InicioInfoIslas Malvinas, reseña historica





Que tal Taringueros, hoy decidí armar este post para conocer un poco más las islas que todo Argentino esta reclamando hace más de 30 años.



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Introducción:


Islas Malvinas (en inglés, Falkland Islands), es un archipiélago situado en el sur del océano Atlántico, al este del estrecho de Magallanes y al noreste del extremo sur de Sudamérica. Administrado como colonia británica, desde la creación de la República Argentina este país ha mantenido sus pretensiones territoriales sin conseguir que Gran Bretaña ceda el dominio efectivo de las islas. El estrecho de San Carlos (en inglés, Falkland Sound) divide las islas, unas doscientas, en dos grupos, uno al este y otro al oeste. La superficie total de las islas es de unos 12.173 kilómetros cuadrados. Las mayores son la isla Soledad (East Falkland), con un área de 6.605 km², y la isla Gran Malvina (West Falkland), con 4.533 kilómetros cuadrados. En ambos casos se incluyen las islas adyacentes.

Las islas Malvinas son una posesión británica que subsiste como territorio autónomo, y es uno de los últimos reductos del colonialismo europeo en América. Hasta 1985, Georgia del Sur (3.755 km2), una isla a 1.290 km al sureste de las Malvinas, y las islas Sandwich del Sur (337 km2), a unos 750 km al sureste de Georgia del Sur, fueron gobernadas como dependencias de las Malvinas. Sin embargo, una nueva constitución hizo que Georgia del Sur y las islas Sandwich del Sur se convirtieran en un protectorado británico separado de las Malvinas.







Historia:



De acuerdo con los historiadores británicos, John Davis, navegante y explorador inglés, podría ser el primer europeo que avistó las islas Malvinas en 1592, al que siguió Richard Hawkins en 1594. Los historiadores españoles y argentinos, por su parte, sostienen que quienes primeros avistaron las Malvinas fueron los tripulantes de la nave de Esteban Gómez, que había abandonado la expedición dirigida por Fernando de Magallanes, en el año 1520. En 1600, el navegante holandés Sebald Van Weert, llegó a las islas y les dio el nombre de islas Sebald, como aparecen aún en algunos mapas holandeses. El capitán inglés John Strong navegó por el estrecho que separa las Malvinas, en 1690, y lo llamó estrecho de Falkland por Lucius Cary, segundo vizconde de Falkland, de donde proviene el nombre inglés de las islas. En 1764, colonos franceses que provenían de Saint-Malo (de ahí procede el nombre de Malvinas o Maluinas) se establecieron en la isla Soledad (East Falkland), y los británicos lo hicieron al año siguiente en la isla Gran Malvina (West Falkland). En 1770 España compró la parte francesa y, en 1774, expulsó a los británicos con motivo del Tratado de Tordesillas. Argentina acabó con el dominio español en 1816 y reclamó la soberanía de las islas en 1820. Pero en 1833 Gran Bretaña retomó el control de las islas, que desde 1892 adquirieron el estatuto de colonia, y Argentina continuó reivindicando su posesión.

Las negociaciones que intentaban resolver la disputa por la soberanía de las islas comenzaron a mediados de la década de 1960 bajo los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas. En abril de 1982, cuando las conversaciones aún estaban en marcha, el Ejército argentino invadió las islas y las ocupó durante diez semanas en un intento de zanjar el asunto por la fuerza. Los argentinos fueron derrotados por un destacamento especial británico y se rindieron formalmente el 14 de junio. Argentina continuó reivindicando la posesión de las islas, pero el Gobierno británico rehusó seguir con las negociaciones. En 1990 los dos países reanudaron las relaciones diplomáticas.





Conflicto bélico



Sus causas se remontaban a una disputa anglo-española por la titularidad de dichas islas, que tuvo lugar en el siglo XVIII, a la que siguió un posterior intento de colonización por parte de Argentina para hacer constar sus derechos sobre las antiguas posesiones de España. En 1833, Gran Bretaña (denominación abreviada que designa igualmente al actual Reino Unido) reafirmó su soberanía y expulsó a la población argentina de las islas.

En 1981, cuando se acercaba el 150 aniversario de esta expulsión, una nueva Junta Militar argentina presidida por Leopoldo Fortunato Galtieri, que obligó a dimitir a Roberto Viola, dio máxima prioridad a la devolución de las Malvinas. No existían indicios que hicieran pensar que el gobierno británico estuviera especialmente interesado en conservar la colonia: la población no llegaba a los 2.000 habitantes y su crecimiento decrecía poco a poco, al igual que lo hacía la economía local, que dependía de la exportación de lana, y estaba dominada por la Falkland Island Company (FIC, Compañía de las Islas Malvinas). Sin embargo, los isleños se resistían a cualquier tipo de cesión de soberanía a Argentina.



