La Policía de Miami está "preocupada" por otro ataque caníbal
En este segundo caso, un sospechoso amenazó con "comerse" a dos policías e intentó morder a uno. Sospechan que en ambas oportunidades los atacantes actuaron bajo el efecto de una nueva droga.
"Séptimo cielo", la droga de los caníbales
Escenas aterradoras se han vivido los últimos días en Miami. La capital del sol está siendo testigo de lo que pareciera una suerte de película de Hannibal Lecter, el célebre personaje de ficción inventado por el novelista Thomas Harris y los zombis que los medios y el colectivo han puesto de moda.
El imaginario ha estado rodeado de estos fenómenos que según las últimas estadísticas se ha invertido aproximadamente 50.000 mil millones de dólares en la industria de los zombies.
En el mundo se han hecho miles de sagas sobre sectas macabras o monstruos devoradores, todo muy famoso producto de esa extraña fascinación por lo morboso, pero nada parecido a esta cruel y terrible realidad vivida la tarde del sábado 26 de mayo.
Los medios de Comunicación social se han hecho eco de los hechos que narran como hombres y mujeres han reaccionado de forma extraña ante la posibilidad de ser arrestados al infringir las reglas y leyes del Estado.
Un denominador común gruñen como fieras al verse atrapados. Asi como un animal que al no poder defenderse, muestra sus dientes y emite un sonido gutural que simula a una fiera.
Las declaraciones de los policías que se han enfrentado a los hechos hablan de que los victimarios amenazaron con devorarlos después de ser arrestados
Según el informe de arresto, Brandon De León, de 21 años, "gruñó a los agentes como un perro rabioso" y trató de morder la mano de uno de ellos. Justo antes, había dado violentos cabezazos contra el vidrio de un carro policial. Posteriormente fue transferido a una celda en el Departamento de Policía de North Miami Beach, a pocas cuadras de distancia.
La policía dice que De León estaba bajo el efecto de Cloud 9, una droga sintética.
De León entró al Boston Market con otros tres desamparados el sábado a las 5:02 p.m. y empezó a gritar obscenidades. Mientras los clientes lo miraban, buscó con la vista a dos agentes de policía que estaban comiendo allí y los insultó. Entonces gritó a uno de los hombres con los que había entrado: "Vamos a pelear".
Los agentes, Aldo Alfonso y Juan Ruiz, sacaron a De León del restaurante y lo inmovilizaron en el suelo. En un informe del incidente, Alfonso dijo que De León "tensó su cuerpo y apretó los puños", resistiéndose al arresto.
Pero lo que sucedió a continuación, según las autoridades, fue "extraño".
Dentro del carro policial, De León empezó a "golpear con la cabeza" repetidamente en el vidrio divisorio mientras gritaba: "Me los voy a comer".
Debido a que De León se había lastimado golpeándose la cabeza contra el vidrio, Ruiz le tomó la presión sanguínea en la estación. Fue entonces que "él empezó a gruñir y a abrir y cerrar la boca, chasqueando los dientes como lo hubiera hecho un animal", según el informe del arresto.
De León fue inmovilizado de nuevo en el suelo y luego encerrado en una celda. Allí empezó a ladrar y a gruñir y a "golpearse la cabeza con la pared de la celda repetidas veces". Alarmados, los agentes entraron a la celda y trataron de ponerle grilletes, pero De León trató de "arrancarle la mano al agente a mordidas", según el informe.
De León continuó escupiendo, insultando y gruñendo, de modo que los agentes le pusieron un bozal antes de llevarlo al Hospital Aventura para tratamiento y análisis de drogas.
Había ingerido ron y la bebida estimulante FourLoko, cuya puesta en el mercado ha sido criticada por su potente combinación de alcohol, cafeína, y guaraná.
El hecho ocurre una semana después de que Rudy Eugene devorara el rostro de un desamparado, Ronald Poppo, en el puente del viaducto MacArthur. Eugene fue abatido por la policía y Poppo permanece grave en el Hospital Jackson Memorial. Todavía no se ha dado a conocer el informe toxicológico de Eugene.
El domingo, el día después del arresto de De León, la Policía de North Miami Beach llevó a cabo una operación de registro entre los mendigos, y encontró a un sospechoso con un paquete de Cloud 9.
Por otra parte, el martes, los miembros de la Comisión del Condado Miami-Dade aprobó de manera preliminar la prohibición de marihuana sintética, un producto similar al incienso cuya venta a menores es ilegal.
Un caníbal con dos novias... derechos para Hollywood
A la muerte de Rudy Eugene, le sobreviven dos novias, las cuales se erigen como las compañeras de vida del caníbal que desfiguro a Popoo hace dos semanas. Yovonka Bryant , junto a su abogada se autodenomino, como la novia de este hombre a quien califico de religioso y creyente.
