Es una de esas cosas que utilizamos a diario y apenas nos paramos en apreciar su funcionamiento… Ya sea en desodorante, como insecticida, en un bote de pintura, en perfume, ambientador, etc., las nos rodean a diario y poco sabemos más de ellas que consisten en un tubo del que obtenemos la salida del producto pulverizado pero, ¿cómo funciona un spray?
Invención del bote de spray
Comencemos por el principio: el bote de spray tal como lo conocemos a día de hoy surgió en 1927, cuando el ingeniero químico noruego Erik Rotheim patentó el sistema mediante el cual una válvula que ejerce presión hacia el interior de una lata, hace salir al exterior el líquido o aire mediante una boquilla.
Pero este concepto de presión mediante el cual nació el aerosol en la primera mitad del S. XX no era del todo una idea innovadora: para precisar su invento, Rotheim se basó en el concepto de pulverizado que ya existía siglo y medio atrás, cuanto en la ciudad francesa de Perpiñán se introdujeron las bebidas carbonatadas autopresurizadas: es decir, el precursor del bote de spray fue el sifón, que vio la luz en 1790.
Principio de funcionamiento del spray
El principio por el cual Rotheim perfeccionó el sistema usado en el sifón (aunque previamente en 1899 los inventores Helbling y Pertsch patentaron aerosoles presurizados que aligeraban el sistema, principal hándicap del sistema inventado en Perpiñán), se basó en una idea relativamente sencilla: equilibrar el envasado con la contención del producto y los componentes que permiten su funcionamiento para que se pueda aligerar al máximo su peso, a la par que la válvula se adapte para poder hacer salir el contenido a través de la boquilla dosificadora que actúa a la vez de pulsador y de atomizador (transformador del producto en finísimas partículas).
De esta forma, el envase herméticamente cerrado permite difuminar el producto gracias al pulsado del atomizador, que presiona sobre una mezcla de producto (perfume, pintura, desodorante, etc.) y gas que se encuentran ambos a una presión muy superior a la atmosférica en el interior del spray.
Componentes de un spray
Un spray se compone de los siguientes elementos:
Invención del bote de spray
Comencemos por el principio: el bote de spray tal como lo conocemos a día de hoy surgió en 1927, cuando el ingeniero químico noruego Erik Rotheim patentó el sistema mediante el cual una válvula que ejerce presión hacia el interior de una lata, hace salir al exterior el líquido o aire mediante una boquilla.
Pero este concepto de presión mediante el cual nació el aerosol en la primera mitad del S. XX no era del todo una idea innovadora: para precisar su invento, Rotheim se basó en el concepto de pulverizado que ya existía siglo y medio atrás, cuanto en la ciudad francesa de Perpiñán se introdujeron las bebidas carbonatadas autopresurizadas: es decir, el precursor del bote de spray fue el sifón, que vio la luz en 1790.
Principio de funcionamiento del spray
El principio por el cual Rotheim perfeccionó el sistema usado en el sifón (aunque previamente en 1899 los inventores Helbling y Pertsch patentaron aerosoles presurizados que aligeraban el sistema, principal hándicap del sistema inventado en Perpiñán), se basó en una idea relativamente sencilla: equilibrar el envasado con la contención del producto y los componentes que permiten su funcionamiento para que se pueda aligerar al máximo su peso, a la par que la válvula se adapte para poder hacer salir el contenido a través de la boquilla dosificadora que actúa a la vez de pulsador y de atomizador (transformador del producto en finísimas partículas).
De esta forma, el envase herméticamente cerrado permite difuminar el producto gracias al pulsado del atomizador, que presiona sobre una mezcla de producto (perfume, pintura, desodorante, etc.) y gas que se encuentran ambos a una presión muy superior a la atmosférica en el interior del spray.
Componentes de un spray
Un spray se compone de los siguientes elementos:
- Producto principal: composición líquida o gaseosa de productos casi siempre mono-componentes. De esta forma no necesitan de un catalizador para que tenga lugar su secado una vez aplicado produciéndose por evaporación de los solventes que lo componen, como es el caso del desodorante.
- Propelente: se trata del gas que presuriza el interior del bote de spray, siendo el vehículo del producto principal que contiene el aerosol. Según el uso, pueden variar su composición, siendo los más comunes los hidrocarburos (como el propano, butano, etc.), los orgánicos como el éter, el óxido nitroso, aire comprimido, etc. Hasta hace unos años el más común era el gas CFC (clorofluororcarbono), hasta que llegó su prohibición en los años 90 al ser tremendamente nocivo con la capa de ozono.
- Boquilla: junto a los dos descritos, el elemento fundamental que asegura el funcionamiento del spray es su boquilla, ya que ella no sólo determinará la salida del producto, sino en qué condiciones (patrón de rociado y cantidad), pudiéndose incluso intercambiar para decidir en qué ocasiones necesitamos más cantidad, más superficie de rociado o mayor difusión.