"Las recetas varían de acuerdo con las costumbres y localidades en que se preparan "
La Cuaresma y Semana Santa representan un tiempo de reconversión espiritual, en el que además las familias católicas practican tradiciones propias de la época, como la preparación de diversos platillos típicos.
En cada rincón del mundo, las recetas e ingredientes para la elaboración de estos manjares varían.
En la mayoría de países suelen consumir platos a base de mariscos, evitando, como dice la Biblia, las carnes rojas y blancas (pollo o cerdo).
El pescado es preparado de diversas formas: envuelto, asado, frito, sancochado, horneado y relleno, según el gusto de los comensales y de las tradiciones de la localidad.
Por costumbre, en El Salvador se cocina el pescado seco envuelto en huevo o masa, y se sirve en porciones pequeñas, para recordar que es una época de austeridad.
Cada torta (trozo de pescado) se sumerge en una salsa que contiene vegetales, verduras y especias.
En hogares como el de Milagro Flores, de 60 años, esta delicia culinaria se prepara el Jueves Santo, tal y como le enseñó su madre. La razón es guardar el Viernes Santo para participar en las distintas actividades religiosas. El pescado se acompaña de arroz con ostiones y garbanzos.
Otros de los platillos que no falta son las frutas en miel y las torrejas que preparan con vainilla, canela y azúcar. Algunos usan dulce de atado.
Además del pescado, los dulces y panes dulces y salador, en otros países del mundo también ingieren puré y torta de papa, sopa, escabeche, huevo duro, empanadas dulces y saladas, guisados, cebiches, mermeladas, bocadillos y atole a base de maíz, chiles rellenos, habas, frijol o maíz con dulce.
La Cuaresma y Semana Santa representan un tiempo de reconversión espiritual, en el que además las familias católicas practican tradiciones propias de la época, como la preparación de diversos platillos típicos.
En cada rincón del mundo, las recetas e ingredientes para la elaboración de estos manjares varían.
En la mayoría de países suelen consumir platos a base de mariscos, evitando, como dice la Biblia, las carnes rojas y blancas (pollo o cerdo).
El pescado es preparado de diversas formas: envuelto, asado, frito, sancochado, horneado y relleno, según el gusto de los comensales y de las tradiciones de la localidad.
Por costumbre, en El Salvador se cocina el pescado seco envuelto en huevo o masa, y se sirve en porciones pequeñas, para recordar que es una época de austeridad.
Cada torta (trozo de pescado) se sumerge en una salsa que contiene vegetales, verduras y especias.
En hogares como el de Milagro Flores, de 60 años, esta delicia culinaria se prepara el Jueves Santo, tal y como le enseñó su madre. La razón es guardar el Viernes Santo para participar en las distintas actividades religiosas. El pescado se acompaña de arroz con ostiones y garbanzos.
Otros de los platillos que no falta son las frutas en miel y las torrejas que preparan con vainilla, canela y azúcar. Algunos usan dulce de atado.
Además del pescado, los dulces y panes dulces y salador, en otros países del mundo también ingieren puré y torta de papa, sopa, escabeche, huevo duro, empanadas dulces y saladas, guisados, cebiches, mermeladas, bocadillos y atole a base de maíz, chiles rellenos, habas, frijol o maíz con dulce.