INTERPRETACION ESOTERICA DE LA OPERA DE TANNHÄUSER
DE WAGNER
La ópera de Tannhäuser nos habla de un amor incondicional y altruista
hasta el punto de dar la vida.
Este drama escrito por Wagner, trata de una antigua leyenda o mito. Todos los mitos,
fueron transmitidos a la humanidad por las Jerarquías Divinas, para nuestro progreso en la evolución.
En los tiempos antiguos el amor era brutal, (aún en algunos países existe esto) la
novia se compraba o robaba o era llevada como botín de guerra. La posesión del
cuerpo era todo lo que se deseaba, la mujer no era mucho más que un mueble y sólo
era apreciada por el hombre únicamente por el placer.
Entonces la mujer no tenia medios para hacer valer sus facultades más elevadas, por lo que
esta situación debía de cambiar, de lo contrario todo progreso humano se hubiera estancado.
Como todo lo que nace de la brutalidad o de la fuerza ha de ser de la misma condición, para
elevar la condición humana, era preciso poner a mayor altura la norma del amor.
La obra de Tannhäuser es una tentativa en este sentido.
Esta leyenda se llama también “El torneo de los trovadores”, porque los bardos o trovadores
de Europa fueron los educadores de la Edad Media.
Los trovadores eran caballeros andantes, dotados del poder de la palabra y del canto, que
viajaban de un país a otro y eran recibidos con honores y estimados en cortes y castillos.
Estos trovadores tuvieron una poderosa influencia en la formación de
los ideales que se cuestionaban por aquellos días, estos eran: de si la mujer tenía
o no derecho sobre su propio cuerpo; si tenia derecho de ser protegida contra el abuso
licencioso por parte de su marido; y si la mujer debía ser considerada como una
compañera que tenia derecho al amor del alma, o como una esclava sometida al
dictado de su amo. (era entonces este tema un problema de actualidad)
Para esto se celebraba un Torneo de Canto en el castillo de Wartburg, Alemania.
(En 1999 fue declarado patrimonio de la Humanidad. Martín Lutero se alojó allí durante
un año, y fue donde hizo la traducción del Nuevo Testamento al alemán. También fue
residencia en numerosas ocasiones de Goethe. Consta de una sala donde los trovadores
celebraban los concursos de canto que más tarde serian citados por Wagner en su obra).
Naturalmente cuando hay un cambio tan importante siempre hay dos bandos, los que
defienden lo antiguo y los que defienden lo nuevo.
Esta cuestión sigue todavía sin solución para la mayoría de la humanidad, y aunque es
algo evidente, aún no está reconocido.
Aún no somos conscientes del cambio que tenemos que hacer.
Con el tiempo y lentamente todos aprenderemos que sólo considerando a la mujer como
igual al hombre es posible pensar en un verdadero desarrollo superior de la humanidad.
Porque ha sido ampliamente demostrado que la mujer no es inferior al hombre sino que lo iguala.
Como sabemos por la Filosofía Rosacruz, bajo la ley de reencarnación el alma se
reencarna alternativamente en hombre y en mujer, por lo que, los oprimidos de una
vida, serán los opresores en la siguiente.
Uno de estos trovadores es Tannhäuser el cual representa al alma en cierto estado de
su evolución. Está enamorado y siente un gran deseo pasional por Elisabeth, por lo
que atrae a un ser etéreo de naturaleza idéntica a su pensamiento.
Nuestros pensamientos son como diapasones, despiertan eco en otros que son capaces
de responderlos, entonces este pensamiento apasionado de Tannhäuser le lleva por
consiguiente a atraer al ser etéreo de la diosa Venus.
(En este aspecto la obra de Tannhäuser es igual a “El sueño de una noche de verano” de
Shakespeare, de cómo él encuentra la montaña de Venus, cómo la encantadora diosa lo
hace entrar y lo retiene con sus encantos.)
Según Max Heindel, todo esto no es enteramente pura fantasía, hay espíritus en el aire,
en el agua y en el fuego y bajo ciertas condiciones el hombre puede entrar en contacto con ellos.
También nos dice Max Heindel que esto no se da tanto en la eléctrica atmósfera
de América, pero si se da en Europa, particularmente en el Norte, en la cual hay
extendida una capa de atmósfera mística que ha creado ciertas condiciones favorables
para que los habitantes de aquellas tierras puedan ver a estos elementales.
La diosa de la belleza, Venus, de la que habla aquí, es realmente una de las entidades
etéreas que se alimentan de los deseos bajos de la pasión en la cual se derrocha
la fuerza creadora en grandes cantidades.
Pasa el tiempo y Tannhäuser sigue con Venus, pero llega un momento que despierta
como de un sueño y siente la necesidad de volver a la Tierra, necesita
volver a sentir la tristeza y la alegría.
Esta necesidad que sentimos de querer experimentar, la podemos observar en lo
cotidiano: Cuando queremos realizar algo y lo hemos conseguido, lo dejamos de
lado, y empezamos algo nuevo... y así es como funcionamos, siempre nos acompaña esa inquietud.
