Lechería forma parte importante de la ruta de los migrantes centroamericanos que cruzan por tren hacia la Unión Americana toda vez que es justo en este punto donde se unen dos rutas ferroviarias de gran importancia
En los próximos días llegarán a Lechería, municipio de Tultitlán, una caravana de 33 madres de origen hondureño, salvadoreño y guatemalteco que buscan a sus hijos e hijas extraviadas a lo largo del viaje en tren rumbo a Estados Unidos.
Así lo confirmó el sacerdote Hugo Raudel Montoya, responsable del centro de atención a migrantes San Juan Diego.
La colonia Lechería en el municipio de Tultitlán, estado de México, forma parte importante de la ruta de los migrantes centroamericanos que cruzan por tren hacia la Unión Americana toda vez que es justo en este punto donde se unen dos rutas ferroviarias de gran importancia.
La primera es la que viene de Chiapas y la segunda de Tabasco, ambas al sur de la República Mexicana. De Lechería parte a la vez dos rutas de trenes que van ya sea a Nuevo Laredo o Reynosa, ambas en el estado de Tamaulipas.
Por lo que Tultitlán es considerada, al menos desde la década del 40, en el paso obligado para los migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala, e incluso los estados sureños de México que tiene la intención de llegar a Estados Unidos.
Sin embargo también en una de las zonas más peligrosas pues en los últimos dos meses han sido asesinados tres extranjeros en la zona, uno de ellos apedreado de nombre Julio Fernando, por lo que no se puede descartar el odio en estos crímenes.
La caravana tiene como frase: “Sigo tu huella con la esperanza de encontrarte”.
El padre Raudel Montoya comentó informó que hasta el momento los familiares de los centroamericanos muertos en Lechería, Julio Fernando Cardona, María Marisol Ortiz y Carlos Humberto Díaz Escobar, no han sido reclamados por nadie.
“Quizá en esta caravana venga alguno de sus familiares”, señaló el clérigo.
Aún no se sabe con precisión el día en que las 33 madres de migrantes desparecidos llegarán a Tultitlán, pues la idea es que lleguen a San Fernando, donde fueron asesinados 72 migrantes.