¿Cómo compran los súper ricos sus casas?
Miles de dólares por un metro cuadrado. Eso es lo que pagan -de contado- algunas de las personas más ricas por sus viviendas.
Puede ser que el mercado inmobiliario se encuentre en mal estado en muchas partes del mundo, pero los súper ricos siguen gastando sumas que dejan sin aliento en sus nuevos hogares.
El último negocio que acaparó los titulares fue la venta de un ático con vistas panorámicas de Central Park en Nueva York a un magnate ruso de los fertilizantes US$88 millones.
Se cree que Dmitry Rybolovlev compró el apartamento -casi palacio- para su hija Ekaterina Rybolovleva de 22 años de edad y estudiante universitaria.
El apartamento de 627 m2 en Central Park es la venta de mayor valor de una propiedad individual en la historia de Nueva York.
Eso significa alrededor de US$13.000 por metro cuadrado, que bien podría ser un nuevo récord. Una propiedad en el ultra exclusivo barrio de Hong Kong, 10 Pollock's Path, se vendió el año pasado por US$102.7 millones y se creía que había ganado ese título con un valor por metro cuadrado de US$12.188, aunque no existe ningún registro oficial.
El mercado inmobiliario de alto valor se mantuvo inmóvil después de la crisis financiera de 2008, cuando los multimillonarios del mundo se preocuparon por sus inversiones o esperaron su tiempo hasta que pudieron encontrar una ganga.
'Ultra lujoso'
Pero los observadores profesionales de la riqueza dicen que se ha recuperado con creces y ahora está casi totalmente separado de los altibajos del mercado de la vivienda convencional o, posiblemente, de la realidad.
'Una vez que lleguas al extremo ultra lujoso en bienes inmuebles, ya estás operando en un mercado diferente. Que no necesariamente se mueve con las variables del resto del mercado', dice el experto en propiedades de la revista Forbes, Morgan Brennan.
La opinión generalizada es que el mundo de la vivienda privada más cara es el de Mumbai en India.
La torre de 27 pisos, Antilla, que cuenta con tres helipuertos, seis plantas de aparcamiento y una serie de jardines flotantes, fue construida a un costo de US$1.000 millones para el hombre más rico de la India, Mukesh Ambani.
Sin embargo, actualmente se encuentra vacía. Según informes de prensa, la familia Ambani no quiere pasar allí la noche porque les traería mala suerte. Yes que el diseño del edificio va en contra de Vastu Shastra, un antiguo doctrina hindú de la arquitectura.
'Mercado fuerte'
Otras propiedades que habitualmente se mencionan en las listas de las propiedades más caras son las del industrial Ira Rennerts -63 acres frente al mar en los Hamptons, Nueva York- que se cree que tiene un valor de US$180 millones y la Maison de l'Amitié de Donald Trump en Palm Beach, Florida con un valor de US$125 millones.
De los negocios que se hicieron en el último año, la compra hecha por el multimillonario ruso Yuri Milner del Loira Chateau, una mansión de 7.700 km2 en Silicon Valley por US$100 millones, fue el más grande en EE.UU.
La antigua casa del magnate de la televisión Aaron Spelling, que alguna vez se le conoció como la casa más cara de EE.UU., también fue vendida el año pasado después de tres años en el mercado.
El comprador, Petra Ecclestone, la hija de 22 años de edad del magnate de la Fórmula Uno, Bernie, logró conseguir el precio de oferta de US$85 millones, un ahorro sustancial del precio de lista que era US$150 millones (£ 95m). Al igual que Milner, Petra no tiene intenciones de utilizarlo como su residencia principal.
Jeff Hyland, el agente inmobiliario de Beverley Hills que ayudó a negociar el acuerdo entre la viuda de Aaron Spelling, Candy, y los Ecclestones, dice que el mercado inmobiliario de alto nivel se mantiene.
'Es muy fuerte el inventario es muy pequeño. Sólo hay un puñado de casas como la de Candy Spelling que salen al mercado y es que necesita algo así como una muerte o un divorcio, en este caso la de Aaron Spelling, para que suceda.
'Tenemos una gran cantidad de compradores. Hay muchos rusos, saudíes y ahora está por entrar China'.
Grandes negocios
Las operaciones inmobiliarias en este nivel son relativamente fáciles de realizar -Ecclestone hizo el negocio en tan sólo 48 horas- ya que nunca hay que lidiar con préstamos que se caen al último minuto.
