La hipótesis de simulación (argumento de simulación o simulismo) propone que la realidad es una simulación de la cual los afectados por el simulante no están conscientes. La hipótesis desarrolla la característica del dios maligno de René Descartes, pero la lleva más allá por analogía en una realidad simulada futura. La misma tecnología ficticia aparece, en parte o totalmente, en películas de ciencia ficción como Star Trek, Dark City, The Thirteenth Floor, Matrix, Abre los ojos, Vanilla Sky, Total Recall, Inception y Source Code.
Orígenes
Existe una historia científica y filosófica extensa sobre la tesis de que la realidad es una ilusión. Esta hipótesis escéptica (que en el pensamiento occidental proviene de Parménides, Zenón de Elea y Platón y en el pensamiento oriental en el concepto de Maya en el Advaita Vedanta que prefigura el dualismo mente-cuerpo de Descartes, y está relacionada estrechamente con el fenomenalismo, una instancia adoptada brevemente por Bertrand Russell.
En un sentido más estricto se ha convertido en un tema importante en la ciencia ficción y recientemente se ha vuelto un tema para la futurología, en particular para el transhumanismo a través del trabajo de Nick Bostrom.
La hipótesis de simulación es una materia de debate académico serio1 dentro del campo del transhumanismo.