Esto nos viene a explicar lo que ocurre cuando morimos y el espíritu está en
el Tercer Cielo, después de estar allí un tiempo el espíritu necesita volver a
experimentar, necesita volver a nacer para seguir con sus experiencias,
con su evolución en la Tierra, y es lo que le ocurre a Tannhäuser.
Aquí se da el Principio de Correspondencia, “como es arriba es abajo” y “como
es abajo es arriba” esto nos ayuda a razonar los secretos de la Naturaleza yendo
de lo conocido a lo desconocido, de lo cotidiano a lo espiritual. Dentro de ésta ley
o principio hay otras dos leyes la de Analogía y la de Afinidad. El hombre es
considerado un Microcosmos construido a imagen del Universo o
Macrocosmos. Existiendo entre ambos una analogía y correspondencia absoluta.
Esta Ley o Principio es la llave para aprender grandes verdades.
Hay una frase en el Concepto Rosacruz de Max Heindel que dice: “El propósito
de la vida no es la felicidad sino la experiencia”. La tristeza y el dolor son
nuestros maestros más benévolos, mientras que las alegrías de la vida no son sino cosas fugaces.
Cuando Tannhäuser sale de la cueva de Venus, uno de los primeros
sonidos que le saludó fue el canto de un coro de peregrinos que se dirigían a
Roma para obtener el perdón de sus pecados y este canto le hizo sentir el primer
sentimiento de dolor por el pecado que había cometido. Entonces se arrodilló pidiendo perdón
En su camino se encuentra a un grupo de trovadores que están paseando por el
bosque, estos trovadores son amigos suyos y están sorprendidos por no haberle
visto en mucho tiempo y le preguntan donde ha estado.
Tannhäuser sabiendo que hay una aversión general por las personas que se ponen
en contacto con los elementales inferiores de la naturaleza, oculta los detalles de su vida.
Hablando con sus amigos, se entera que habrá un torneo donde se cantará
sobre el amor, y el premio para el vencedor será la mano de Elisabeth, la hija
del señor del Castillo, a la cual Tannhäuser ama apasionadamente .
Los trovadores intentan persuadirle para que les acompañe a Wartburg, pero
como fue el amor apasionado de Elisabeth lo que le separó de allí,
siente que no se atreverá a acercarse a ella.
Entonces el trovador Wolfram le dice, que Elisabeth le ama, y que desde que él
desapareció ella no volvió a presenciar ningún torneo de canto.
En Wolfram vemos un amor puro sin egoísmo, intenta conseguir la felicidad de
Elisabeth llevando a Tannhäuser a su lado, a pesar del amor que siente por
ella y del profundo dolor que siente su corazón.
Siempre que obramos en contra de las leyes de la Naturaleza, cosechamos penas,
Tannhäuser por este pecado o transgresión cosecha las tristezas
que anhelaba en la cueva de Venus.
Aquí se da el principio de Causación. Conocido como la Ley de Causa-Efecto: Toda
causa tiene un efecto, y todo efecto tiene su causa, no hay nada que escape a
la ley. A esta ley también se la llama la Ley del Karma.
En la Edad Media tanto los caballeros como los trovadores tenían una misión:
Era deber de los caballeros ir a la guerra y defender con la espada a todos
los que necesitaban su ayuda y protección.
Siempre y cuando un caballero seguía el código de honor que era el de defender
a los más débiles, siendo leal con amigos y enemigos, él, de esta forma aprendía las
lecciones del valor físico y las lecciones del valor moral, las cuales son tan
necesarias para el desarrollo del alma.
Todos los que entran en el sendero espiritual se han de sentir como caballeros,
y trabajar sobre el cuerpo físico y el moral.
La misión de los trovadores era inculcar estos valores morales, en la humanidad de
aquel momento. Según Max Heindel, nos dice que, muchos de los trovadores de la
Edad Media eran Iniciados o incluso Hermanos Legos, por esta razón muchas
de sus palabras eran perlas de sabiduría. Eran considerados como instructores,
como hombres sabios y eran amigos de la aristocracia verdadera.
Elisabeth ha enamorado a dos trovadores, Wolfram y Tannhäuser .
Tannhäuser es un alma noble a pesar de sus faltas, y realmente todos somos
Tannhäuser antes de convertirnos en Wolfram.
En los cantos de Wolfram se expone el amor del alma por el alma, y en el canto
de Tannhäuser se expone el amor sensual.
En uno el amor es dar, es altruista. Y en el otro el amor es recibir, es posesión.
El amor de Wolfram, expone el nuevo y más hermoso amor que tiene que subsistir e
imponerse al amor antiguo. Hasta hoy en día, desgraciadamente la antigua
idea subsiste, es decir, la posesión.
Los que creemos en la reencarnación de sexos alternos, deberíamos, por este hecho
convencernos de una vez por todas, que siendo el alma bisexual, es justo que cada
ser humano sin tener en cuenta la vestidura actual que tenga su cuerpo, tenga los
mismos privilegios. Nuestro espíritu no tiene sexo. Solo venimos con diferente
vehículo para realizar unas experiencias determinadas.
