La Tomografía de Hormigón Armado (THA) es una técnica creada por un argentino, que permite realizar un diagnóstico de estructuras inaccesibles de edificios considerados "enfermos", y ya se aplicó a más de mil construcciones en Argentina y en el resto del mundo.
Esta técnica de diagnóstico por imágenes, similar a la que se utiliza en medicina, fue creada por el doctor en física Mario Mariscotti, y permite analizar el interior de las estructuras sin necesidad de romper, picar o remover revestimientos.
La tomografía puede utilizarse para determinar la posición y el tamaño de armaduras y estribos, inspeccionar el hormigón pre y post-tensado, detectar corrosiones en armaduras, localizar cañerías y observar fisuras y otros defectos en la homogeneidad del concreto.
Esta tecnología, que no es cara según Mariscotti, podría servir como método de control y prevención, evitando así accidentes fatales.
Mariscotti explicó que la THA "utiliza rayos gamma, un tipo de radiación poderosa, capaz de atravesar sustancias muy densas, como lo es el propio hormigón armado".
El método de trabajo consiste en colocar una fuente blindada emisora de rayos gamma de un lado de la estructura y del lado opuesto, una placa radiográfica sensible, recubierta de plomo para evitar que se escape la radiación.
Al irradiar la estructura, el haz de rayos gamma atraviesa el hormigón y, como los hierros que contiene absorben más radiación que el concreto, obstruyen su trayectoria imprimiendo sombras de distintas intensidades en la placa.
Una vez realizada la placa, se realiza la digitalización y se procesan los datos a través de un complejo software, diseñado también por el equipo de Mariscotti.
Ese programa reconoce las distintas variaciones lumínicas y les asigna números, que luego son reinterpretados y convertidos en una imagen tridimensional.
De esta manera, se obtiene una imagen con calidad fotográfica que permite la reconstrucción exacta del interior de la estructura inspeccionada con un mínimo margen de error.
Con este sistema se estudiaron en Argentina y en otros lugares del mundo más de mil piezas estructurales en edificios de departamentos, oficinas públicas, fábricas, escuelas, puentes, tesoros bancarios, centros comerciales y usinas.
También se analizaron monumentos históricos, como los "ornamentos y otros elementos arquitectónicos de la Basílica de Luján y el estudio llevado a cabo en la æCapilla DomésticaÆ, en la Manzana Jesuítica de la Ciudad de Córdoba", informó Mariscotti.
El experto también recordó los estudios realizados en los Tribunales de Lomas de Zamora, en el Banco Nación de Mar del Plata y en un edificio de departamento de Gran Buenos Aires".
El edificio del Banco Nación en Mar del Plata, que es de la década del 40, posee una escalera de mármol muy especial que tiene varios tramos y un descanso suspendido en el aire.
En una oportunidad, "la escalera se sobrecargó de gente y empezó a vibrar y en este caso la THA sirvió para analizar las armaduras en el interior de esta escalera y determinar con exactitud qué se podía hacer al respecto.
Mariscotti recordó una tomografía realizada el año pasado a un edificio de departamentosde la provincia de Buenos Aires en el que se derrumbaron tres balcones en forma espontánea, lo que generó muchas dudas sobre la estructura del edificio.
En este caso, "la THA permitió verificar todos los puntos clave de la estructura y resultó que no estaba bien hecha y en este caso quedó demostrada la importancia de esa técnica, porque no existe otra para conocer cómo están colocadas las armaduras", explicó.