Capítulo 1:
Eso fue lo que pasó, y aquí sigo pensando qué debo hacer, por ahora seguiré alejándome de el mensajero...
Me pongo cómodo para tomar un respiro y el vagabundo dice "Está cerca, no hagas ruido", mientras el silencio se hacía presente, se escuchaban pasos cerca, pero por suerte se alejaron.
Y ahí le digo "¿No se supone qué moriste? Ayer vi la escena del crimen donde siempre estás" y el me dijo con confianza "Era mi doble" ... "¿Doble?" le pregunté... "Sí, cada persona puede tener un doble, pero es necesario vender tu alma" el me respondió, después de eso me quedé asustado por que sigo con la duda de aceptar o no, así que le dije que nos fuéramos de ahí.
Fuimos con la budista y nos dijo "¿Ya te sigue el mensajero, verdad?" y le respondí "Sí, no sé que hacer, quiero pensar que hay un modo de quitármelo de encima", y ella fue a buscar un libro, y al encontrarlo busca una sección en especifica y dice "Hijo, me temo que no se puede, lo lamento, tendrás que decidir o morir", y el vagabundo dijo "¡Sí se puede!, se debe poder" y la budista me vio con ojos llorosos y dijo "Suerte, quizá busques una solución", salimos de ahí y notamos que se oían pasos de alguien corriendo... Yo al mirar a mi izquierda, podía ver su sombra a plena luz del día, notando eso grité "¡Corre!" y corrimos y corrimos pero lastimosa mente, el vagabundo no pudo más, fue capturado por el mensajero. Mientras corría, volteé y veía como era despedazado parte por parte, jamás supe quién fue, pero fue de gran ayuda.
Después que me sentí seguro, por ahora. Caminando, con el brazo herido y con una gran duda en mi cabeza, sólo veía gente que me tenía lástima por mi estado, hasta que un tipo de brujo se me acerca y dijo "Creo que te puedo ayudar, príncipe", sin pensar me fui con él, al entrar a una casa, ya no sólo vi al sombra del mensajero, también vi su cuerpo, hasta que me le acerqué y dije, "Acepto mi deber", él me toma la mano y abre un portal, y me lleva a un lugar donde habían llantos, gritos de dolor, sufrimiento, un lugar en el que no se puede estar ni 2 minutos.
Él me dijo "Aquí estarás por toda la eternidad", él se va y yo sólo siento calor, dolor, y ganas de suicidarse, hasta que sólo quedé en hacer sufrir y estar sufriendo por toda la eternidad.
Eso fue lo que pasó, y aquí sigo pensando qué debo hacer, por ahora seguiré alejándome de el mensajero...
Me pongo cómodo para tomar un respiro y el vagabundo dice "Está cerca, no hagas ruido", mientras el silencio se hacía presente, se escuchaban pasos cerca, pero por suerte se alejaron.
Y ahí le digo "¿No se supone qué moriste? Ayer vi la escena del crimen donde siempre estás" y el me dijo con confianza "Era mi doble" ... "¿Doble?" le pregunté... "Sí, cada persona puede tener un doble, pero es necesario vender tu alma" el me respondió, después de eso me quedé asustado por que sigo con la duda de aceptar o no, así que le dije que nos fuéramos de ahí.
Fuimos con la budista y nos dijo "¿Ya te sigue el mensajero, verdad?" y le respondí "Sí, no sé que hacer, quiero pensar que hay un modo de quitármelo de encima", y ella fue a buscar un libro, y al encontrarlo busca una sección en especifica y dice "Hijo, me temo que no se puede, lo lamento, tendrás que decidir o morir", y el vagabundo dijo "¡Sí se puede!, se debe poder" y la budista me vio con ojos llorosos y dijo "Suerte, quizá busques una solución", salimos de ahí y notamos que se oían pasos de alguien corriendo... Yo al mirar a mi izquierda, podía ver su sombra a plena luz del día, notando eso grité "¡Corre!" y corrimos y corrimos pero lastimosa mente, el vagabundo no pudo más, fue capturado por el mensajero. Mientras corría, volteé y veía como era despedazado parte por parte, jamás supe quién fue, pero fue de gran ayuda.
Después que me sentí seguro, por ahora. Caminando, con el brazo herido y con una gran duda en mi cabeza, sólo veía gente que me tenía lástima por mi estado, hasta que un tipo de brujo se me acerca y dijo "Creo que te puedo ayudar, príncipe", sin pensar me fui con él, al entrar a una casa, ya no sólo vi al sombra del mensajero, también vi su cuerpo, hasta que me le acerqué y dije, "Acepto mi deber", él me toma la mano y abre un portal, y me lleva a un lugar donde habían llantos, gritos de dolor, sufrimiento, un lugar en el que no se puede estar ni 2 minutos.
Él me dijo "Aquí estarás por toda la eternidad", él se va y yo sólo siento calor, dolor, y ganas de suicidarse, hasta que sólo quedé en hacer sufrir y estar sufriendo por toda la eternidad.