; muchos sabios decían que esa laguna ocultaba algo, tenía un secreto, tenía algo especial.