'Casi todo lo que vendemos en Beverley Hills es de US$10 millones o más y todo es dinero en efectivo', dice Hyland, presidente de Hilton & Hyland Bienes Raíces, parte de la red internacional de raíces de Christie's.
Los vendedores no tienen que preocuparse con gente que les haga perder el tiempo o turistas, como todos los compradores -que lo serán- son investigados por el agente.
'Si no sabemos quiénes son, si no hemos escuchado su nombre, entonces lo más probable es que no es un candidato', dice Hyland.
'Y si no podemos busarlos en Google, le pedimos una carta de su banco que muestra que tienen un valor neto de efectivo que excede el precio de venta -fondos fácilmente disponibles. Si no conseguimos eso, ellos no ven la propiedad'.
Sin embargo, para los negocios realmente grandes, hay que voltear a Europa.
El hombre más rico de Ucrania, Rinat Akhmetov, el año pasado pagó US$215.6 millones por dos propiedades en el piso 7 y 8 de un desarrollo en Hyde Park, en el centro de Londres.
'Debajo el radar'
En septiembre de 2010, los hermanos Nick y Chrisitan Candy -los desarrolladores inmobiliarios ingleses detrás de One Hyde Park- vendieron un ático en Mónaco para un inversionista de Medio Oriente por US$314 millones.
El magnate multimillonario ruso y dueño del club de fútbol Chelsea, Roman Abramovich, es también un fan de la Costa Azul, que al igual que Suiza ha visto un auge en los precios inmobiliarios de alyo nivel en los últimos años.
Villa La Leopolda, la finca de 10 acres que se cree que adquirió por US$450 millones el magnate de Microsoft, Bill Gates, es denominada en los medios de comunicación como la casa más cara del mundo.
Pero la verdad es que nunca lo sabremos a ciencia cierta. Muchos de los mayores acuerdos inmobiliarios se llevan a cabo lejos de las miradas indiscretas de los medios de comunicación y ni siquiera aparece en las guías de los agentes inmobiliarios, según los expertos.
Morgan Brennan dice: 'Vemos que una gran cantidad de las transferencias para estos hogares de alta gama se realizan mediante una tercera persona, por lo que incluso si es que aparecen en un registro público, no siempre es fácil saber a quién se relaciona la propiedad. Muchas propiedades pasan por debajo del radar'.
'Si yo fuera de alto perfil, un individuo de alto valor neto, probablemente también estaría haciendo lo mismo'.
Puede ser que el mercado inmobiliario se encuentre en mal estado en muchas partes del mundo, pero los súper ricos siguen gastando sumas que dejan sin aliento en sus nuevos hogares.
El último negocio que acaparó los titulares fue la venta de un ático con vistas panorámicas de Central Park en Nueva York a un magnate ruso de los fertilizantes US$88 millones.
Se cree que Dmitry Rybolovlev compró el apartamento -casi palacio- para su hija Ekaterina Rybolovleva de 22 años de edad y estudiante universitaria.
El apartamento de 627 m2 en Central Park es la venta de mayor valor de una propiedad individual en la historia de Nueva York.
Eso significa alrededor de US$13.000 por metro cuadrado, que bien podría ser un nuevo récord. Una propiedad en el ultra exclusivo barrio de Hong Kong, 10 Pollock's Path, se vendió el año pasado por US$102.7 millones y se creía que había ganado ese título con un valor por metro cuadrado de US$12.188, aunque no existe ningún registro oficial.
El mercado inmobiliario de alto valor se mantuvo inmóvil después de la crisis financiera de 2008, cuando los multimillonarios del mundo se preocuparon por sus inversiones o esperaron su tiempo hasta que pudieron encontrar una ganga.
'Ultra lujoso'
Pero los observadores profesionales de la riqueza dicen que se ha recuperado con creces y ahora está casi totalmente separado de los altibajos del mercado de la vivienda convencional o, posiblemente, de la realidad.
'Una vez que lleguas al extremo ultra lujoso en bienes inmuebles, ya estás operando en un mercado diferente. Que no necesariamente se mueve con las variables del resto del mercado', dice el experto en propiedades de la revista Forbes, Morgan Brennan.
La opinión generalizada es que el mundo de la vivienda privada más cara es el de Mumbai en India.
La torre de 27 pisos, Antilla, que cuenta con tres helipuertos, seis plantas de aparcamiento y una serie de jardines flotantes, fue construida a un costo de US$1.000 millones para el hombre más rico de la India, Mukesh Ambani.
