El siguiente post va dedicado a Dragón Ball. Una de las series que más marcaron mi niñez y a la cual le debo muchos de mis goces y penurias.
En este post comparto con ustedes un poema dedicado a Gokú. Quien produjo admiración en tantos como en los que suscitó aberración por la serie de Dragon Ball.
Sin más que decir, aquí el poema.
Son Gokú
Místico guerrero,
Las esferas de un ser eterno
que se pasea por el cosmos
son tu esencia:
guerrero de las siete virtudes;
hijos de los siete pecados,
nosotros.
Esferas alquímicas,
siete,
correspondencia esotérica
con la antigüedad planetaria.
Nocturno guerrero de licántropas lunas,
de solares y llameantes ojos,
de áurea cabellera.
Guerrero insurrecto
que te opusiste a la muerte,
y recorriste los siete círculos del infierno
cual Dante buscando a Beatriz.
Venciendo incluso a ese
que llamamos Dios.
No tienes cruz,
pero diste tu vida por el hombre sucio,
aquel que se pudre día con día
al tiempo que asesina a sus semejantes
sin compasión.
Eres de luz,
y con tu brillo nos cristalizas.
Mostrándonos el sendero del bien
caminas a nuestro lado desde la infancia
y con maestra bondad nos recuerdas
que el hombre debe vivir para hacer el bien,
para amar,
para luchar por aquello que se quiere
sin lastimar a nadie,
pues la cucaracha que se alimenta
de tus inmundicias,
también es parte de ese todo
regido por un Dragón inmortal.
Hace muchos años
que no regresas.
Montado sobre abismal dragón,
desapareciste.
Pero aún sigues.
En la permanente impermanencia
de la vida tu rostro me sonríe
y me recuerda lo semejantes
que somos.
Pues al final,
guerrero y hombre,
son parte de la misma
energía vital
que rige al universo:
Genkidama.
...
Sobre de una tortuga,
con una sonrisa en el rostro,
seguiré tu luz.
-
Guíame
en la oscuridad
del cosmos
Gokú.
Místico guerrero,
Las esferas de un ser eterno
que se pasea por el cosmos
son tu esencia:
guerrero de las siete virtudes;
hijos de los siete pecados,
nosotros.
Esferas alquímicas,
siete,
correspondencia esotérica
con la antigüedad planetaria.
Nocturno guerrero de licántropas lunas,
de solares y llameantes ojos,
de áurea cabellera.
Guerrero insurrecto
que te opusiste a la muerte,
y recorriste los siete círculos del infierno
cual Dante buscando a Beatriz.
Venciendo incluso a ese
que llamamos Dios.
No tienes cruz,
pero diste tu vida por el hombre sucio,
aquel que se pudre día con día
al tiempo que asesina a sus semejantes
sin compasión.
Eres de luz,
y con tu brillo nos cristalizas.
Mostrándonos el sendero del bien
caminas a nuestro lado desde la infancia
y con maestra bondad nos recuerdas
que el hombre debe vivir para hacer el bien,
para amar,
para luchar por aquello que se quiere
sin lastimar a nadie,
pues la cucaracha que se alimenta
de tus inmundicias,
también es parte de ese todo
regido por un Dragón inmortal.
Hace muchos años
que no regresas.
Montado sobre abismal dragón,
desapareciste.
Pero aún sigues.
En la permanente impermanencia
de la vida tu rostro me sonríe
y me recuerda lo semejantes
que somos.
Pues al final,
guerrero y hombre,
son parte de la misma
energía vital
que rige al universo:
Genkidama.
...
Sobre de una tortuga,
con una sonrisa en el rostro,
seguiré tu luz.
-
Guíame
en la oscuridad
del cosmos
Gokú.
Miguel Ángel Martínez Barradas
En Puebla, México
a 6 de abril de 2011.
En Puebla, México
a 6 de abril de 2011.
Les agradeceré mucho sus comentarios.
Posdata:
Para mí
también fue uno de los momentos más emocionantes de mi infancia
también fue uno de los momentos más emocionantes de mi infancia