La saliva de residentes en África subsahariana reveló indicios de que una especie fantasma de humanos arcaicos pudo contribuir genéticamente a la evolución de la raza, informa hoy la estadounidense Universidad de Búfalo.
Estudios anteriores han concluido que los antepasados de los seres humanos modernos en Asia y Europa se entrecruzaron con otras especies de homínidos tempranos, incluyendo Neandertales y Denisovanos.
El nuevo estudio está entre los análisis genéticos más recientes que indican que los africanos antiguos también tuvieron mestizaje con otros homíninos tempranos.
La investigación, publicada en la revista Molecular Biology and Evolution, engruesa el conjunto de trabajos sobre la frecuencia de encuentros sexuales entre diferentes especies humanas arcaicas y cómo ayudaron a redondear el perfil genético actual de la raza humana. Entre estos, los cruces de los antiguos asiáticos y europeos con otras especies de homínidos tempranos, como Neanderthales y Denisovanos.
El nuevo estudio está entre los análisis genéticos más recientes que indican que los africanos antiguos también tuvieron mestizaje con otros homíninos tempranos.
La investigación, publicada en la revista Molecular Biology and Evolution, engruesa el conjunto de trabajos sobre la frecuencia de encuentros sexuales entre diferentes especies humanas arcaicas y cómo ayudaron a redondear el perfil genético actual de la raza humana. Entre estos, los cruces de los antiguos asiáticos y europeos con otras especies de homínidos tempranos, como Neanderthales y Denisovanos.
Omer Gokcumen, profesor asistente de ciencias biológicas en la Universidad de Buffalo y autor del trabajo, señala que la investigación rastreó la evolución “de una importante proteína mucina llamada MUC7 que se encuentra en la saliva": "Cuando examinamos la historia del gen que codifica la proteína, vimos la firma de una mezcla genética arcaica [aún hoy presente] en las poblaciones africanas subsaharianas modernas".
La tasa de mutación de los genes permitió calcular que los antepasados de las personas que llevan la variante sub-sahariana de la MUC7 se cruzaron con otra antigua especie humana hace 150.000 años, tras haberse escindido evolutivamente hace unos 1,5 a 2 millones de años. Esta investigación contribuye con la evolución genética dando fuerza contundente a las famosas teorias de Darwin.