Sin embargo, actualmente se encuentra vacía. Según informes de prensa, la familia Ambani no quiere pasar allí la noche porque les traería mala suerte. Yes que el diseño del edificio va en contra de Vastu Shastra, un antiguo doctrina hindú de la arquitectura.
'Mercado fuerte'
Otras propiedades que habitualmente se mencionan en las listas de las propiedades más caras son las del industrial Ira Rennerts -63 acres frente al mar en los Hamptons, Nueva York- que se cree que tiene un valor de US$180 millones y la Maison de l'Amitié de Donald Trump en Palm Beach, Florida con un valor de US$125 millones.
De los negocios que se hicieron en el último año, la compra hecha por el multimillonario ruso Yuri Milner del Loira Chateau, una mansión de 7.700 km2 en Silicon Valley por US$100 millones, fue el más grande en EE.UU.
La antigua casa del magnate de la televisión Aaron Spelling, que alguna vez se le conoció como la casa más cara de EE.UU., también fue vendida el año pasado después de tres años en el mercado.
El comprador, Petra Ecclestone, la hija de 22 años de edad del magnate de la Fórmula Uno, Bernie, logró conseguir el precio de oferta de US$85 millones, un ahorro sustancial del precio de lista que era US$150 millones (£ 95m). Al igual que Milner, Petra no tiene intenciones de utilizarlo como su residencia principal.
Jeff Hyland, el agente inmobiliario de Beverley Hills que ayudó a negociar el acuerdo entre la viuda de Aaron Spelling, Candy, y los Ecclestones, dice que el mercado inmobiliario de alto nivel se mantiene.
'Es muy fuerte el inventario es muy pequeño. Sólo hay un puñado de casas como la de Candy Spelling que salen al mercado y es que necesita algo así como una muerte o un divorcio, en este caso la de Aaron Spelling, para que suceda.
'Tenemos una gran cantidad de compradores. Hay muchos rusos, saudíes y ahora está por entrar China'.
Grandes negocios
Las operaciones inmobiliarias en este nivel son relativamente fáciles de realizar -Ecclestone hizo el negocio en tan sólo 48 horas- ya que nunca hay que lidiar con préstamos que se caen al último minuto.
'Casi todo lo que vendemos en Beverley Hills es de US$10 millones o más y todo es dinero en efectivo', dice Hyland, presidente de Hilton & Hyland Bienes Raíces, parte de la red internacional de raíces de Christie's.
Los vendedores no tienen que preocuparse con gente que les haga perder el tiempo o turistas, como todos los compradores -que lo serán- son investigados por el agente.
'Si no sabemos quiénes son, si no hemos escuchado su nombre, entonces lo más probable es que no es un candidato', dice Hyland.
'Y si no podemos busarlos en Google, le pedimos una carta de su banco que muestra que tienen un valor neto de efectivo que excede el precio de venta -fondos fácilmente disponibles. Si no conseguimos eso, ellos no ven la propiedad'.
Sin embargo, para los negocios realmente grandes, hay que voltear a Europa.
El hombre más rico de Ucrania, Rinat Akhmetov, el año pasado pagó US$215.6 millones por dos propiedades en el piso 7 y 8 de un desarrollo en Hyde Park, en el centro de Londres.
'Debajo el radar'
En septiembre de 2010, los hermanos Nick y Chrisitan Candy -los desarrolladores inmobiliarios ingleses detrás de One Hyde Park- vendieron un ático en Mónaco para un inversionista de Medio Oriente por US$314 millones.
El magnate multimillonario ruso y dueño del club de fútbol Chelsea, Roman Abramovich, es también un fan de la Costa Azul, que al igual que Suiza ha visto un auge en los precios inmobiliarios de alyo nivel en los últimos años.
Villa La Leopolda, la finca de 10 acres que se cree que adquirió por US$450 millones el magnate de Microsoft, Bill Gates, es denominada en los medios de comunicación como la casa más cara del mundo.
Pero la verdad es que nunca lo sabremos a ciencia cierta. Muchos de los mayores acuerdos inmobiliarios se llevan a cabo lejos de las miradas indiscretas de los medios de comunicación y ni siquiera aparece en las guías de los agentes inmobiliarios, según los expertos.
Morgan Brennan dice: 'Vemos que una gran cantidad de las transferencias para estos hogares de alta gama se realizan mediante una tercera persona, por lo que incluso si es que aparecen en un registro público, no siempre es fácil saber a quién se relaciona la propiedad. Muchas propiedades pasan por debajo del radar'.
'Si yo fuera de alto perfil, un individuo de alto valor neto, probablemente también estaría haciendo lo mismo'.
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