"Me sentía protegida por él", dijo Yovonka Bryant, una mujer fina y elegante, quien ofreció una conferencia de prensa en un hotel de Miami (Florida, sureste de EEUU) con el fin de ofrecer detalles sobre la personalidad de quien fuera su novio en los últimos cuatro meses.
"Rudy nunca tomaba alcohol o usaba drogas alrededor mío. Solo lo vi fumar marihuana una vez", dijo Bryant, de 27 años, al lado de la abogada de casos célebres en Estados Unidos, Gloria Allred.
La joven no aclaró la razón por la cual solicitó los servicios de la abogada -célebre y de celebridades-, cuando no está implicada judicialmente en el terrible crimen de su novio.
"Mi objetivo al hacer esto es dar algunas luces sobre quién era él y mi familia", dijo la joven, tras aclarar: "No hay excusas a sus acciones ni intentos de justificaciones".
"Rudy y yo nunca hablamos de canibalismo o vudú", dijo Bryant al hacer referencia a informaciones que han aparecido en la prensa a raíz del origen haitiano de Eugene.
La novia del atacante contó que leían la Biblia a diario, que solían mirar en la televisión un popular programa religioso y que cree que su pareja cometió el ataque bajo los efectos de alguna droga que él mismo desconocía.
Séptimo cielo
Según las agencias de noticias, la policía ha realizado una cantidad de detenciones, donde se detecta el consumo de una extraña droga denominada Séptimo Cielo, de características sintética y conocida también como «sales de baño», la cual es mezclada con alcohol, canabis y medicamentos.
La policía considera que Rudy Eugene, de 31 años, podría haber sido drogado con el «séptimo cielo», descrito como una sustancia «adictiva y peligrosa» que provoca un aumento de la temperatura corporal y quienes la consumen se convierten en personas muy agresivas.
La novia de Eugene, Yvonka Bryant, aseguró ayer que nunca hablaron de canibalismo, ni de vudú, y cree que es «muy probable» que una droga que se le «suministró sin su consentimiento» lo condujera a perpetrar el ataque.
Un informe de la policía señala que cuando un agente llegó a la escena y trató de detener a Eugene, éste le gruñó y continuó con el ataque al indigente que yacía en el suelo, también desnudo.
El policía tuvo que recurrir a su arma de reglamento y al dispararle la primera vez, el individuo siguió devorando el rostro de la víctima y luego falleció tras varios impactos
En este segundo caso, un sospechoso amenazó con "comerse" a dos policías e intentó morder a uno. Sospechan que en ambas oportunidades los atacantes actuaron bajo el efecto de una nueva droga.
"Séptimo cielo", la droga de los caníbales
Escenas aterradoras se han vivido los últimos días en Miami. La capital del sol está siendo testigo de lo que pareciera una suerte de película de Hannibal Lecter, el célebre personaje de ficción inventado por el novelista Thomas Harris y los zombis que los medios y el colectivo han puesto de moda.
El imaginario ha estado rodeado de estos fenómenos que según las últimas estadísticas se ha invertido aproximadamente 50.000 mil millones de dólares en la industria de los zombies.
En el mundo se han hecho miles de sagas sobre sectas macabras o monstruos devoradores, todo muy famoso producto de esa extraña fascinación por lo morboso, pero nada parecido a esta cruel y terrible realidad vivida la tarde del sábado 26 de mayo.
Los medios de Comunicación social se han hecho eco de los hechos que narran como hombres y mujeres han reaccionado de forma extraña ante la posibilidad de ser arrestados al infringir las reglas y leyes del Estado.
Un denominador común gruñen como fieras al verse atrapados. Asi como un animal que al no poder defenderse, muestra sus dientes y emite un sonido gutural que simula a una fiera.
Las declaraciones de los policías que se han enfrentado a los hechos hablan de que los victimarios amenazaron con devorarlos después de ser arrestados
Según el informe de arresto, Brandon De León, de 21 años, "gruñó a los agentes como un perro rabioso" y trató de morder la mano de uno de ellos. Justo antes, había dado violentos cabezazos contra el vidrio de un carro policial. Posteriormente fue transferido a una celda en el Departamento de Policía de North Miami Beach, a pocas cuadras de distancia.
La policía dice que De León estaba bajo el efecto de Cloud 9, una droga sintética.
De León entró al Boston Market con otros tres desamparados el sábado a las 5:02 p.m. y empezó a gritar obscenidades. Mientras los clientes lo miraban, buscó con la vista a dos agentes de policía que estaban comiendo allí y los insultó. Entonces gritó a uno de los hombres con los que había entrado: "Vamos a pelear".
Los agentes, Aldo Alfonso y Juan Ruiz, sacaron a De León del restaurante y lo inmovilizaron en el suelo. En un informe del incidente, Alfonso dijo que De León "tensó su cuerpo y apretó los puños", resistiéndose al arresto.
