Yo recuerdo que cuando era chico a mi me pasaba que si miraba una película de terror, no podía dormir en toda la noche y hago este post para aquellas personas que sufren este acontecimiento. El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes. Aunque el insomnio únicamente suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas: dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres) despertares frecuentes durante la noche (insomnio intermedio) despertares muy tempranos por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal) Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día. Varios son los determinantes de este trastorno de sueño. Factores como el estrés, la elevada activación del organismo o la depresión son relevantes. En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio. Sin embargo, el tratamiento farmacológico no constituye una solución adecuada a mediano y largo plazo, y es preferible evaluar en estos casos el uso de otras técnicas, como la terapia conductual o cognitivo-conductual. Un asunto de primer orden en el abordaje de este trastorno de sueño (el insomnio es en realidad un síntoma, y no una enfermedad) consiste en instruir al paciente acerca de los principios de la llamada profilaxis o higiene del sueño. El insomnio es un desorden del sueño que impide dormir durante períodos prolongados de tiempo, e incluso puede impedir a una persona dormirse por completo. El insomnio puede ser causado por un número de razones, tales como la dieta, la tensión, las drogas o alcohol e incluso por ciertas emociones, tales como el miedo o el pavor. A veces, una persona sufre de insomnio sencillamente porque tiene una mente hiperactiva y otras veces quizás no pueda dormir debido a otras razones físicas, tales como un dolor atroz. Sea la razón que sea, para curar este desorden del sueño es importante entender exactamente qué es lo que lo está causando. Lo primero que debes hacer si te encuentras tumbado en la cama, incapaz de conciliar el sueño, es determinar si puede haber algo que estás haciendo a lo largo del día que pueda estar causando tu insomnio. Por ejemplo, si bebes café hasta las nueve de la noche, no hace falta mirar más lejos para saber qué está causando tu problema. La cafeína, sobre todo tomada por la noche, tiene gran parte de la culpa de este desorden del sueño. Hay también ciertos alimentos que pueden mantenerte despierto. Si no estás seguro sobre tu dieta, sobre si lo que estás consumiendo a lo largo del día puede estar causando tu insomnio, investiga un poco o habla con un dietético. Tomar ese último café puede que te esté quitando horas y horas de ese descanso y relajo tan necesarios. Si estás tomando medicamentos, pregunta a tu médico si el medicamento puede estar causando tu insomnio. Algunas drogas ilegales también causan insomnio, especialmente las anfetaminas. El alcohol es otro factor que puede causar este problema. Todo se reduce a controlar exactamente lo qué esta entrando en tu cuerpo. En la mayoría de los casos, es lo que estás consumiendo lo que está causando tu insomnio. Por supuesto, si tienes cerca una reunión importante y estás bajo una gran tensión, o si te estás enfrentando a alguna clase de culpabilidad extrema, o incluso si realmente tienes miedo de algo, todas estas situaciones también pueden causar el insomnio. Sin embargo, si estás libre de tensiones, aparte de la tensión de no poder dormir, prueba con un experimento. Prueba a comer diversos alimentos o prueba a eliminar ciertas cosas de tu dieta. Si de repente encuentras que duermes como un bebé, has encontrado al culpable. La llave es escuchar a tu cuerpo. Tu cuerpo necesita el sueño para recargarse y tú necesitas dormir para que no seas tan gruñón con tus compañeros de trabajo por la mañana. Hazte un favor y descubre qué está causando tu insomnio. Prevención Algunas de las pautas profilácticas más conocidas son las siguientes, sobre todo para quienes tienen predisposición a las dificultades para conciliar el sueño: La cafeína es un estimulante del sistema nervioso y se debe interrumpir su consumo 4-6 horas antes de acostarse (dentro de ese lapso sigue habiendo, en la sangre, trazas de esta sustancia que, al menos en algunas personas aparentemente más susceptibles, siguen provocando insomnio, ansiedad, intranquilidad, nerviosismo). Además, aunque no provoca adicción (dependencia física en el organismo), sí puede provocar una dependencia psicológica. La nicotina también es un estimulante del sistema nervioso (y no, como suele creer quien fuma consuetudinariamente, un tranquilizante) y debe evitarse cerca de la hora de acostarse y en los despertares nocturnos. Además, provoca adicción (dependencia física y psicológica). El alcohol es un depresor del sistema nervioso; si bien puede facilitar el inicio del sueño, provoca despertares a lo largo de la noche. Además, provoca adicción (dependencia física). Una comida ligera puede inducir al sueño, pero una comida copiosa en un momento demasiado cercano al sueño puede hacer que éste sea menos profundo, si bien es cierto que no es recomendable irse con hambre a la cama. En otras palabras, hay que tener una comida ligera. No hacer ejercicio vigoroso en las 3-4 horas previas a la hora de acostarse, pues el sistema