Jigger el parásito que causa perforaciones cutáneas en la piel de su huésped
Algo que ha llamado fuertemente mi atención durante esta semana, son los Jiggers (Tunga penetrans). Es un parasito que resulta bastante desgraciado y que provoca gran daño al hombre en ciertas partes del mundo. Es un parásito que deja huevos en la piel humana y estos se alimentan de ella, dejando en el camino escaras, cicatrices y pus... Una enfermedad llamada tungiasis, que mientras el huevo está en desarrollo causa una muy fuerte irritación, pero que al llegar a la eclosión si es que el parásito no se retira, puede llegar a significar la perdida de una uña o graves deformaciones en los pies. Por lo regular este tipo de parásitos prolifera en zonas del mundo en las que hay pobreza... gente descalza es la más frecuente de ver en imágenes, gente de color. Se puede dar en cualquier parte del cuerpo, pero frecuentemente dónde se tenga contacto con el suelo y por esto los pies son los mayormente afectados.
Historia
La palabra nigua es un vocablo indígena americano, de donde es originaria esta zoonosis, una de las primeras enfermedades autóctonas en afectar a los conquistadores (7,8). Gonzalo Fernández de Oviedo, en 1526, describió así la afección de los españoles en Haití:
Hay en esta isla y en todas estas Indias el mal que llaman de las niguas La nigua es una cosa viva é pequeñísima, mucho menor que la menor pulga que se puede ver. Pero en fin es género de pulga, porque assi como ella salta, salvo que es más pequeña. Este animal anda por el polvo, é donde quiera que quisieren que no la haya, háse de barrer a menudo la casa. Éntrase en los pies y en otras partes de la persona, y en especial las más de las veces en las cabezas de los dedos Muchos perdían los pies por causa de estas niguas, o por lo menos algunos dedos dellos, porque después se enconaban é hacían materia, y era necesario curarse con hierro o con fuego Pero aquesto es fácil de remediar presto, sacándolas al principio(7).
Los soldados de Gonzalo Jiménez de Quesada también sufrieron la tungiasis en 1538 durante su viaje hacia Bogotá, cuando pasaban por un poblado, abandonado por los indígenas por temor a los invasores y sobre todo a sus caballos, y no por sufrir de tungiasis como se cita con exageración (1), según lo relata el obispo santafereño Lucas Fernández de Piedrahita:
Pasada la noche y entrado el siguiente dia, fueron marchando por las grandes poblaciones de Sorocotá, desiertas ya todas de moradores, aunque bien proveidas las casas de semillas de maíz, frijoles, turmas, papas blancas, moradas y amarillas, Considerado, pues, el buen temple del sitio, abundancia de víveres, forraje y grano para los caballos, acordó el General Quesada detenerse allí cuatro dias, que salieron bien costosos á sus soldados, pues queriendo marchar al fin de ellos, se hallaron impedidos de los pies de tal suerte que no podian moverse, á causa de que en aquellos sitios se crin un género de pulgas algo menores qué estas de España, las cuales se entran en las carnes, especialmente en los dedos de los pies por la parte que se juntan las uñas, donde crecen hasta ponerse algunas tan grandes como garbanzos pequeños, causando un dolor y escocimiento insufrible todo el tiempo que allí se detienen, de que se origina imposibilitarse los hombres de caminar hasta que las saquen. Y como los dolientes ignoraban la plaga, no supieron aplicar el remedio siendo tan fácil, hasta que algunas mujeres bárbaras de las que en aquellas poblaciones encontraron, entendida su dolencia por señas, se comidieron á sacarlas con las puntas de los topos, no sin dolor grande de los más achacosos; pero la pena sirvió desde entónces para entrar en las casas cautelados y guarnecidos de calzado y médias, que defendiesen la entrada de las niguas, que así las llaman (8).
Desde América, la tungiasis se extendió al África a finales del siglo XIX, llevada en el balasto y arena de un buque británico que partió de Rio de Janeiro y llegó a Angola, en donde depositó su carga que llevaba los parásitos. Éstos encontraron allí y, luego, en gran parte de África, un nicho ecológico favorable y una población vulnerable .
