La cantante ha dilapidado su fortuna debido a sus adicciones al alcohol, las pastillas y el crack, eso no es ningún secreto.
Sin embargo, lo que no se sabía era que su situación había alcanzado un patetismo que nadie hubiera imaginado hace algunos años.
Según parece, son su representante y algunos productores musicales los que le han adelantado dinero en metálico para que la artista vaya subsistiendo hasta que saque su nuevo trabajo discográfico, que todavía no tiene fecha. Y es que, según comentan fuentes cercanas, Houston (que grabó su último trabajo en 2009) no tenía ni para lo más elemental.