InicioInfoLa autopsia de Einstein.

El robo del cerebro de Einstein.



Ya de por si Einstein fue un mito en vida y luego de su muerte su cerebro siguió dando de que hablar, mitificando a un más a uno de los hombres más brillante del siglo XX, hasta que el mito fue desvelado...

Esta es la historia de lo sucedido con el cerebro de Einstein luego de su muerte, es una recolección de información de los hechos y de como se escribió un libro al respecto, incluye documentales excelentes e imperdibles, cortos que no te ocuparan mucho tiempo y que resumen mucho la información que recolecte.



"...Usted no puede, no debe dejar de verlo..."









EL PATÓLOGO THOMAS HARVEY EXTRAJO EL CEREBRO.
EL DESARROLLO DE LA VERDAD


Se mantiene el debate sobre los hallazgos morfológicos en relación con la genialidad

Pocos cerebros han contribuido tanto a configurar nuestra visión actual del mundo y el universo como el de Albert Einstein. En 2005 se celebró el Año Mundial de la Física, en conmemoración del centenario del annus mirabilis de Einstein, 1905. A lo largo de ese año Einstein publicó cinco trabajos que revolucionaron la ciencia del momento y crearon las bases de la Física actual. Uno de esos artículos, publicados en Annalen der Physik, enunciaba la Teoría Especial de la Relatividad, y en otro se describía el efecto fotoeléctrico, por el que su autor recibiría el Premio Nobel de Física de 1921. Pero entonces, en 1905, Einstein tenía 26 años, y tendría que esperar otros cuatro para poder conseguir su primer trabajo académico en la Universidad de Berna.



VALOR ‘POST MORTEM’


Si la figura de Albert Einstein ante mortem se ha convertido, tan merecidamente, en el paradigma del genio contemporáneo, su cerebro post mortem, en cambio, ha pasado a ocupar un extraño lugar en la cultura popular. La sombra del genio se proyectó sobre su propio tejido cerebral y condicionó el destino personal y profesional de la persona que lo extrajo de su cadáver, el patólogo Thomas Stolz Harvey.

En 1933, tras recibir claras amenazas de los nazis como respuesta a sus escritos y declaraciones antibelicistas, Einstein abandonó Berlín para instalarse en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en Estados Unidos. Después de haber recorrido el mundo durante años, invitado en todas partes, incluido nuestro país, como profeta de la nueva Física (en 1916 enunció la Teoría General de la Relatividad), pasó los últimos 20 años de su vida trabajando tranquilamente en líneas -como la Teoría del Campo Unificado- ya alejadas de la Física que él había contribuido a fundar, como la Mecánica Cuántica y la Mecánica Estadística.





A los 76 años, en abril de 1955, Albert Einstein murió en el hospital de Princeton como consecuencia de la rotura de un aneurisma de aorta del que no había querido operarse. Se solicitó la autopsia, que fue realizada por T. S. Harvey, patólogo del hospital. Se había acordado inicialmente que la autopsia sería realizada por Harry Zimmermann, neuroanatomista conocido de Einstein, y antiguo profesor de Harvey en la Universidad de Yale. Zimmermann llamó a Harvey desde Nueva York para decirle que le resultaba imposible ir a Princeton.



No está claro si el propio Einstein había decidido y autorizado el destino de su cerebro, ni qué había acordado Harvey con Zimmermann. Lo que ocurrió es que Harvey, además de hacer la autopsia completa de Einstein, extrajo su cerebro y lo conservó. Muchos años después se comprobó que lo había procesado cuidadosamente con el fin de hacer un estudio exhaustivo. Pero entonces, Zimmermann reclamó públicamente el cerebro para estudiarlo, y Harvey respondió en una rueda de prensa que él mismo se ocuparía de que el cerebro fuera estudiado adecuadamente. El hijo de Einstein, Hans Albert, dijo entonces que:

No se le había informado de la extracción del cerebro, y que ésta no había sido autorizada por la familia.


Por su parte, el Hospital de Princeton prohibió la salida del cerebro del centro. Como consecuencia del conflicto legal y periodístico, Harvey perdió su trabajo en el hospital unos años más tarde, si bien al abandonar el hospital tuvo buen cuidado de llevarse consigo su tesoro, el cerebro de Einstein.

Harvey no volvió a trabajar como patólogo, y pronto también dejó de trabajar como médico. Durante décadas no se supo nada de él ni del cerebro, aunque de vez en cuando el asunto volvía a aparecer en la prensa y acabó convirtiéndose en una especie de leyenda popular. En 1978, Steven Levy, un periodista del New Jersey Monthly, consiguió localizar a Harvey en Kansas, y publicó que tenía el cerebro de Einstein en la cocina, guardado en una caja de sidra. Unos años después, un grupo norteamericano de heavy metal haría una canción titulada ‘Robando el cerebro de Einstein’.

El artículo científico sobre el cerebro de Einstein que Harvey había prometido en su rueda de prensa de 1955 se publicó 30 años después. Otros dos artículos se publicarían más tarde, en 1996 y 1999. Durante esas tres décadas Harvey viajó por todo el país, obteniendo y perdiendo trabajos, sin dejar de buscar quién podría estar interesado en buscar el cerebro de Einstein. En un congreso de Neurociencias, incluso, un grupo de prestigiosos científicos le había exigido que les entregara el cerebro, pero él desconfió, se negó, y siguió buscando, como si fuera incapaz de separarse del cerebro y de renunciar a una tarea que se había impuesto como un destino vital.En el artículo de 1985, publicado en la revista Experimental Neurology, se estudió la proporción entre neuronas y células gliales en dos regiones del cerebro de Einstein, comparándolas con las de otros 11 cerebros que no presentaban cambios patológicos. Una de esas regiones, el lóbulo parietal izquierdo del cerebro de Einstein, contenía un número relativamente menor de neuronas que el grupo de comparación.