La Junta Militar argentina decidió llevar a cabo una ofensiva diplomática intensiva e inflexible que, en caso necesario, culminaría en una acción militar en otoño de 1982. En febrero de ese mismo año, se celebraron en Nueva York varios contactos diplomáticos, sin que hubiera ningún resultado. Al mes siguiente, algunos chatarreros argentinos llegaron a otra isla británica, situada al sureste del archipiélago de las Malvinas, Georgia del Sur. Gran Bretaña sospechó que su objetivo era establecerse allí de forma permanente, por lo que envió un barco patrulla, el HMS Endurance, para desalojar a los trabajadores. Este hecho hizo que el gobierno militar argentino pensara que Londres estaba aprovechando la oportunidad para reforzar su posición en las Malvinas. En vista de la situación, el 26 de marzo de 1982, la Junta Militar argentina decidió iniciar la ofensiva militar y el 2 de abril tuvo lugar la invasión, a la que hizo frente un pequeño destacamento de soldados de infantería de la Marina británica. Al día siguiente, Georgia del Sur también fue tomada por las tropas argentinas.






Gran Bretaña había alertado al gobierno de Estados Unidos cuando la invasión pareció inminente, lo que dio lugar a un infructuoso llamamiento de última hora por parte del presidente estadounidense Ronald Reagan al presidente argentino Galtieri. El gobierno británico de la primera ministra Margaret Thatcher se enfrentó a una grave crisis política, que provocó la dimisión inmediata del ministro de Asuntos Exteriores, lord Carrington. Margaret Thatcher decidió la ‘liberación’ de las islas. Rápidamente se reunió un importante destacamento de fuerzas, formado por dos portaaviones y unos 28.000 hombres. Cuando este destacamento inició su viaje de 8.000 millas hasta el Atlántico sur, se produjo una intensa actividad diplomática por parte del secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) de Estados Unidos, Alexander Haig, el cual trató de convencer a Argentina de que tenía más posibilidades de alcanzar su objetivo aceptando entablar negociaciones diplomáticas, pero al fracasar en sus esfuerzos, el 30 de abril anunció formalmente el apoyo estadounidense a Gran Bretaña.

El 25 de abril, las fuerzas británicas reconquistaron Georgia del Sur. A comienzos de mayo, tras el despliegue del grueso de sus fuerzas en la zona, los aviones de la RAF (Fuerza Aéreas británicas) comenzaron a atacar las posiciones argentinas, en especial la pista de aterrizaje de Puerto Stanley (Puerto Argentino, antiguo Puerto Soledad). Aunque los británicos no lograron expulsar a las fuerzas aéreas y navales argentinas, el submarino nuclear Conqueror provocó el hundimiento del crucero argentino General Belgrano, falleciendo 360 hombres. A continuación, un misil Exocet lanzado por la aviación argentina hundió a un destructor británico, el HMS Sheffield.

Los británicos se prepararon para un desembarco anfibio en la Gran Malvina (una de las mayores islas del archipiélago), una operación militar bastante difícil. Fuerzas especiales reconocieron la isla para determinar las posiciones de las tropas argentinas e identificar los lugares más apropiados para el desembarco. Mientras tanto, la actividad diplomática continuaba, primero a iniciativa del gobierno peruano y, después, del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Javier Pérez de Cuéllar. Una vez más, el gobierno argentino se negó a contemplar la posibilidad de una retirada militar si no se le garantizaba que las negociaciones directas desembocarían en una transmisión de soberanía. El 21 de mayo, unos días después de que concluyeran los esfuerzos de la ONU, sin que se produjera ningún avance, las tropas británicas desembarcaron en San Carlos (en la Gran Malvina). El desembarco se llevó a cabo con éxito, pero durante los días siguientes no cesaron los ataques aéreos contra los buques británicos que trataban de desembarcar suministros en tierra. Fueron hundidos tres buques de guerra y un mercante, el Atlantic Conveyor, varios helicópteros se perdieron y numerosos aviones argentinos fueron derribados.








El principal combate en tierra, después del desembarco, se produjo el 28 de mayo, cuando un contingente británico formado por 600 hombres derrotó a una guarnición argentina mayor en número en Goose Green (en Malvina del Sur), tras un duro enfrentamiento. Los británicos avanzaron hacia la principal guarnición argentina que estaba situada en la capital, Puerto Stanley (Puerto Argentino), y el 8 de junio se produjo su mayor desastre, cuando el buque de transporte Sir Galahad fue destruido por aviones argentinos en Port Fitzroy.

Poco a poco, mediante ataques combinados de artillería e infantería para acabar con la intermitente resistencia argentina, los británicos tomaron las tierras altas que rodean Puerto Stanley (Puerto Argentino). El 14 de junio, la guarnición argentina, a las órdenes del general Menéndez, se rindió. La Junta Militar que controlaba el poder en Argentina dimitió poco después de la derrota. Las islas fueron fortificadas por los británicos, manteniendo su carácter de colonia, aunque a sus habitantes se les concedió la plena ciudadanía británica.













