¿Seríamos capaces de construir una Estrella de la Muerte como la de Star Wars? Tratemos de dar respuesta en la voz de algunos de los mejores especialistas.


¿Para qué una Estrella de la Muerte?
En realidad, crear una Estrella de la Muerte para destruir planetas no tendría mucho sentido hoy por hoy, pero tal vez para acabar con algún comenta en trayectoria de colisión con la Tierra podría ser útil.
Ya en 2012 la Casa Blanca recibió una petición con más de 25 mil firmas pidiendo que se construyese una Estrella de la Muerte. Pero se denegó arguyendo al alto coste que tendría.
Lo cierto es que no es el alto coste lo que se debió argüir, si no las mismas leyes de la física. Aunque si un día descubriésemos que lo que se cree que podría ser una megaestructura alienígena que está drenando la luz de una estrella es real, tal vez tendríamos que replantearnos ciertas ideas.
No obstante, hoy por hoy son los expertos quienes opinan, y todos ellos ven bastante improbable que seamos capaces de fabricar un ingenio así. ¿Miramos sus ideas?

¿Qué opinan los expertos sobre la Estrella de la Muerte humana?
Comenzamos con Rod Pyle, especialista en desmontar ideas científicas del cine. Para él harían falta casi un millón de años para recopilar todo el acero necesario para crear un pequeño satélite artificial, y ya fue complejo terminar la Estación Espacial Internacional, así que imagina un ingenio del tamaño de la Luna. Por no hablar del transporte del material, los costes de unos 20 trillones de dólares, etc.
Pyle también recuerda lo difícil que sería poner en órbita un objeto de 160 kilómetros de diámetro. Harían falta cantidades ingentes de combustible para tal logro.
La profesora de química de la Universidad St. Edward de Austin, Texas, Raychelle Burks, considera que para fabricar el láser de la Estrella de la Muerte harían falta millones de miles de millones más potencia de la que tiene el láser más poderoso fabricado en la Tierra hoy en día. Por no hablar de lo difícil que sería hacer converger varios de ellos como en la película de Star Wars, algo que la luz no es capaz de hacer, pues cada uno seguiría su camino.
Brooks Peck, del Museo EMP de Seattle, considera que generar la cantidad de metal necesario es técnicamente posible, pero ponerlo en órbita es otra historia. Habría que enviar decenas de cohetes de cargamento. Y eso sin contar la exposición a la radiación ionizadora del Sol, bastante perjudicial para el ser humano, pues habría que trabajar fuera de las defensas del campo magnético terrestre.
Además, para destruir planetas mejor gigantescas balas antes de láseres.