Los autores, entre los que se encontraba Harvey, intentaron explicar las excepcionales capacidades intelectuales de Einstein por un aumento relativo de las células gliales como células cooperantes en la actividad neuronal, sin tener en cuenta la notable diferencia de edad entre el cerebro de Einstein (76 años al fallecer) y el grupo de comparación (media de 64 años). El incremento de células gliales en el cerebro (que denominamos gliosis) es un rasgo acompañante del envejecimiento cerebral.


RESULTADOS CONTRARIOS


Seis años después, en 1996, apareció un nuevo artículo en la revista Neuroscience Letters. En esta ocasión el análisis se centró en una región del lóbulo frontal, y el resultado fue en cierto modo contrario al anterior. El cerebro de Einstein contenía en esta región un mayor número de neuronas, en comparación con otros cinco cerebros, aunque la corteza cerebral era más delgada. En consecuencia, se intentó explicar la singularidad de Einstein a través de este aparente incremento de neuronas, si bien de nuevo la media de edad del grupo de comparación (68 años) era claramente inferior.

El estudio comparativo más completo del cerebro de Einstein se publicó en Lancet en 1999. Las excelentes fotografías macroscópicas que Harvey obtuvo originalmente antes de descomponer el cerebro de Einstein en cientos de pequeños bloques de tejido sirvieron, 44 años después, para realizar un estudio comparado macroscópico con un pequeño grupo de cerebros de edad conocida (una vez más, con 68 años de media), y con un extenso grupo (91) de cerebros de edad desconocida. Los autores concluyeron que el cerebro de Einstein era único en cuanto a la morfología de sus lóbulos parietales.

El cerebro de la mayoría de las personas muestra unos lóbulos parietales (izquierdo y derecho) asimétricos, mientras que el cerebro de Einstein era simétrico, y presentaba una expansión de ambos lóbulos en sus regiones inferiores, especialmente del izquierdo.

Puestos uno al lado del otro, el cerebro de Albert Einstein y el cerebro de un idiota no son tan diferentes. La fotografía de la izquierda, tomada en el año 1955, muestra el cerebro diseccionado del científico. La ilustración de la derecha, publicada en el Journal of Mental Science entre 1870 y 1890, aparecía en la publicación original como “el cerebro de alguien descrito como un idiota”. Desde hace décadas, los científicos se afanan en buscar las diferencias entre estos dos tipos de cerebros.



Y con el de Homero Simpson en una Tomografía.


Estas regiones se han relacionado funcionalmente con el conocimiento visuoespacial y con el pensamiento matemático, y de nuevo los autores relacionan estos hallazgos morfológicos con las singulares capacidades intelectuales de Einstein. También este artículo fue objeto de crítica por otros autores, que consideraban que la morfología del cerebro de Einstein no era tan única y excepcional como se había presentado.


MITOS Y TRABAS


Son muchos los personajes históricos de los que se ha conservado el cerebro tras su muerte, pero en ninguno el órgano conservado se ha identificado tanto ni tan simbólicamente con el propio personaje vivo. Sin embargo, la historia post mortem del cerebro posiblemente más famoso del siglo XX, un cerebro sano, por lo demás, pone de manifiesto los mitos y las dificultades relacionados con la obtención y el estudio de cerebros de autopsia, sanos y enfermos.

Si consideramos cuestiones tan importantes en la obtención de cerebros para investigación como la exigencia de que el órgano haya sido donado en vida por el sujeto o por sus familiares, o la de la propiedad del tejido donado, o la necesidad de estudiar, no casos únicos, sino series de casos comparables, el ejemplo o contraejemplo del patólogo Harvey se nos presenta en toda su ambigüedad y candidez.

Extrajo el cerebro al menos sin saber si estaba autorizado a hacerlo, y lo mantuvo secuestrado durante décadas pensando que era responsabilidad suya conseguir que lo estudiaran los mejores neurocientíficos. Todo ello sin saber que habría necesitado unos cuantos ‘Einsteins’ para poder estudiar adecuadamente el cerebro de un Einstein.





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Fragmento principal del Documental de la National Geographic:
"El cerebro de Einstein" 1
Incluye:
- Como fue conservado el cerebro.
- La búsqueda del cerebro.
- Breve explicación de su teoría de la relatividad y como es un hecho en la fisiología humana.
- Entrevista al autor del Libro.





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Fragmento principal del Documental de la National Geographic:
"El cerebro de Einstein" 2
Explica:
- La organización de sus neuronas, el aumento de células gliales.
- Los experimentos que le hicieron en vida.





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DOCUMENTAL DE LA BBC QUE REGISTRÓ EL VIAJE DE SUGIMOTO EN BUSQUEDA DEL CEREBRO DE EINSTEIN DESDE JAPON.
Está en Ingles pero las imágenes son imperdibles, se los recomiendo.
Einstein Brain Part 1



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Aquí cuando un oficial del aeropuerto le pregunta el propósito de la visita a USA y Sugimoto contesta "... Estoy buscando el cerebro de Einstein..."

Einstein Brain Part 2



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Einstein Brain Part 3



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Einstein Brain Part 4



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Einstein Brain Part 5



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Einstein Brain Part 6



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Informe Completo de la CBS sobre los secretos del Cerebro de Einstein. Con una entrevista a Thomas Harvey patólogo de la autopsia.



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FUENTES:


http://cerebrodarwin.blogspot.com/2008/06/estudiando-el-cerebro-de-personajes.html

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