nervioso se activaría y la sensación de somnolencia se perdería; el ejercicio regular por las tardes puede hacer que el sueño sea más profundo; sin embargo, el ejercicio matinal tiene poco o ningún efecto sobre el sueño de esa noche. Minimizar el ruido, la luz y las temperaturas extremas (no más de 24 °C ni menos de 12 °C) durante el periodo de sueño, utilizando tapones para los oídos, ruidos tenues de fondo como un ventilador, persianas en las ventanas, mantas eléctricas o aire acondicionado. Tratar de acostarse y despertarse más o menos a la misma hora todos los días. Se ha demostrado que cambios constantes en los horarios de sueño aumentan la probabilidad de que en algunas personas se generen dificultades graves y crónicas para dormir. Hacer lo posible por no estar al pendiente de la hora, del paso del tiempo. Cambiar, si es posible, el tipo de reloj (no utilizar, por ejemplo, despertadores cuyas manecillas brillen en la oscuridad o produzcan sonidos a cada segundo, como el típico tic-tac, o incluso voltear el reloj de tal modo que no resulte visible desde la cama). Evitar en la medida de lo posible la proliferación de insectos tales como chinches o mosquitos. No sólo perturban el sueño con sus picaduras y zumbidos, sino también pueden poner en riesgo la salud ya que son transmisores de enfermedades como el dengue, el paludismo, entre otros. Remedios Caseros Usar tapones para los oídos. Pudiera ser que los ruidos fuertes estén causando que la persona se despierte repetidamente durante la noche y sienta que no ha dormido. Por tal motivo, es aconsejable (más si se vive cerca de aeropuertos o autopistas) comprar tapones para los oídos. No beber alcohol. Muchas personas creen que si beben alcohol podrán dormir mejor evitando así el insomnio, pero eso no es cierto, ya que se despertarán más tarde con dolor de cabeza o malestares gástricos e inclusive hay un efecto pivote que hace que la persona tenga nuevamente problemas para dormirse. No tomar bebidas con cafeína Las bebidas con cafeína (café, chocolate o gaseosas con cola) no deben ser tomadas en la tarde y mucho menos en la noche, ya que pueden impedir conciliar el sueño. Mantener un horario normal. Las personas que tienen insomnio deben tratar de dormir a horas regulares y evitar tomar siestas durante el día. Asociar su cama con dormir Muchas personas realizan trabajo de la oficina, comen o hablan por teléfono en la cama lo cual no se considera positivo para lo que sufren de insomnio. Tomar un baño caliente. Se recomienda tomar un baño caliente unas dos horas antes de irse a la cama para facilitar el sueño. Hacer ejercicios cinco horas antes de dormir Aunque el ejercicio puede ayudarle a lograr el profundo sueño reparador, éste no debe hacerse cuatro horas antes de dormir, ya que dificulta este proceso. Lo recomendable es hacer ejercicio temprano en la mañana o en la tarde. Tener cuidado con los medicamentos para dormir (somníferos) Este tipo de medicamento ayuda, en un principio, pero luego, al cabo de unos meses, pierden su eficacia y agravan el problema creando dependencia. Es decir, para dormir la persona requerirá dosis mayores y mayores del mismo medicamento. Por lo tanto, no se aconseja su uso. Existen otros fármacos que no están relacionados con elsueño (como los rocíos para el asma), pero que entre sus efectos secundarios están la alteración del sueño. Si él sospecha que el fármaco está trastornando el sueño, se debe acudir al doctor para que recomiende un sustituto o que lo tome a otra hora del día. Evitar comer abundantemente antes de dormir. Se recomienda no comer abundantemente en un momento cercado al sueño, ya que puede su sueño se hará menos profundo. Sin embargo, tampoco es aconsejable ir a la cama con hambre. Ir a la cama sólo cuando tenga sueño. Si no puede conciliar el sueño en unos 15 minutos, se aconseja levantarse para hacer alguna actividad monótona (como leer un artículo, tejer o zurcir) que lo ayuden a conciliar el sueño. Cuando sienta que vuelve el sueño, regrese a la cama. Si todavía no se puede dormir, es necesario repetir el procedimiento hasta lograrlo el objetivo. Evitar los campos electromagnéticos. Es necesario verificar que la cama no coincida con una corriente subterránea o un fuerte campo electromagnético, ya que puede que esta situación le esté alterando el sueño. Tampoco es recomendable que el dormitorio quede arriba de un garaje, taller o empresa que tenga máquinas eléctricas, un transformador o existe una línea de alta tensión cerca de casa, ya que esto también alterará el sueño. Evitar tomar mucho líquido justo antes de dormir. Si se bebe mucho líquido antes de ir a la cama, se tendrá que ir al sanitario más tarde en la noche lo cual pudiera ocasionarle un insomnio. Tener una atmósfera cómoda en el dormitorio. Se recomienda decorar el cuarto con los colores favoritos, aislarlo de los ruidos e instalar cortinas oscuras que bloqueen el paso de la luz. Igualmente, necesario es una cama cómoda y almohadas de un tamaño adecuado. Usar ropa de dormir holgada. Es importante usar ropa holgada y a una temperatura ambiental agradable. Cerciorarse que se ha tapado algún reloj que esté ubicado en la mesita de noches. Aprender y practicar técnicas de relajación Es necesario