Actualidad


Como todos ya sabemos, en los últimos meses hubo una escalada de acusaciones por parte de los 2 países, así que solo voy a poner la noticia de esta ultima semana, que para mí es la más alarmante.

Cristina dijo que Londres mandó armamento nuclear a las Islas

Hizo el anuncio en un acto en Casa Rosada. Se habría basado en una versión de un medio inglés sobre el envío de un submarino nuclear. En los sitios oficiales, se habló en un caso de “material nuclear” y en otro, de “armamento nuclear”.

Cristina Kirchner volvió a condenar la militarización del Atlántico Sur y agregó ayer que la Argentina también denunciará a Gran Bretaña por la introducción de “armamento nuclear en la zona” de Malvinas.

En un acto para el anuncio de obras realizado en el Salón de las Mujeres del Bicentenario de la Casa Rosada, la Presidenta destacó la presentación que hará hoy el canciller, Héctor Timerman, contra el Reino Unido en el Consejo de Seguridad, Asamblea General y Comité de Descolonización de las Naciones Unidas. “Nuestro canciller parte para Nueva York para hacer la presentación ante Naciones Unidas. Precisamente de la militarización y lo que es la introducción también de armamento nuclear en la zona ”, sentenció ayer Cristina.

El Gobierno dio dos versiones sobre las palabras de la Presidenta. En el sitio de la Casa Rosada, consignó “material nuclear” y el prensa de la Secretaría de Medios usó la frase textual de Cristina: “armamento nuclear”.

Hasta ahora, el Ejecutivo no se había referido hasta ahora a “armamento nuclear” en sus denuncias contra el Reino Unido. La mención que hizo ayer Cristina se relacionaría con la posible llegada a Malvinas del submarino nuclear HMS Tireless o el HMS Turbulent, una versión que publicó el diario inglés Daily Mail. Ante estas versiones que no fueron negadas por el gobierno británico , el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, calificó en su momento la actitud inglesa –que sólo aceptó el envío de un moderno buque de combate , el destructor HMS Dauntless– como una “ostentación innecesaria de poder de fuego”.

El canciller se reunirá hoy en Nueva York con el embajador Kodjo Menan, presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a quien le presentará la denuncia contra la militarización que el Reino Unido está desplegando en Malvinas. También mantendrá encuentros con el presidente de la Asamblea General de la ONU, Nassir Abdulaziz Al-Nasser, y con el secretario general del organismo, Ban Ki-Moon, sobre “la violación del Reino Unido de las cerca de 40 resoluciones de las Naciones Unidas que convocan al diálogo” entre ambos países. Por último, Timerman se reunirá con el presidente del Comité de Descolonización, Pedro Nuñez Mosquera, y los representantes de Colombia y Guatemala, los países latinoamericanos en el Consejo de Seguridad. Se trata del único organismo de la ONU con capacidad resolutiva en materia de agresiones entre países. El Reino Unido tiene allí poder de veto . Argentina todavía no tiene embajador ante la ONU: Jorge Argüello asumió en la Embajada en Washington y la Rosada no nombró sucesor. Las reuniones serán antesala de la presentación en el Comité de Descolonización, el 14 de junio . Se especula que irá la Presidenta con miembros de la oposición .

En Malvinas, las respuestas a la denuncias argentinas sobre el uso de “armamento nuclear” fueron contundentes. Consultada por Clarín en la capital de las islas, la consejera kelper Jan Cheek dijo que era “muy difícil responder a algo irracional ”. Señaló que “no” había “ningún cambio significativo” en los niveles de militarización en el Atlántico Sur.

“Son barcos de un tipo que llegan y barcos de otro tipo que se van”, agregó. Dijo que el nivel de militarización en la zona había decrecido y no aumentado. Subrayó que la presencia militar en las Malvinas era “sólo para la defensa y la disuasión” de las islas, lo que será “necesario mientras Argentina siga ignorando nuestro deseo a la autodeterminación ”. Cheek opinó que la reacción argentina era “sólo por la presencia del príncipe ”. Y mimizó la sofisticación del material bélico: “El armamento alrededor del mundo es mucho mejor que hace treinta años en todos lados”.

Ayer, la Presidenta resaltó la presencia en la Casa Rosada, del intendente de la ciudad misionera de Eldorado, Norberto Aguirre, ex combatiente de Malvinas. “Muchas gracias por lo que hizo usted y sus compañeros allá hace casi 30 años”, le dedicó.


Destructor HMS Dauntless



Submarino Nuclear HMS Tireless




Submarino Nuclear HMS Turbulent



Hasta aquí he llegado, espero les haya interesado, saludos y buena vida!


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