El Gobierno de Argentina, regido por Cristina Fernández de Krichner, obliga a la española Telefónica a pagar a sus clientes en el país un monto de 180 millones de pesos (algo más de 31 millones de euros) a causa de unos fallos en el servicio como consecuencia de una avería el pasado abril.
A ello debe añadirse una multa extra que el Gobierno argentino impone a la compañía por un total de 6 millones de pesos (aproximadamente 1,04 millones de euros), e irá a las arcas del Estado. Así, la empresa de telecomunicaciones tendrá que abonar un total de 32,04 millones de euros a causa de una avería.
El encargado de anunciar las últimas medidas de Cristina Fernández contra una empresa española ha sido Julio de Vido, ministro de Planificación Federal, y cabecilla, junto a Axel Kicillof, de la puesta en marcha de la expropiación de YPF de las manos de Repsol.
A lo largo del anuncio de la expropiación de YPF, Cristina Fernández ya amenazó, aunque de forma sutil, a la empresa de César Alierta. Sin nombrarla explícitamente, Cristina Fernández le hizo referencia mencionando el "el apagón" al que algunas empresas "nos han sometido" últimamente.
El 2 de abril, una avería en los sistemas de la filial de Telefónica en el país de la Pampa afectó a 16 millones de clientes de los servicios de telefonía móvil y fija.
Después de la avería, el Gobierno argentino apuntó que impondría la "máxima" multa posible contra Movistar para "resarcir" a los clientes afectados.
Una vez más, Cristina Fernández ha cumplido su amenaza con la sanción impuesta este martes a la compañía de telecomunicaciones española.