JAMES CLERK MAXWELL
Su contribución a la ciencia es valorada por muchos como comparable a aquella realizada por científicos como Isaac Newton o Albert Einstein y, en la votación del milenio - una encuesta sobre los 100 mayores físicos de la época -, Maxwell acabó en tercer puesto, sólo detrás de los dos científicos anteriormente mencionados.
Su historia empezó en Escocia en el siglo XIX, más precisamente en Edimburgo, donde nació en 1831.
Cuando terminó la escuela fue a la universidad, donde su padre quería que estudiara Derecho, pues en esa época la ciencia no era considerada como una profesión. Por fortuna, el sistema de educación escocesa de entonces estaba diseñado para que los estudiantes pudieran desarrollar su todo su potencial.
Asistió a la Iglesia de Escocia y Episcopal cuando era un niño, Maxwell sufrió luego una conversión evangélica en abril de 1853.Una faceta de esta conversión puede haber alineado con una posición antipositivista.Las descripciones de Maxwell observando a sus notables cualidades intelectuales están acompañados de una dificultad social.
La ciencia en esa época estaba muy influida por la obra de Isaac Newton, quien un siglo y medio antes había formulado sus tres leyes de movimiento y una teoría unificada de la gravedad, que explicaba tanto lo que sucedía en la Tierra como en los cielos.
Maxwell las absorbió y, unos años más tarde, las usó para resolver un gran enigma sobre el planeta Saturno.
"Se sabía que Saturno tenía anillos y que eran muy delgados, pero no se sabía de qué estaban hechos", le cuenta a la BBC Martin Hendry, de la Universidad de Glasgow.
Sin una nave espacial que pudiera ir a ver, las posibilidades de saberlo eran casi nulas. Pero se abrió una competencia para revelar el misterio y Maxwell decidió intentarlo.
El magnetismo y la electricidad eran en ese entonces grandes desconocidos.
En Londres, otro científico, Michael Faraday, estaba haciendo todos los experimentos posibles para explorarlos.
Había desarrollado aplicaciones prácticas como el dínamo y el motor, y logró entender detalladamente ambos fenómenos, aportando mucho a la manera en la que los concebimos.
Descubrió la birrefringencia temporal de los cuerpos elásticos translúcidos sometidos a tensiones mecánicas y elaboró una teoría satisfactoria sobre la percepción cromática, desarrollando los fundamentos de la fotografía tricolor.
Maxwell era un evangélico presbiteriano y en sus últimos años se convirtió en un anciano de la iglesia de Escocia. Las creencias religiosas de Maxwell y actividades relacionadas fueron el foco de un gran número de papeles.
La influencia de las ideas de Maxwell va más allá, si cabe, de lo especificado, ya que en ellas se basan muchas de las argumentaciones tanto de la teoría de la relatividad einsteiniana como de la moderna mecánica cuántica del siglo XX.