Ciclo biológico de Tunga penetrans
Tanto el macho como la hembra son hematófagos, pero sólo la pulga hembra permanece incrustada en la piel para chupar sangre y efectuar la postura de huevos (10). Su hábitat ideal es el piso arenoso, caliente, seco, sombreado, con polvo o cenizas, en el cual los huevos pasan por las fases larvarias y de pupa, alimentándose de restos de comida y de hojas secas. En el estado adulto es la pulga más pequeña conocida, con apenas un milímetro de longitud (1,2). Este ciclo ambiental, que dura de 3 a 4 semanas en las mejores condiciones, puede mantenerse en suspenso durante semanas o meses en terrenos abandonados, hasta que aparezca el deseado huésped (2).
La pulga salta un máximo de 20 centímetros, por lo cual las lesiones que produce ocurren en los pies en el 95% de los casos, pero puede afectar cualquier sitio de la piel (2,11). Penetra la epidermis e introduce su proboscis en la dermis papilar; su porción anogenital se abre a la superficie cutánea, para eliminar las heces y poner huevos.
Con el comienzo de la ingestión de sangre se hipertrofian los segmentos abdominales, cambios que se designan como neosomía, o cuerpo nuevo (11,12). Su volumen se incrementa por un factor de 2.000 a 3.000 (2). Cuando agota su postura de centenares de huevos (10), disminuye de tamaño, muere y su carcasa es eliminada por el huésped (12,13).
Este ciclo, que dura de 4 a 6 semanas, se documentó en Brasil, en la clasificación de Fortaleza (2,12,13), que lo divide en las siguientes cinco fases:
Penetración: dura de 3 a 7 horas y cursa con prurito discreto y eritema.
Hipertrofia inicial: se presenta en los primeros 1 a 2 días, durante los cuales comienza a ingerir sangre, hay hipertrofia de sus segmentos abdominales y eritema alrededor de la pulga, que se aprecia como un punto negruzco de 0,5 a 2 mm. Los pacientes experimentan una sensación deliciosamente pruriginosa.
Fase de halo blanco: tiene 2 a 3 semanas de duración. La hipertrofia abdominal le hace adquirir el aspecto de una esfera. La lesión se aprecia como un punto negruzco central, que corresponde al poro anogenital del parásito, rodeado por un halo blanquecino que corresponde a la hipertrofia abdominal, la cual alcanza un cm de diámetro. El prurito es intenso y se puede apreciar la excreción de heces y de huevos.
Involución: comienza 3 a 4 semanas después de la penetración y dura de 10 a 14 días. La lesión se contrae, es negruzca y la epidermis es costrosa e hiperqueratósica; desaparecen las pulsaciones del parásito, notorias en la fase anterior. Finalmente, el parásito muerto es eliminado por el huésped.
Fase residual: se presenta con una depresión epidérmica, sin restos del parásito. La comprensión de este ciclo facilita entender, diagnosticar y tratar la enfermedad.
Complicaciones
La pulga, con su proboscis en la dermis papilar y su extremo posterior o anogenital libre, en contacto con el exterior, es un canal para la entrada de bacterias a la piel, no sólo de las que estén en contacto con la piel descalza del paciente, sino con las que habiten el intestino y la cutícula de la pulga. La pulga posee una endobacteria simbiótica, localizada en sus órganos y tejidos, llamada Wolbachia sp. (2,49,50). T. penetrans actúa como un cuerpo extraño que no sólo induce inflamación por sí misma, sino por las bacterias que acarrea. La inflamación depende, además, del número de pulgas nuevas que penetren al huésped, número que varía según la densidad del parasitismo y que puede ser hasta 10 diarias, y de la disposición de las lesiones en acúmulos o conglomerados (12,17).
Las fisuras y la ulceración cutáneas son otras complicaciones secundarias a la infección y al prurito. La profusión de lesiones, la infección secundaria y la ulceración son dolorosas e incapacitan la marcha, que se hace de una manera ondulante y peculiar que identifica al enfermo (1,26,43), y es una seria discapacidad para cualquier actividad. La implantación de la pulga alrededor de las uñas conduce a anoniquia, a la deformación digital y a la amputación de los dedos de los pies (20,25,55).

Gracias por pasar, saludos!!