Durante el certamen los ideales y la buena camaradería de alma con alma son
celebrados por la mayoría de los trovadores, pero después de cada canción
Tannhäuser sale con una replica aguda y apasionada defendiendo la fase sensual del amor.
Finalmente, lleno de rabia a causa de la aparente insipidez de los demás, ya que
así es como él lo ve, grita furioso “Id a ver a Venus, ella os enseñará el amor”.
Con esto Tannhäuser revela su secreto, y todos ven que ha cometido el pecado
imperdonable en su peor aspecto, ya que a comercializado con una entidad etérea
y quedan convencidos de que se ha depravado sin rendición posible. Todos se le
echan encima con las espadas para matarlo, pero interviene Elisabeth y pide para él el perdón.
En esos momentos pasan por allí los peregrinos que se dirigen a Roma, los
trovadores convienen con Tannhäuser que si va con ellos en peregrinación
a pedir perdón a la Santa Sede de su pecado y es perdonado, ellos también le perdonarán.
Cuando Elisabeth revela el dolor de su corazón al pedir por Tannhäuser, éste
comprende por fin lo enorme de su pecado, y de su depravación por lo que
se acoge ansioso para ir a Roma a pedir perdón.
Siendo como es un alma fuerte, no hace nada a medias. Su arrepentimiento es sincero.
Todo su ser está anhelando limpiarse de sus impurezas para poder aspirar al amor
más elevado y noble, despertado en su corazón por Elisabeth.
Tannhäuser marcha con los peregrinos que van cantando salmos de alabanzas,
pero él sólo pide perdón por su pecado, mientras ellos se refrescan, comen y
duermen, él se queda en la calle, en el suelo, con la nieve y el frío, cuando ellos
caminaban por las rutas llanas, él caminaba por las espinas.
Por fin llegó el día en que debía ver al Santo Padre y la esperanza nació en su
corazón. Él esperaba oír la bendición y el perdón de su pecado, pero en lugar
de eso tuvo que escuchar estas palabras fulminantes para su alma:
“Si tú te has asociado con demonios, no hay perdón para ti, ni en los cielos ni en
la tierra. Más fácil sería que floreciese este palo seco que tengo en la mano,
que a ti se te perdonasen tus pecados”.
Al oír esta sentencia se apagó la última chispa de esperanza en su corazón. Su
amor se convirtió en odio y temblando de rabia maldijo todo lo del cielo y de la
tierra, jurando que si no podía gozar del verdadero amor, volvería otra vez a la
cueva en busca de Venus. Es muy fácil perder el control e irnos a
los extremos como le pasó a Tannhäuser.
Aquí se da el Principio de Polaridad. Todo es dual, todo tiene dos polos y su par de
opuestos son de igual naturaleza, pero de diferente intensidad. Este principio
opera en el plano mental, podemos transmutar el mal en bien. Este hecho nos
permite transmutar un estado mental en otro. La transmutación es la alquimia del Maestro.
Abandonó a los peregrinos y volvió a su país completamente solo.
Entre tanto Elisabeth, oraba y pedía por el perdón de Tannhäuser. Llena de
esperanza aguarda la vuelta de los peregrinos, pero cuando finalmente
regresan y Tannhäuser no está con ellos, Elisabeth es víctima de la desesperación
y creyendo que no hay otro remedio, abandonó esta fase de la vida para
presentar su demanda personalmente ante Dios. Da su vida por amor.
Cristo nos dijo:”No hay amor más grande que el de aquel que da la vida por sus amigos”.
Llegamos a la escena final en que se acerca la procesión funeral de Elisabeth,
Tannahäuser vuelve por fin, y también aparece otro grupo de peregrinos que
cuentan que en Roma ha sucedido un gran milagro.
“El báculo del Papa había florecido”, lo que significa que a un pecador
que se le había negado el perdón en la tierra, lo había obtenido en el Cielo.
Tannhäuser siente un gran dolor en su corazón, se arrodilla
ante el cuerpo sin vida de Elisabeth y muere.
CONCLUSIONES
La obra de Tannhäuser trata del pecado imperdonable, el único pecado
que no puede ser remitido sino expiado.
El hecho actual de la humanidad es que todos servimos a Dios de una manera
imperfecta a causa de nuestra visión limitada. Aún no tenemos el conocimiento
real y verdadero de lo que se necesita, ni de cómo deberíamos emplear
la inteligencia de que estamos dotados.
Sin embargo por medio del proceso de evolución, Cristo nos conduce constantemente
hacia la luz, y gradualmente dejaremos de ser estériles espiritualmente. Y es entonces
cuando estaremos en situación de servir a Dios como quisiéramos y no
como lo estamos haciendo ahora.
Sabiendo esto hemos de tener en cuenta que donde es más fuerte la luz también las
sombras son más pronunciadas, como es el caso de los instructores que tienen
que llevar el peso de la instrucción, por lo tanto es más fácil caer en el error,
(mientras más elevado estás, es más fácil de caer), como ocurre con la
sentencia que pronunció el Papa a Tannhäuser.
En la historia de Tannhäuser, el Papa le cierra la puerta de la esperanza al penitente
porque la ley así lo requiere, pero la misericordia de Dios es más fuerte.
El Báculo del Papa florece por lo que queda demostrado que el pecado ha sido
perdonado y borrado del recuerdo impreso en el átomo-simiente. Así resulta
que una ley inferior ha sido invalidada por una ley superior.
Este es el mensaje de la historia de Tannhäuser.: La pasión es veneno. El
abuso de la generación bajo el mando de Lucifer ha sido el medio
para conducirnos hacia la cristalización.
Por la pasión, el espíritu ha sido cristalizado en un cuerpo y sólo por la castidad es
posible desencadenarlo, porque el cielo es la patria de la virginidad y únicamente
elevando el amor de su nivel puramente sexual, al superior del amor del alma,
podemos libertarnos de las ligaduras que nos atan.
Si queremos llevar adelante este ideal debemos recordar que la supresión
del deseo sexual no significa ser soltero o bien acogernos al celibato, sino que
la mente ha de cooperar y debemos voluntariamente abstenernos
de la impureza. Ley de Polaridad.
(Parece ser que esto sólo se puede llevar a cabo por medio de lo que el místico
llama “encontrar a la mujer dentro de sí mismo”. Y la mujer
“encontrar al hombre dentro de sí misma”.)
Tengo dos reflexiones de este tema:
La primera reflexión está sacada de Astrología y relacionada
con los planetas Marte, Venus y Urano.
De la palabra “Amor”, se ha abusado mucho, la emoción llamada de este
modo está teñida comúnmente de pasión y deseo que son más emociones
marcianas de Marte que venusianas de Venus.
Para Venus es mejor usar la palabra “Coalición”, la que sugiere una unión más
íntima, una mezcla de las mismas almas de dos o más personas que componen
una familia, amigos, trabajo etc. Trabajamos las energías de Venus.
Sin embargo la palabra “Altruismo” es la palabra clave de Urano
e indica aquel amor que lo abarca todo.
Es importante tener esto presente: El “Altruismo” no pide que el amor hacia
los demás sea correspondido, no hemos de esperar recibir nada a cambio.
Ni disminuye tampoco el amor hacia nuestras familias, no los podemos
abandonar, sino que hemos de querer a todos por igual.
Cuando Cristo dijo “déjalo todo y sígueme” se refería a esto, a sentir el amor
en su estado más perfecto hacia todos. Sentir el amor Altruista, sentir la energía de Urano.
Y a menos que nuestro amor genere tales emociones, de abarcar a
todos, nuestro amor, no es ni Venusiano, ni Uraniano, y por lo
tanto no nos hará progresar en el Sendero de la evolución.
La segunda reflexión es acerca de lo que nos dice Max Heindel:
Conviene recordar (nos dice) que en relación con lo aquí expuesto, la Luna
gobierna el signo de Cáncer, y que la enfermedad del cáncer, en su forma
maligna, no admite cura, no importa cuantos remedios la ciencia
pueda presentar según pasan los años.
Una investigación de las vidas de personas que sufren de esta enfermedad,
ha probado en todos los casos examinados, que estas personas habían
sido extremadamente sensuales en vidas anteriores.
Dice Max Heindel que aunque él no pueda asegurar que esto sea una ley, puesto
que no se han hecho investigaciones bastante numerosas para poder establecer
este principio. Sin embargo es significativo el que Jehová, el Espíritu Santo,
gobierne las funciones generativas por medio de la Luna.
Que la Luna a su vez gobierna a Cáncer, y que aquellos que abusan de la función
sexual de un modo marcadamente bestial, estén más tarde afligidos de la
enfermedad llamada cáncer. Y que ésta sea incurable, y pruebe así lo dicho
en la Biblia, “de que todas las cosas pueden
perdonarse menos el pecado contra el Espíritu Santo”.
Resumiendo, y para terminar esta conferencia yo diría estas cinco anotaciones
para introducirlas en nuestra vida cotidiana:
Trabajemos sobre la ley de Analogía para descubrir grandes verdades
espirituales, observando lo cotidiano.
Trabajemos la ley de Polaridad para intentar mantenernos cercanos al centro
buscando el equilibrio, y no perder el control e irnos a los extremos.
Transmutemos mentalmente el mal por el bien.
Trabajar la pasión sexual, que no sea desmesurada, ni que nos domine. Transmutando
los pensamientos negativos pasionales en pensamientos positivos de amor.
Trabajemos la ley de Causa-Efecto, intentemos ser cada día mejores en todos
nuestros actos para no ir en contra de las leyes de la Naturaleza.
Por que no hay nada que escape a la Ley.
Elevemos el Amor en nuestro interior de una forma altruista y que abarque a
todos los seres humanos, sin distinción de sexo o de raza.
DE WAGNER
La ópera de Tannhäuser nos habla de un amor incondicional y altruista
hasta el punto de dar la vida.
Este drama escrito por Wagner, trata de una antigua leyenda o mito. Todos los mitos,
fueron transmitidos a la humanidad por las Jerarquías Divinas, para nuestro progreso en la evolución.
En los tiempos antiguos el amor era brutal, (aún en algunos países existe esto) la
novia se compraba o robaba o era llevada como botín de guerra. La posesión del
cuerpo era todo lo que se deseaba, la mujer no era mucho más que un mueble y sólo
era apreciada por el hombre únicamente por el placer.
Entonces la mujer no tenia medios para hacer valer sus facultades más elevadas, por lo que
esta situación debía de cambiar, de lo contrario todo progreso humano se hubiera estancado.
Como todo lo que nace de la brutalidad o de la fuerza ha de ser de la misma condición, para
elevar la condición humana, era preciso poner a mayor altura la norma del amor.
La obra de Tannhäuser es una tentativa en este sentido.
Esta leyenda se llama también “El torneo de los trovadores”, porque los bardos o trovadores
de Europa fueron los educadores de la Edad Media.
Los trovadores eran caballeros andantes, dotados del poder de la palabra y del canto, que
viajaban de un país a otro y eran recibidos con honores y estimados en cortes y castillos.
Estos trovadores tuvieron una poderosa influencia en la formación de
los ideales que se cuestionaban por aquellos días, estos eran: de si la mujer tenía
o no derecho sobre su propio cuerpo; si tenia derecho de ser protegida contra el abuso
licencioso por parte de su marido; y si la mujer debía ser considerada como una
compañera que tenia derecho al amor del alma, o como una esclava sometida al
dictado de su amo. (era entonces este tema un problema de actualidad)
Para esto se celebraba un Torneo de Canto en el castillo de Wartburg, Alemania.
(En 1999 fue declarado patrimonio de la Humanidad. Martín Lutero se alojó allí durante
un año, y fue donde hizo la traducción del Nuevo Testamento al alemán. También fue
residencia en numerosas ocasiones de Goethe. Consta de una sala donde los trovadores
celebraban los concursos de canto que más tarde serian citados por Wagner en su obra).
Naturalmente cuando hay un cambio tan importante siempre hay dos bandos, los que
defienden lo antiguo y los que defienden lo nuevo.
Esta cuestión sigue todavía sin solución para la mayoría de la humanidad, y aunque es
algo evidente, aún no está reconocido.
Aún no somos conscientes del cambio que tenemos que hacer.
Con el tiempo y lentamente todos aprenderemos que sólo considerando a la mujer como
igual al hombre es posible pensar en un verdadero desarrollo superior de la humanidad.
Porque ha sido ampliamente demostrado que la mujer no es inferior al hombre sino que lo iguala.
Como sabemos por la Filosofía Rosacruz, bajo la ley de reencarnación el alma se
reencarna alternativamente en hombre y en mujer, por lo que, los oprimidos de una
vida, serán los opresores en la siguiente.
Uno de estos trovadores es Tannhäuser el cual representa al alma en cierto estado de
su evolución. Está enamorado y siente un gran deseo pasional por Elisabeth, por lo
que atrae a un ser etéreo de naturaleza idéntica a su pensamiento.
Nuestros pensamientos son como diapasones, despiertan eco en otros que son capaces
de responderlos, entonces este pensamiento apasionado de Tannhäuser le lleva por
consiguiente a atraer al ser etéreo de la diosa Venus.
(En este aspecto la obra de Tannhäuser es igual a “El sueño de una noche de verano” de
Shakespeare, de cómo él encuentra la montaña de Venus, cómo la encantadora diosa lo
hace entrar y lo retiene con sus encantos.)
Según Max Heindel, todo esto no es enteramente pura fantasía, hay espíritus en el aire,
en el agua y en el fuego y bajo ciertas condiciones el hombre puede entrar en contacto con ellos.
También nos dice Max Heindel que esto no se da tanto en la eléctrica atmósfera
de América, pero si se da en Europa, particularmente en el Norte, en la cual hay
extendida una capa de atmósfera mística que ha creado ciertas condiciones favorables
para que los habitantes de aquellas tierras puedan ver a estos elementales.
La diosa de la belleza, Venus, de la que habla aquí, es realmente una de las entidades
etéreas que se alimentan de los deseos bajos de la pasión en la cual se derrocha
la fuerza creadora en grandes cantidades.
Pasa el tiempo y Tannhäuser sigue con Venus, pero llega un momento que despierta
como de un sueño y siente la necesidad de volver a la Tierra, necesita
volver a sentir la tristeza y la alegría.
Esta necesidad que sentimos de querer experimentar, la podemos observar en lo
cotidiano: Cuando queremos realizar algo y lo hemos conseguido, lo dejamos de
lado, y empezamos algo nuevo... y así es como funcionamos, siempre nos acompaña esa inquietud.
Esto nos viene a explicar lo que ocurre cuando morimos y el espíritu está en
el Tercer Cielo, después de estar allí un tiempo el espíritu necesita volver a
experimentar, necesita volver a nacer para seguir con sus experiencias,
con su evolución en la Tierra, y es lo que le ocurre a Tannhäuser.
Aquí se da el Principio de Correspondencia, “como es arriba es abajo” y “como
es abajo es arriba” esto nos ayuda a razonar los secretos de la Naturaleza yendo
de lo conocido a lo desconocido, de lo cotidiano a lo espiritual. Dentro de ésta ley
o principio hay otras dos leyes la de Analogía y la de Afinidad. El hombre es
considerado un Microcosmos construido a imagen del Universo o
Macrocosmos. Existiendo entre ambos una analogía y correspondencia absoluta.
Esta Ley o Principio es la llave para aprender grandes verdades.
Hay una frase en el Concepto Rosacruz de Max Heindel que dice: “El propósito
de la vida no es la felicidad sino la experiencia”. La tristeza y el dolor son
nuestros maestros más benévolos, mientras que las alegrías de la vida no son sino cosas fugaces.
Cuando Tannhäuser sale de la cueva de Venus, uno de los primeros
sonidos que le saludó fue el canto de un coro de peregrinos que se dirigían a
Roma para obtener el perdón de sus pecados y este canto le hizo sentir el primer
sentimiento de dolor por el pecado que había cometido. Entonces se arrodilló pidiendo perdón
En su camino se encuentra a un grupo de trovadores que están paseando por el
bosque, estos trovadores son amigos suyos y están sorprendidos por no haberle
visto en mucho tiempo y le preguntan donde ha estado.
Tannhäuser sabiendo que hay una aversión general por las personas que se ponen
en contacto con los elementales inferiores de la naturaleza, oculta los detalles de su vida.
Hablando con sus amigos, se entera que habrá un torneo donde se cantará
sobre el amor, y el premio para el vencedor será la mano de Elisabeth, la hija
del señor del Castillo, a la cual Tannhäuser ama apasionadamente .
Los trovadores intentan persuadirle para que les acompañe a Wartburg, pero
como fue el amor apasionado de Elisabeth lo que le separó de allí,
siente que no se atreverá a acercarse a ella.
Entonces el trovador Wolfram le dice, que Elisabeth le ama, y que desde que él
desapareció ella no volvió a presenciar ningún torneo de canto.
En Wolfram vemos un amor puro sin egoísmo, intenta conseguir la felicidad de
Elisabeth llevando a Tannhäuser a su lado, a pesar del amor que siente por
ella y del profundo dolor que siente su corazón.
Siempre que obramos en contra de las leyes de la Naturaleza, cosechamos penas,
Tannhäuser por este pecado o transgresión cosecha las tristezas
que anhelaba en la cueva de Venus.
Aquí se da el principio de Causación. Conocido como la Ley de Causa-Efecto: Toda
causa tiene un efecto, y todo efecto tiene su causa, no hay nada que escape a
la ley. A esta ley también se la llama la Ley del Karma.
En la Edad Media tanto los caballeros como los trovadores tenían una misión:
Era deber de los caballeros ir a la guerra y defender con la espada a todos
los que necesitaban su ayuda y protección.
Siempre y cuando un caballero seguía el código de honor que era el de defender
a los más débiles, siendo leal con amigos y enemigos, él, de esta forma aprendía las
lecciones del valor físico y las lecciones del valor moral, las cuales son tan
necesarias para el desarrollo del alma.
Todos los que entran en el sendero espiritual se han de sentir como caballeros,
y trabajar sobre el cuerpo físico y el moral.
La misión de los trovadores era inculcar estos valores morales, en la humanidad de
aquel momento. Según Max Heindel, nos dice que, muchos de los trovadores de la
Edad Media eran Iniciados o incluso Hermanos Legos, por esta razón muchas
de sus palabras eran perlas de sabiduría. Eran considerados como instructores,
como hombres sabios y eran amigos de la aristocracia verdadera.
Elisabeth ha enamorado a dos trovadores, Wolfram y Tannhäuser .
Tannhäuser es un alma noble a pesar de sus faltas, y realmente todos somos
Tannhäuser antes de convertirnos en Wolfram.
En los cantos de Wolfram se expone el amor del alma por el alma, y en el canto
de Tannhäuser se expone el amor sensual.
En uno el amor es dar, es altruista. Y en el otro el amor es recibir, es posesión.
El amor de Wolfram, expone el nuevo y más hermoso amor que tiene que subsistir e
imponerse al amor antiguo. Hasta hoy en día, desgraciadamente la antigua
idea subsiste, es decir, la posesión.
Los que creemos en la reencarnación de sexos alternos, deberíamos, por este hecho
convencernos de una vez por todas, que siendo el alma bisexual, es justo que cada
ser humano sin tener en cuenta la vestidura actual que tenga su cuerpo, tenga los
mismos privilegios. Nuestro espíritu no tiene sexo. Solo venimos con diferente
vehículo para realizar unas experiencias determinadas.
