Y me ve, y lo veo, y él me siente, yo lo siento, y así pasan los días, sin saber, de nuestras vidas. Del salón, y muí lejos, el se sienta, yo lo veo, me da pena, no me acerco, y me quedo, con todo esto. El medio, yo lo sé, me planto, dentro de él, me lleno, de su ternura, sin saber, de mi dulzura. Y así se, sé muy bien que me quiere, sin saber, sin tocar, mi tierna cara, que con él, se prende en llamas. Y su nombre, yo escribí, en las hojas, que viví, sabe él, yo también, que hay amor, se siente y ve.