reducir la tensión para poder dormir profundamente. Las técnicas de relajación (yoga, respiración profunda, entre otros) pueden ayudar en este objetivo. Es aconsejable practicarlo durante el día para que sea fácil hacerlo antes de irse a dormir. El uso de música relajante (como una cascada, el oleaje en la playa o la lluvia en un bosque) y los pensamientos e imágenes placenteros resultan también conveniente. Es importante considerar que un ambiente limpio, bien ventilado, cama limpia y cómoda, así como una temperatura adecuada, nos ayudarán a conciliar el sueño. Cambiar la orientación de la cama de forma tal que la cabecera se encuentre mirando hacia el norte. Reflexionar antes de ir a dormir. Muchas personas sufren de insomnio porque se ponen a pensar sobre los sucesos de la jornada. Por ello, se recomienda reflexionar sobre las actividades diarias (durante por lo menos diez minutos) una o dos horas antes de irse a la cama. Es necesario buscar de forma serena las soluciones a los problemas que pudieran existir. Igualmente, planear las actividades del día siguiente. Tipos de insomnio Existen diversas clasificaciones del insomnio, según la duración del trastorno, según la gravedad con la que se presente y según el horario en el que se presente: Según su duración, se puede distinguir entre el insomnio transitorio o agudo (dura menos de 4 semanas), el insomnio a corto plazo o subagudo (más de 4 semanas, pero menos de 3-6 meses) y el insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses). En función de su severidad, se distingue entre el insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida; el moderado, que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida con síntomas como irritabilidad, ansiedad, fatiga, y el severo o grave, en el que los síntomas se sufren con mayor intensidad y por tanto la calidad de vida se ve algo más afectada. Por los horarios, se hace distinción entre el insomnio inicial o de conciliación (dificultades leves o graves para conciliar el sueño al acostarse), el intermedio o de mantenimiento del sueño (en vez de dormir toda la noche de continuo, la persona se despierta varias veces durante la noche) y el terminal o de final de sueño o de despertar precoz, conocido por los expertos como insomnio matinal (la persona despierta poco o mucho antes de la hora que tenía planeada hacerlo). Causas del insomnio El insomnio puede tener orígenes diversos: Situaciones generadoras de estrés temporal o crónico, debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, sexuales, económicas, etc.; Las condiciones físicas del espacio en el que se descansa; Hábitos irregulares del sueño, así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse; Malos hábitos alimenticios (cenas copiosas, irse a la cama con hambre); Consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso (té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y cualquier otra que provoque dependencia física o por lo menos psicológica); Tras intervenciones quirúrgicas (las patologías orgánicas que vienen acompañadas de dolor suelen ser causantes de dificultades para dormir); Abstinencia del alcohol o de otras sustancias depresoras del sistema nervioso; Efectos secundarios de los medicamentos; Trastorno de estrés post-traumático: después de algún accidente, de un golpe, de un traumatismo o de alguna otra situación estresante (generalmente intensa y repentina)es posible que el individuo tenga dificultades leves o graves para descansar; Congestión nasal; Necesidad de ir al baño Estados de ansiedad excesiva (véase crisis de ansiedad y ataque de ansiedad) Consecuencias El descanso es fundamental para el organismo, con una finalidad restauradora: es esencial para la conservación de la energía y la termorregulación, y en general para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día. De este modo, la falta o una calidad pobre del mismo puede traer consecuencias tales como: depresión dificultades de concentración somnolencia diurna cansancio constante accidentes de tráfico y laborales irritabilidad dificultades de memorización desorientación espacial El maquinista (2004), es una pelicula que hace alucion a este malestar se las recomiendo para que la vean esta muy buena Trevor Reznik, un empleado de una fábrica, padece desde hace un año un grave problema de insomnio, un mal que procura ocultar y que le provoca continuas alucinaciones. El cansancio ha deteriorado hasta tal punto su aspecto físico y su salud mental que sus compañeros de trabajo empiezan a evitarlo; después, incluso se volverán contra él, culpándolo de un accidente en el que un compañero pierde un brazo. Atormentado al principio por la vergüenza y la culpa, después las sospechas lo conducen a la paranoia: está convencido de que sus compañeros conspiran para conseguir que lo despidan, o algo peor. En su apartamento encuentra crípticas notas; se entera de que el compañero que ha perdido un brazo no existe. Firmemente decidido a encontrar una respuesta, investiga los extraños sucesos que han convertido su vida en una pesadilla trailer de la pelicula para que la disfruten (: link: http://www.youtube.com/watch?v=vm6SEKA2RiE
insomnio?basta! disfruta del buen dormir
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