Durante el certamen los ideales y la buena camaradería de alma con alma son
celebrados por la mayoría de los trovadores, pero después de cada canción
Tannhäuser sale con una replica aguda y apasionada defendiendo la fase sensual del amor.
Finalmente, lleno de rabia a causa de la aparente insipidez de los demás, ya que
así es como él lo ve, grita furioso “Id a ver a Venus, ella os enseñará el amor”.
Con esto Tannhäuser revela su secreto, y todos ven que ha cometido el pecado
imperdonable en su peor aspecto, ya que a comercializado con una entidad etérea
y quedan convencidos de que se ha depravado sin rendición posible. Todos se le
echan encima con las espadas para matarlo, pero interviene Elisabeth y pide para él el perdón.
En esos momentos pasan por allí los peregrinos que se dirigen a Roma, los
trovadores convienen con Tannhäuser que si va con ellos en peregrinación
a pedir perdón a la Santa Sede de su pecado y es perdonado, ellos también le perdonarán.
Cuando Elisabeth revela el dolor de su corazón al pedir por Tannhäuser, éste
comprende por fin lo enorme de su pecado, y de su depravación por lo que
se acoge ansioso para ir a Roma a pedir perdón.
Siendo como es un alma fuerte, no hace nada a medias. Su arrepentimiento es sincero.
Todo su ser está anhelando limpiarse de sus impurezas para poder aspirar al amor
más elevado y noble, despertado en su corazón por Elisabeth.
Tannhäuser marcha con los peregrinos que van cantando salmos de alabanzas,
pero él sólo pide perdón por su pecado, mientras ellos se refrescan, comen y
duermen, él se queda en la calle, en el suelo, con la nieve y el frío, cuando ellos
caminaban por las rutas llanas, él caminaba por las espinas.
Por fin llegó el día en que debía ver al Santo Padre y la esperanza nació en su
corazón. Él esperaba oír la bendición y el perdón de su pecado, pero en lugar
de eso tuvo que escuchar estas palabras fulminantes para su alma:
“Si tú te has asociado con demonios, no hay perdón para ti, ni en los cielos ni en
la tierra. Más fácil sería que floreciese este palo seco que tengo en la mano,
que a ti se te perdonasen tus pecados”.
Al oír esta sentencia se apagó la última chispa de esperanza en su corazón. Su
amor se convirtió en odio y temblando de rabia maldijo todo lo del cielo y de la
tierra, jurando que si no podía gozar del verdadero amor, volvería otra vez a la
cueva en busca de Venus. Es muy fácil perder el control e irnos a
los extremos como le pasó a Tannhäuser.
Aquí se da el Principio de Polaridad. Todo es dual, todo tiene dos polos y su par de
opuestos son de igual naturaleza, pero de diferente intensidad. Este principio
opera en el plano mental, podemos transmutar el mal en bien. Este hecho nos
permite transmutar un estado mental en otro. La transmutación es la alquimia del Maestro.
Abandonó a los peregrinos y volvió a su país completamente solo.
Entre tanto Elisabeth, oraba y pedía por el perdón de Tannhäuser. Llena de
esperanza aguarda la vuelta de los peregrinos, pero cuando finalmente
regresan y Tannhäuser no está con ellos, Elisabeth es víctima de la desesperación
y creyendo que no hay otro remedio, abandonó esta fase de la vida para
presentar su demanda personalmente ante Dios. Da su vida por amor.
Cristo nos dijo:”No hay amor más grande que el de aquel que da la vida por sus amigos”.
Llegamos a la escena final en que se acerca la procesión funeral de Elisabeth,
Tannahäuser vuelve por fin, y también aparece otro grupo de peregrinos que
cuentan que en Roma ha sucedido un gran milagro.
“El báculo del Papa había florecido”, lo que significa que a un pecador
que se le había negado el perdón en la tierra, lo había obtenido en el Cielo.
Tannhäuser siente un gran dolor en su corazón, se arrodilla
ante el cuerpo sin vida de Elisabeth y muere.
CONCLUSIONES
La obra de Tannhäuser trata del pecado imperdonable, el único pecado
que no puede ser remitido sino expiado.
El hecho actual de la humanidad es que todos servimos a Dios de una manera
imperfecta a causa de nuestra visión limitada. Aún no tenemos el conocimiento
real y verdadero de lo que se necesita, ni de cómo deberíamos emplear
la inteligencia de que estamos dotados.
Sin embargo por medio del proceso de evolución, Cristo nos conduce constantemente
hacia la luz, y gradualmente dejaremos de ser estériles espiritualmente. Y es entonces
cuando estaremos en situación de servir a Dios como quisiéramos y no
como lo estamos haciendo ahora.
Sabiendo esto hemos de tener en cuenta que donde es más fuerte la luz también las
sombras son más pronunciadas, como es el caso de los instructores que tienen
que llevar el peso de la instrucción, por lo tanto es más fácil caer en el error,
(mientras más elevado estás, es más fácil de caer), como ocurre con la
sentencia que pronunció el Papa a Tannhäuser.
