Cocktelera Incríble! Serví tus tragos escribiendo!
Dicen que si puedes recordar una fiesta es que no fue una buena fiesta, así que recordar el nombre de las bebidas significaría que fue un tedio absoluto. En cualquier caso, Morkoiboy ha fabricado una máquina de escribir que rellena las bebidas con cada pulsación, de forma que la mezcla resultante dependerá del nombre que hayamos decidido ponerle.
El problema está en las cantidades: cada letra tiene muy poca capacidad y para llenar una copa tendremos que usar nombres muy largos. Además, nadie se va a privar de hacerse el profundo y elegirá nombres como Celebraré mi cumpleaños con mi lechuza y mi colección de gatos disecados, que son los únicos que me entienden. A esto hay que sumar que la mezcla será tremendamente explosiva, a no ser que se use la misma bebida para diferentes letras y luego nos acordemos de qué letra tiene cada bebida y sólo hagamos palabras con esas letras y... demasiadas preocupaciones para acabar colgado de un árbol cantando cualquier cosa.
La máquina está construida con el arsenal de un yonqui: tubos, jeringas y letras sueltas, pero mejor verlo para tener una idea exacta:
Dicen que si puedes recordar una fiesta es que no fue una buena fiesta, así que recordar el nombre de las bebidas significaría que fue un tedio absoluto. En cualquier caso, Morkoiboy ha fabricado una máquina de escribir que rellena las bebidas con cada pulsación, de forma que la mezcla resultante dependerá del nombre que hayamos decidido ponerle.
El problema está en las cantidades: cada letra tiene muy poca capacidad y para llenar una copa tendremos que usar nombres muy largos. Además, nadie se va a privar de hacerse el profundo y elegirá nombres como Celebraré mi cumpleaños con mi lechuza y mi colección de gatos disecados, que son los únicos que me entienden. A esto hay que sumar que la mezcla será tremendamente explosiva, a no ser que se use la misma bebida para diferentes letras y luego nos acordemos de qué letra tiene cada bebida y sólo hagamos palabras con esas letras y... demasiadas preocupaciones para acabar colgado de un árbol cantando cualquier cosa.
La máquina está construida con el arsenal de un yonqui: tubos, jeringas y letras sueltas, pero mejor verlo para tener una idea exacta: