Gracias amiga, por brindarme tu amistad.
Mis palabras para hablar de ti no alcanzan,
son pequeñas, son como un punto en el espacio.
Solo se que sos mi amiga y te presiento,
en la suntuosidad de la serena noche.
En el mágico murmullo de las hojas secas.
Eres sin que tu lo sepas,
un ramillete radiante de alegría.
Y la dulzura de tu voz,una dulce melodía.
Siento que eres como el arco iris,
cuando se llenan de colores tus mejillas.
Y cuando te vas.
Como un lazo invisible,
siento que te quedas y jugás.
Escucho la cadencia de tu risa,
Y hasta me parece sentir el palpitar,
de tu cándido corazón soñador...
Te siento mi amiga, porque puedo abrir mi corazón,
Como una ventana a la vida, de par en par,
con sus virtudes y defectos.
Porque puedo contar mis penas.
Amiga, estas a mi lado y me siento envuelto,
en la quietud de tu espiritu.
En el sortilegio de tus palabras,
En el bálsamo de tu compañía.
En el área de los ensueños compartidos.
En el prodigio, en el anhelo, en la viviencia
de tu ser que vive su cadencia,
disfrutando de cada momento de la vida.
Gracias amiga,
en mi corazón eres una rosa permanente,
que emanas para siempre,
tu perfume de amistad.
Mis palabras para hablar de ti no alcanzan,
son pequeñas, son como un punto en el espacio.
Solo se que sos mi amiga y te presiento,
en la suntuosidad de la serena noche.
En el mágico murmullo de las hojas secas.
Eres sin que tu lo sepas,
un ramillete radiante de alegría.
Y la dulzura de tu voz,una dulce melodía.
Siento que eres como el arco iris,
cuando se llenan de colores tus mejillas.
Y cuando te vas.
Como un lazo invisible,
siento que te quedas y jugás.
Escucho la cadencia de tu risa,
Y hasta me parece sentir el palpitar,
de tu cándido corazón soñador...
Te siento mi amiga, porque puedo abrir mi corazón,
Como una ventana a la vida, de par en par,
con sus virtudes y defectos.
Porque puedo contar mis penas.
Amiga, estas a mi lado y me siento envuelto,
en la quietud de tu espiritu.
En el sortilegio de tus palabras,
En el bálsamo de tu compañía.
En el área de los ensueños compartidos.
En el prodigio, en el anhelo, en la viviencia
de tu ser que vive su cadencia,
disfrutando de cada momento de la vida.
Gracias amiga,
en mi corazón eres una rosa permanente,
que emanas para siempre,
tu perfume de amistad.