En la historia de Tannhäuser, el Papa le cierra la puerta de la esperanza al penitente
porque la ley así lo requiere, pero la misericordia de Dios es más fuerte.
El Báculo del Papa florece por lo que queda demostrado que el pecado ha sido
perdonado y borrado del recuerdo impreso en el átomo-simiente. Así resulta
que una ley inferior ha sido invalidada por una ley superior.
Este es el mensaje de la historia de Tannhäuser.: La pasión es veneno. El
abuso de la generación bajo el mando de Lucifer ha sido el medio
para conducirnos hacia la cristalización.
Por la pasión, el espíritu ha sido cristalizado en un cuerpo y sólo por la castidad es
posible desencadenarlo, porque el cielo es la patria de la virginidad y únicamente
elevando el amor de su nivel puramente sexual, al superior del amor del alma,
podemos libertarnos de las ligaduras que nos atan.
Si queremos llevar adelante este ideal debemos recordar que la supresión
del deseo sexual no significa ser soltero o bien acogernos al celibato, sino que
la mente ha de cooperar y debemos voluntariamente abstenernos
de la impureza. Ley de Polaridad.
(Parece ser que esto sólo se puede llevar a cabo por medio de lo que el místico
llama “encontrar a la mujer dentro de sí mismo”. Y la mujer
“encontrar al hombre dentro de sí misma”.)
Tengo dos reflexiones de este tema:
La primera reflexión está sacada de Astrología y relacionada
con los planetas Marte, Venus y Urano.
De la palabra “Amor”, se ha abusado mucho, la emoción llamada de este
modo está teñida comúnmente de pasión y deseo que son más emociones
marcianas de Marte que venusianas de Venus.
Para Venus es mejor usar la palabra “Coalición”, la que sugiere una unión más
íntima, una mezcla de las mismas almas de dos o más personas que componen
una familia, amigos, trabajo etc. Trabajamos las energías de Venus.
Sin embargo la palabra “Altruismo” es la palabra clave de Urano
e indica aquel amor que lo abarca todo.
Es importante tener esto presente: El “Altruismo” no pide que el amor hacia
los demás sea correspondido, no hemos de esperar recibir nada a cambio.
Ni disminuye tampoco el amor hacia nuestras familias, no los podemos
abandonar, sino que hemos de querer a todos por igual.
Cuando Cristo dijo “déjalo todo y sígueme” se refería a esto, a sentir el amor
en su estado más perfecto hacia todos. Sentir el amor Altruista, sentir la energía de Urano.
Y a menos que nuestro amor genere tales emociones, de abarcar a
todos, nuestro amor, no es ni Venusiano, ni Uraniano, y por lo
tanto no nos hará progresar en el Sendero de la evolución.
La segunda reflexión es acerca de lo que nos dice Max Heindel:
Conviene recordar (nos dice) que en relación con lo aquí expuesto, la Luna
gobierna el signo de Cáncer, y que la enfermedad del cáncer, en su forma
maligna, no admite cura, no importa cuantos remedios la ciencia
pueda presentar según pasan los años.
Una investigación de las vidas de personas que sufren de esta enfermedad,
ha probado en todos los casos examinados, que estas personas habían
sido extremadamente sensuales en vidas anteriores.
Dice Max Heindel que aunque él no pueda asegurar que esto sea una ley, puesto
que no se han hecho investigaciones bastante numerosas para poder establecer
este principio. Sin embargo es significativo el que Jehová, el Espíritu Santo,
gobierne las funciones generativas por medio de la Luna.
Que la Luna a su vez gobierna a Cáncer, y que aquellos que abusan de la función
sexual de un modo marcadamente bestial, estén más tarde afligidos de la
enfermedad llamada cáncer. Y que ésta sea incurable, y pruebe así lo dicho
en la Biblia, “de que todas las cosas pueden
perdonarse menos el pecado contra el Espíritu Santo”.
Resumiendo, y para terminar esta conferencia yo diría estas cinco anotaciones
para introducirlas en nuestra vida cotidiana:
Trabajemos sobre la ley de Analogía para descubrir grandes verdades
espirituales, observando lo cotidiano.
Trabajemos la ley de Polaridad para intentar mantenernos cercanos al centro
buscando el equilibrio, y no perder el control e irnos a los extremos.
Transmutemos mentalmente el mal por el bien.
Trabajar la pasión sexual, que no sea desmesurada, ni que nos domine. Transmutando
los pensamientos negativos pasionales en pensamientos positivos de amor.
Trabajemos la ley de Causa-Efecto, intentemos ser cada día mejores en todos
nuestros actos para no ir en contra de las leyes de la Naturaleza.
Por que no hay nada que escape a la Ley.
Elevemos el Amor en nuestro interior de una forma altruista y que abarque a
todos los seres humanos, sin distinción de sexo o de raza.