Pero lo que sucedió a continuación, según las autoridades, fue "extraño".
Dentro del carro policial, De León empezó a "golpear con la cabeza" repetidamente en el vidrio divisorio mientras gritaba: "Me los voy a comer".
Debido a que De León se había lastimado golpeándose la cabeza contra el vidrio, Ruiz le tomó la presión sanguínea en la estación. Fue entonces que "él empezó a gruñir y a abrir y cerrar la boca, chasqueando los dientes como lo hubiera hecho un animal", según el informe del arresto.
De León fue inmovilizado de nuevo en el suelo y luego encerrado en una celda. Allí empezó a ladrar y a gruñir y a "golpearse la cabeza con la pared de la celda repetidas veces". Alarmados, los agentes entraron a la celda y trataron de ponerle grilletes, pero De León trató de "arrancarle la mano al agente a mordidas", según el informe.
De León continuó escupiendo, insultando y gruñendo, de modo que los agentes le pusieron un bozal antes de llevarlo al Hospital Aventura para tratamiento y análisis de drogas.
Había ingerido ron y la bebida estimulante FourLoko, cuya puesta en el mercado ha sido criticada por su potente combinación de alcohol, cafeína, y guaraná.
El hecho ocurre una semana después de que Rudy Eugene devorara el rostro de un desamparado, Ronald Poppo, en el puente del viaducto MacArthur. Eugene fue abatido por la policía y Poppo permanece grave en el Hospital Jackson Memorial. Todavía no se ha dado a conocer el informe toxicológico de Eugene.
El domingo, el día después del arresto de De León, la Policía de North Miami Beach llevó a cabo una operación de registro entre los mendigos, y encontró a un sospechoso con un paquete de Cloud 9.
Por otra parte, el martes, los miembros de la Comisión del Condado Miami-Dade aprobó de manera preliminar la prohibición de marihuana sintética, un producto similar al incienso cuya venta a menores es ilegal.
Un caníbal con dos novias... derechos para Hollywood
A la muerte de Rudy Eugene, le sobreviven dos novias, las cuales se erigen como las compañeras de vida del caníbal que desfiguro a Popoo hace dos semanas. Yovonka Bryant , junto a su abogada se autodenomino, como la novia de este hombre a quien califico de religioso y creyente.
"Me sentía protegida por él", dijo Yovonka Bryant, una mujer fina y elegante, quien ofreció una conferencia de prensa en un hotel de Miami (Florida, sureste de EEUU) con el fin de ofrecer detalles sobre la personalidad de quien fuera su novio en los últimos cuatro meses.
"Rudy nunca tomaba alcohol o usaba drogas alrededor mío. Solo lo vi fumar marihuana una vez", dijo Bryant, de 27 años, al lado de la abogada de casos célebres en Estados Unidos, Gloria Allred.
La joven no aclaró la razón por la cual solicitó los servicios de la abogada -célebre y de celebridades-, cuando no está implicada judicialmente en el terrible crimen de su novio.
"Mi objetivo al hacer esto es dar algunas luces sobre quién era él y mi familia", dijo la joven, tras aclarar: "No hay excusas a sus acciones ni intentos de justificaciones".
"Rudy y yo nunca hablamos de canibalismo o vudú", dijo Bryant al hacer referencia a informaciones que han aparecido en la prensa a raíz del origen haitiano de Eugene.
La novia del atacante contó que leían la Biblia a diario, que solían mirar en la televisión un popular programa religioso y que cree que su pareja cometió el ataque bajo los efectos de alguna droga que él mismo desconocía.
Séptimo cielo
Según las agencias de noticias, la policía ha realizado una cantidad de detenciones, donde se detecta el consumo de una extraña droga denominada Séptimo Cielo, de características sintética y conocida también como «sales de baño», la cual es mezclada con alcohol, canabis y medicamentos.
La policía considera que Rudy Eugene, de 31 años, podría haber sido drogado con el «séptimo cielo», descrito como una sustancia «adictiva y peligrosa» que provoca un aumento de la temperatura corporal y quienes la consumen se convierten en personas muy agresivas.
La novia de Eugene, Yvonka Bryant, aseguró ayer que nunca hablaron de canibalismo, ni de vudú, y cree que es «muy probable» que una droga que se le «suministró sin su consentimiento» lo condujera a perpetrar el ataque.
Un informe de la policía señala que cuando un agente llegó a la escena y trató de detener a Eugene, éste le gruñó y continuó con el ataque al indigente que yacía en el suelo, también desnudo.
El policía tuvo que recurrir a su arma de reglamento y al dispararle la primera vez, el individuo siguió devorando el rostro de la víctima y luego falleció tras varios impactos